Por @Wicho — 6 de Mayo de 2024

Parche de la misiónLa cuenta atrás para el lanzamiento de la primera Starliner tripulada acaba de arrancar a las 17:14, hora peninsular española, del 6 de mayo de 2024. Dura 11 horas y 20 minutos, incluyendo una pausa planificada de cuatro horas en T-menos cuatro minutos para la entrada de la tripulación en la cápsula.

Así que si todo va según lo previsto la misión despegará a las 4:34 de la madrugada del día 7 desde el Complejo de lanzamiento 41 (SLC 41) de Cabo Cañaveral. Será el primer lanzamiento tripulado desde Cabo Cañaveral desde el Apolo 7 del 11 de octubre de 1968. Es también el primer lanzamiento de una misión tripulada para un cohete Atlas V. La ventana de lanzamiento es instantánea, así que si por cualquier causa no se produce a la hora prevista habría que esperar a la siguiente oportunidad 24 horas después.

Se podrá seguir a partir de las 00:30 del martes 7 a través de NASA TV. Mientras, habrá actualizaciones sobre la cuenta atrás en la web de ULA. Y seguro que se habla mucho del asunto en mi lista de Twitter de cuentas relacionadas con el espacio.

Actualización 7/5: una válvula díscola ha obligado a aplazar el lanzamiento hasta el sábado 11.

Mucho en juego

Para la NASA es un lanzamiento muy importante, ya que si todo va bien la NASA contaría entonces con dos naves tripuladas para hacer las rotaciones de tripulaciones a la EEI: la Starliner y la Crew Dragon de SpaceX, que lleva en servicio regular desde abril de 2021. La Starliner es la secta nave tripulada que llevará a bordo astronautas de la NASA después de las cápsulas de los programas Mercury, Gemini y Apolo, de los transbordadores espaciales, y de la Crew Dragon.

Pero lo es mucho más para Boeing, fabricante de la cápsula, que llega tarde, mal y a rastras, y pasadísima de presupuesto, con su solución para el Programa de tripulaciones comerciales lanzado por la NASA en 2011.

Y es que no se puede obviar que el primer lanzamiento de una de estas cápsulas en diciembre de 2019, aún sin nadie a bordo, que tenía que haberla llevado a la Estación Espacial Internacional (EEI) pero terminó en un sonado fracaso. Tanto que Boeing tuvo que asumir la repetición de la misión, que por fin terminó con éxito en mayo de 2022.

Pero para cuando en el verano de 2021 faltaban apenas unas a lanzar misión que ahora acaba de pasar la LRR hubo que pararlo todo a causa de unas válvulas atascadas en el módulo de servicio de la Calypso. Eso obligó a devolverla a su planta de procesado para instalarle otro.

Y en junio de 2023, ya con el nuevo módulo de servicio instalado –y comprendidas y mitigadas las causas de los problemas con las válvulas– y de nuevo aparentemente con el lanzamiento a tiro aparecieron dos serios problemas de seguridad. Uno de ellos era que Boeing había utilizado una cinta adhesiva potencialmente inflamable para fijar parte de los cables del sistema eléctrico de la cápsula. Otro que las líneas de los paracaídas eran menos fuertes de lo estipulado, con lo que el margen de seguridad era menor del deseado.

Go Atlas! Go Centaur!

En los primeros minutos de la misión el protagonista será el Atlas V que tiene que lanzarla.

Al principio todo el trabajo correrá a cargo del motor RD180 de la primera etapa del cohete y los dos propulsores de combustible sólido que lleva adosados, que a los 140 segundos, una vez terminado su trabajo, se separan.

A los 270 segundos, con su consumible prácticamente agotado, se para el motor de la primera etapa. Y cinco segundos después se produce la separación de las dos etapas. Otros cinco segundos después se desprenden las cubiertas que protegen la parte superior de la Starliner de la atmósfera pues ya no son necesarias y a partir de aquí serían peso muerto.

Es entonces cuando se encienden los dos motores RL10A de la segunda etapa Centaur y acto seguido el carenado que va unido a la parte inferior de la Starliner durante el lanzamiento para mejorar su aerodinámica.

A los 715 segundos se detienen los motores de la Centaur. El conjunto formado por ella y la Starliner aún no tiene velocidad orbital. Eso es así para que, en caso de una emergencia en esa fase de la misión se pueda abortar más fácilmente. Y para que, si todo va bien, la segunda etapa, una vez terminado su trabajo, se desintegre en una reentrada controlada en la atmósfera.

A los 895 segundos se produce la separación de la Starliner de la Centaur. Será la cápsula la que use sus propios motores para entrar en órbita en un primer momento unos quince minutos después de su lanzamiento y luego para dirigirse a la Estación Espacial Internacional (EEI).

Nos vemos a la vuelta


Sunita Williams y Barry Wilmore durante su entrenamiento – NASA

El objetivo es que Butch Wilmore y Sunita Williams, quienes van a bordo de la Calypso, lleguen a la Estación el día 8 poco antes de las siete de la mañana, permanezcan allí una semana días, y vuelvan a salvo a Tierra el próximo día 15. El viaje se lleva a cabo básicamente en modo automático aunque durante él Wilmore y Williams tomarán los mandos en un par de ocasiones para comprobar su funcionamiento.

Fue Sunita Williams, por cierto, quien bautizó su Starliner como Calypso por su amor al océano y en referencia al barco del famoso explorador Jacques Cousteau, quien recorrió el mundo en el mítico barco del mismo nombre. La Calypso es la misma cápsula que voló la misión fallida de diciembre de 2019.

Durante la semana en la que la Calypso permanezca atracada a la EEI transferirán unos 350 kilos de suministros de la cápsula a la Estación. También la apagarán para simular el procedimiento a seguir durante una misión de larga duración.

Si todo sale según lo previsto, y a expensas del análisis de los datos recogidos durante la misión, la primera misión regular de una Starliner podría tener lugar a principios de 2025.

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