
Puesta de Sol del 21 de diciembre de 2015 en A Coruña
El 21 de diciembre –aunque puede adelantarse o retrasarse un día– se produce el solsticio de diciembre, que en el hemisferio norte marca el principio del invierno astronómico, mientras que en el sur marca el principio del verano.
Para los que estamos en el hemisferio norte es empezar de nuevo el camino hacia la luz, hacia los días más largos, pero… ¿Es cierto eso que se dice de que el día en el que empieza el invierno es el día más corto del año en el hemisferio norte?
Pues, haciendo uso de mis superpoderes de gallego… Depende de dónde vivas. Si consultas las horas de salida y puesta del Sol, disponibles en la web de Observatorio Astronómico Nacional, puedes comprobar que en 2023, año en el que fue publicada esta anotación, en A Coruña el día más corto del año, entendido entre la salida y la puesta del Sol, en realidad fue el 23 de diciembre. Ese día hubo 8 horas y 57 minutos entre ambos eventos.
Pero si lo comparas con Barcelona, por ejemplo, los días más cortos del año fueron del 19 al 25 de este mismo mes, en los que hubo 9 horas y 11 minutos entre el amanecer y el anochecer.
Y si te fijas en las tablas, verás que los días más cortos tampoco se corresponden necesariamente con el o los días en los que el Sol se pone antes, ya que depende también de su hora de salida. Esta variación de las horas a las que sale y se pone el Sol viene gobernada por la ecuación del tiempo, que mide la diferencia entre el tiempo solar medio (el que mide un reloj) y el tiempo solar aparente (el que mide un reloj de sol).
Así que es una buena aproximación decir que el día más corto del año en el hemisferio norte –en el sur es al revés– es el del solsticio de diciembre, pero no es rigurosamente cierto.
Este vídeo, compuesto por otros 360 en formato time–lapse grabados desde el techo del Exploratorium de San Francisco, muestra como la duración del día cambia a lo largo del año: los vídeos están sincronizados por hora, y el de arriba a la izquierda es el del 28 de julio, mientras que el 1 de enero cae más o menos a la mitad:
Otra cosa que no resulta especialmente intuitiva respecto al solsticio de diciembre es que, aunque marca el principio del invierno astronómico en el hemisferio norte, en realidad es la época del año en la que la Tierra está más cerca del Sol, con lo que cabría pensar que debería hacer más calor. Pero es que en realidad las estaciones dependen fundamentalmente de la inclinación del eje de la Tierra y no la distancia de esta al Sol.
El solsticio de diciembre tampoco coincide con la distancia mínima de la Tierra al Sol, que en realidad se da entre el 2 y el 6 de enero. Y tampoco coincide con el principio del año por culpa de los españoles (bueno, y de alguna cosilla más).
Y ya puestos a desmontar dichos populares, no, la noche de San Juan, no es la más corta del año.


