Por @Alvy — 25 de Febrero de 2008

No abras la puerta del horno mientras cocinas a menos que sea estrictamente necesario.

Aunque el olorcillo que salga sea muy agradable, cada vez que abres la puerta la temperatura baja puede bajar hasta 4 ó 5 grados, derrochándose energía, además de que la comida tardará más en cocinarse.

Compartir en Flipboard Compartir en Facebook Tuitear

PUBLICIDAD




PUBLICIDAD


Microsiervos Selección


El mapa fantasma

EUR 8,54 (Reseña en Microsiervos)

Comprar


Primavera silenciosa

EUR 9,49

Comprar


Amazon Associates

Los productos aquí enlazados están a la venta en Amazon. Incluyen un código de Afiliado Amazon Associates que nos cede un pequeño porcentaje de las ventas. Los productos están seleccionados por los autores del blog, pero ni Amazon ni los editores de los libros o fabricantes de los productos participan en dicha selección.

Más libros y productos en:

Microsiervos Selección