La semana pasada el tercer Ariane 6 despegaba del Espaciopuerto de Kourou, en la Guayana Francesa, para poner el órbita el primer satélite MetOp-SG, MetOp Segunda Generación, y el instrumento Sentinel-5A del Programa Copérnico. Están en una órbita sincrónica al Sol retrógrada con una altitud de unos 830 km y una inclinación de 99°. Una vez comprobado que todo está bien a bordo Eumetsat, que es quien los opera, ya está al control de la misión.
Los satélites de la serie MetOp-SG vienen a dar continuidad a los satélites MetOP A, B y C, lanzados en octubre de 2006, septiembre de 2012 y noviembre de 2018 respectivamente. De ellos el B y el C aún están en servicio; el A terminó su misión en noviembre de 2021.
La constelación MetOp-SG estará formada por tres pares de satélites. Cada par a su vez está formado por un satélite de tipo A y otro de tipo B que llevan un conjunto diferente, pero complementario, de instrumentos para captar datos que serán utilizados para la predicción meteorológica y el análisis climático a escala mundial.
Así el MetOp-SG A1, que es el que acaba de ser lanzado, lleva a bordo cinco instrumentos «propios» y uno «de prestado».
Los propios son:
- El medidor infrarrojo IASI-NG que obtendrá la temperatura de la atmósfera, su humedad, y niveles de ozono, monóxido de carbono, metano, óxido nitroso y otros gases menores, así como la temperatura y emisión del mar, el hielo y la superficie terrestre;
- El 3MI que medirá aerosoles, el índice de calidad del aire, el albedo de la superficie y obtendrá información sobre las nubes;
- La cámara multiespectral METimage, que obtendrá imágenes para poner en contexto los datos obtenidos por los otros instrumentos;
- El MWS, para obtener temperatura y humedad de la atmósfera con microondas;
- El RO, que hará lo mismo utilizando la atenuación de las señales de radio de los sistemas de navegación según atraviesan la atmósfera;
Mientras que el de prestado es el espectrómetro Copernicus Sentinel-5 A, que medirá la composición atmosférica y la calidad del aire. Da continuidad a la misión Sentinel 5P, lanzada en 2017.
Los satélites de tipo B, de los que el primero debería ser lanzado el año que viene, por su parte llevarán cámaras que trabajan en microondas y radares, además de montar también el instrumento RO.
Está previsto que entre los seis la misión dure al menos veinte años.
Este ha sido el segundo lanzamiento de un Ariane 6 en 2025 y también su segundo lanzamiento comercial. En teoría le quedan otros tres lanzamientos este año si Arianespace quiere cumplir su objetivo de cinco lanzamientos en este año.
Ha sido también un reencuentro de Eumetsat con Arianespace tras haber pasado los lanzamientos de los Meteosat-SG al Falcon 9 a pesar de que estaban programados en el Ariane 6.


