Por Nacho Palou — 12 de Septiembre de 2008

Suena un poco utópico pero ahí queda: The Sahara Forest Project:

Sahara Forest Project

El proyecto combina dos tecnologías ya probadas para conseguir múltiples beneficios: producir energías renovables, comida y agua y además frenar la desertización. Por un lado el Seawater Greenhouse crea ambientes frescos en zonas cálidas y obtiene agua destilada de agua procedente del mar; por otro lado la central solar concentra los rayos del sol para producir vapor de agua que mueve turbinas que a su vez generan electricidad más eficazmente que las placas fotovoltaicas.
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10 comentarios

#1 — Mikel

Es muy buena la idea, pero pinta de rentable no tiene. Y si no es rentable, ya se sabe que las compañías no mueven ni un dedo...

#2 — gabi

La verdad es que parece muy caro de hacer, pero seguro que saldría más barato que el LHC.

#3 — Jandru

¿Alguien ha leído Dune? Me recuerda tanto a esto...

#4 — Mikel

Por desgracia... seguro que terminaría como Dune...

#5 — SelfLovingMan

Creo que utópico es el calificativo más acertado. Pero si fuera viable y se pudieran crear zonas boscosas en el Sáhara, el impacto en el clima no sería despreciable. Quizás el proyecto debería emplazarse en zonas en vías de desertización, para mantener los ecosistemas existentes.

#6 — Miki

Me recuerda un poco al Tower Solar Project que pensaron en hacer, o que están intentando hacer en medio de Australia.

El fundamento es muy similar, sólo que en éste auna la necesidad de productos básicos. Parece que la energía solar diverge para muchas más cosas de las que se pensaba incialmente algo que aporta mucho a su desarrollo futuro.

Un saludo!

#7 — María G.

Y el agua para limpiar los heliostatos, colectores o tecnología de captación que se ponga?

#8 — Warp

La desertización del Sáhara empezó hace bastante tiempo y no tiene que ver con la acción humana. Lo mismo sucede con todos los desiertos del mundo. Que el norte de África o el sur de España se vean afectados no tiene que ver con la acción humana, aunque desde luego esa acción puede agudizar los efectos.

En National Geographic leí que con el (supuesto) aumento del CO2 en la atmósfera parece que el Sahel está aumentado su cubierta vegetal poco a poco, con lo que el terreno se fija y se acumula agua, que revierte en las mismas plantas y provoca el retroceso del desierto. De ello se deduce que no todo lo relacionado con el CO2 es malo.

Pero todo tiene sus consecuencias. No olvidéis que los desiertos son ecosistemas en sí mismos, hay un montón de especies completamente adapatadas cuya supervivencia se vería afectada, y mucho porque la adaptación a entornos tan extremos es muy especializada y no sobrevivirían en otros sitios.

No se puede pensar en el desierto como en un medio para "generar comida" y, por tanto, como algo a eliminar porque no es útil al humano.

#9 — Mariano

A pequeña escala, y como proyectos piloto para demostrar su viabilidad, ya se han hecho varios ensayos satisfactorios en el Instituto Tecnológico de Canarias.
Si alguien quiere revisar los proyectos están disponibles en: http://libra.itccanarias.org:7777/portal/page?_pageid=33,38361&_dad=portal&_schema=PORTAL&id_item=215394 (desalación por energía fotovoltaica
y en: http://libra.itccanarias.org:7777/portal/page?_pageid=33,38361&_dad=portal&_schema=PORTAL&id_item=215385 (desalación por energía eólica)

#10 — tomaset

lo primero que se debería de realizar es la reforestación de una parte notoria del desierto del sahara, fijando la vegetación y facilitando el consumo que reducirían las diferencias abismales entre europa y africa del norte, además de su estabilización politico-social.
A partir de ahí se debería de empezar a pensar en pactos entre multinacionales y paises del norte de áfrica.