Por Nacho Palou — 2 de Enero de 2015

La grabación en alta velocidad muestra con detalle las complejidades ocultas en una simple cerilla y cómo el encendido se produce debido al calor causado por la fricción de ésta contra el rascador de la caja.

Cuando hay suficiente calor y se alcanza el punto de ignición el compuesto químico de la cerilla reacciona con el fósforo del rascador y comienza a arder. Mientras la cerilla recorre el rascador se ven las turbulencias producidas por el aire al calentarse debido a esa fricción.

El vídeo está grabado a 2.000 fotogramas por segundo y a 10.000 fotogramas por segundo en el momento de apagar la cerilla debido a que «apagar la cerilla soplando es un proceso tanto o más complejo y rico en cuanto a las turbulencias producidas por la interacción entre el aire exhalado y la llama de la cerilla». En este caso el aire frío del soplido no es suficiente para enfriar la cerilla y apagarla del todo, por lo que la llama vuelve a encenderse.

Vía BI.

Compartir en Flipboard  Compartir en Facebook  Tuitear