Por @Alvy — 3 de Junio de 2005

Mientras los hombres se ocupaban de sus diversos asuntos, alguien los vigilaba y los estudiaba, quizá tan detalladamente como un hombre con un microscopio podría vigilar a las pequeñas criaturas que medran y proliferan en una gota de agua.

H. G. Wells, La Guerra de los Mundos (1898)

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