Hace unas horas uno de los tres aviones WB-57 que tiene la NASA se vio obligado a hacer una toma de tierra de emergencia con el tren de aterrizaje retraído en el que, afortunadamente, la tripulación resultó ilesa. Y eso podría retrasar el lanzamiento de la misión Artemisa II hacia la Luna, previsto por ahora para el seis de febrero.
Esto es así porque la agencia utiliza los WB-57 para tomar imágenes tanto durante el lanzamiento como durante el aterrizaje de algunas de sus misiones más relevantes. Y Artemisa II sin duda lo es, no sólo porque marca el retorno de las misiones tripuladas a la Luna sino por todo lo que se juega la NASA con ella.
El WB-57 es un avión derivado del Martin B-57, que a su vez es una versión fabricada en los Estados Unidos del English Electric Canberra. Entre otras cosas monta alas mucho más largas –tiene casi el doble de envergadura que el original– y motores más potentes y eficientes, lo que le permite volar a mayor altitud que otros aviones. Además, está dotado de sensores y cámaras de todo tipo para llevar a cabo su misión. Scott Manley tiene un vídeo sobre él.

Uno de los Wb-57 de la NASA en vuelo sobre el Golfo de México – NASA
El problema viene de que ahora mismo los otros dos WB-57 de la agencia están en mantenimiento. Y no se prevé que uno de ellos esté listo antes del 16 de febrero, mientras que la revisión del otro ahora mismo está parada, así que no está muy claro cuándo puede estar listo.
Y también es casualidad que sus dos ER-2, un avión derivado del Lockheed U-2, tampoco están disponibles ahora pues uno está recibiendo actualizaciones y otro en mantenimiento. Aunque tampoco tengo claro que el paquete de sensores que montan les permitiría cumplir la función de los WB-57.
Así que habrá que ver si el avión dañado puede ser reparado y revisado a tiempo. Y en caso de que no, habrá que ver si la NASA está dispuesta a renunciar a las imágenes que iba a tomar.
Actualización 29 de febrero: por lo visto la NASA no prevé ningún impacto en el lanzamiento de Artemisa II a pesar del incidente con el WB-57, ya que pueden utilizar otros aviones de su flota como el Gulfstream V que ya estaba asignado a la misión, uno de sus dos Gulfstream III, o incluso un C-20 de la Marina de los Estados Unidos.


