Por @Wicho — 24 de Agosto de 2018

Impresión artística de Opportunity en Marte

Desde el pasado 10 de junio Opportunity no da señales de vida. Esto es debido a que Marte quedó cubierto por una tormenta de polvo global que ha impedido que los paneles solares del rover recargaran sus baterías. De hecho la cantidad de polvo que flotaba en la atmósfera marciana era tanta que a todos los efectos se hizo una noche permanente en la zona en la que está Opportunity.

Pero la tormenta está por fin aflojando. Así que la NASA lleva algunos días a la escucha a ver si Opportunity despierta y se pone en contacto con el control de la misión. Aunque quizás sea un poco pronto porque los ingenieros de la agencia creen que la opacidad de la atmósfera tiene que bajar de 2 tau para que los paneles solares vuelvan a poder recargar las baterías y en los últimos días se estima que anda entre 2,1 y 2,5 tau.

Simulación de cómo se ha ido oscureciendo el cielo para Opportunity
Simulación de cómo se fue oscureciendo el cielo para Opportunity según subía el valor de tau. Cada barra se corresponde a valores de tau de 1, 3, 5, 7, 9 y 11. A partir de 8 la oscuridad es ya casi absoluta – NASA/JPL-Caltech/TAMU

Además Opportunity habrá experimentado al menos tres fallos en todo este tiempo:

  • Fallo de baja potencia: los ingenieros asumen que el rover entró en fallo de baja potencia poco después de que dejara de comunicarse el 10 de junio. Este modo hace que el rover entre en hibernación y que intente despertar en el momento en que hay suficiente luz solar como para permitir que se recargue.
  • Fallo de reloj: Si el rover no sabe qué hora es, no sabe cuándo debería intentar comunicarse con el control de la misión. El rover usa pistas de su entorno, como un aumento de la luz solar, para hacer suposiciones sobre la hora que es y así intentar iniciar una sesión de comunicación.
  • Fallo de comunicaciones: cuando el rover no tiene contacto con Tierra en mucho tiempo, puede entrar en un modo en el que asume que sus equipos de comunicaciones pueden no estar funcionando. Cuando sucede esto, comienza a hacer pruebas con los equipos y prueba diferentes maneras de comunicarse con la Tierra.

El resumen de esto es que en la NASA, además de no saber si Opportunity ha despertado, no saben muy bien a qué hora puede estar intentando hablar con Tierra, aunque saben, por ejemplo, que nunca lo va a intentar en medio de la noche marciana. Así que por eso están utilizando la Deep Space Network varias veces al día y a distintas horas para ver si Opportunity está transmitiendo. Es un poco una cuestión de suerte que coincidan las sesiones de escucha de la DSN con algún intento de transmisión de Opportunity.

Cada día, cuando los ingenieros de la NASA estiman que Opportunity puede empezar a despertarse, le ponen una cación. Tanya Harrison las ha ido recopilando en Wake Up Oppy!

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De todos modos hay que tener siempre presente la posibilidad de que las baterías se hayan estropeado durante todo este tiempo en el que el rover, a pesar de estar en hibernación, consume un poco de energía, igual que lo hace un ordenador en reposo o una tele cuando sólo tiene el piloto rojo de espera encendido. Pero en la agencia confían en que lo conseguirán y que no empezarán a preocuparse hasta dentro de un par de meses.

Le dan a Opportunity aproximadamente un 50% de posibilidades de despertar. Pero si no lo hace no será ningún fracaso. No hay que olvidar que iba para durar 90 días marcianos y lleva en funcionamiento más de 5.000. O lo que es lo mismo: nadie garantizaba que fuera a seguir en servicio más allá de finales de abril 2004 y aquí estamos en agosto de 2018 esperando que vaya a seguir dando guerra. Como decía hace unos días Alberto G. Fairén, del programa de vehículos robóticos de la NASA en El Mundo:

La verdad es que, si despierta, será una recuperación asombrosa. Y si no, será una muerte muy digna: lo habrá matado Marte, no un error humano.
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