Me ha llamado la atención esta minipieza llamada Seven y cómo te engañan los escaneados de 35mm, que hace referencia a los largometrajes en película química y sus subsiguientes copias, remasterizados y restauraciones. Es un delicado trabajo de Watching the Aerial, que tiene otros similares sobre Matrix, Oblivion o Hitchcock, entre otros. Purismo cinéfilo extremo.

- La versión original en Super Negativo 35 mm.
- La versión con internegativo de donde salen las copias que se exhiben normalmente en cines.
- La versión con interpositivo, internegativo y copias de mayor calidad (CCE), que luego se usaba para televisión (480i, VHS, Laserdisc).
- La versión 1080i de 2000, de la que salieron la versión con color corregido, los DVD, la versión iTunes/Apple y la versión nuevamente con color corregido de 2010.
La cuestión es que ya no es que sea todo un lío elegir qué película ver, o distinguir entre las versiones «originales», «extendida» o «del director»… Sino también qué versión técnicamente elegir para tener una experiencia más cercana a la original: si algo como la de los cines donde se proyectó por primera vez, o algo más limpio y de calidad como el 4K, o con el color corregido para eliminar los defectos del paso del tiempo. Tan purista es este tema que muchos aficionados dedican su tiempo a recrear las «versiones originales» más allá de lo que existe comercialmente.
Esto no sólo le sucede a Seven; lo mismo es especialmente notable en muchas películas de los 70, 80 y 90 desde Matrix a Star Wars o Tiburón. En el vídeo se pueden ver muchos ejemplos.
Hoy en día se están escaneando a 8K muchas de esas películas químicas porque, por un lado, no se conservarán eternamente, pero desde luego no lo harán con la misma calidad y color que el día en que se filmaron o copiaron en másteres. Tal y como explican, a partir de los 6 años la degradación, incluso conservándolas al vacío en condiciones óptimas de humedad y temperatura, se nota. Así que imagina el estado de la película que ha estado metida en latas en sótanos de mala muerte todo este tiempo. Muchos directores ni siquiera aprueban ni reconocen como correctas sus propias películas pasado ese tiempo.
La memoria colectiva de una película no se escribe en fotogramas, sino en percepciones individuales.
Las versiones actuales a 4K en ocasiones están además «enriquecidas con IA», para afinar detalles y corregir imperfecciones, lo cual puede ser un desastre cuando está mal hecho. Y luego está el tema del color, porque los coloristas han de recrear el grado de subjetividad que le apetecía a los directores de fotografía, además de a los propios directores, lo cual puede estar en conflicto con lo que la gente recuerda de la primera vez que vio la película en salas. ¿No era Seven más oscura? ¿Matrix menos verde? ¿Por qué en las copias restauradas de Star Wars todo parecen decorados baratos?
Al final tenemos que tener en cuenta que tanto los remasterizados profesionales como los que hacen los aficionados, son simplemente versiones diferentes de la visión original del director. Son valiosos, y algunos hasta llevan el «sello del director» pero todos deben verse como «interpretaciones» históricas y estéticas según la tecnología disponible, no como una prueba definitiva de cómo se veía una película el día de su estreno.
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