Por @Wicho — 16 de Septiembre de 2026

Hace unos minutos Rusia ha lanzado la cápsula de carga Progress MS-35 rumbo a la Estación Espacial Internacional (EEI). Lleva a bordo cerca de tres toneladas de suministros material y está previsto que se acople al módulo Poisk de la Estación el próximo día 19 a primera hora de la tarde.

La novedad de este lanzamiento es que Roscosmos ha utilizado un cohete Soyuz-2-1b en lugar de un Soyuz-2-1a. La principal diferencia es que la tercera etapa utiliza un motor RD-0124 en lugar del RD-0110. Es un motor más eficiente que ha aumentado la capacidad de carga del cohete a órbita baja terrestre como la de la EEI de 7.430 kilos a 8.670.

No es para nada una variante nueva, ya que el Soyuz-2-1b lleva en servicio desde diciembre de 2006. De hecho el de hoy es su lanzamiento número 105. Entre ellos sólo ha habido dos fracasos completos y cuatro en los que la tercera etapa no dio todo el empuje previsto aunque en tres de estos aún así la carga útil llegó a su órbita prevista gracias a que la etapa superior Fregat lo compensó.

Vista aérea de la plataforma de lanzamiento con el cohete ya instalado en ella
El cohete en la plataforma de lanzamiento – Roscosmos

El objetivo de Roscosmos es retirar el Soyuz-2-1a para consolidar los lanzamientos en el Soyuz-2-1b. Pero antes de que pueda hacer eso tiene que certificarlo para lanzamientos tripulados, de ahí la importancia de que todo haya ido bien: a fin de cuentas la Progress y las cápsulas Soyuz son prácticamente la misma nave.

Aunque hay que tener en cuenta que el lanzamiento estaba originalmente previsto para el día 9 pero un problema precisamente en la tercera etapa obligó a llevar de nuevo el cohete al edificio de ensamblado para solucionarlo. Al parecer el problema estaba en el sistema hidráulico. Así que aún veremos unas cuantas Soyuz más lanzadas por el Soyuz-2-1a antes de que se haga el cambio.

Es el cuarto lanzamiento desde la Plataforma 6 del Área 31 de Baikonur desde que fuera reparada después de que el lanzamiento de la Soyuz MS-28 la destrozara. Y en ninguno de ellos ha salido volando nada que no tuviera que salir volando, así que parece razonable suponer que podemos ir dando por buena la reparación.

Las tres toneladas de carga incluyen 275 kilos de alimentos, 357 de artículos sanitarios y de higiene personal, 20 de material médico, así como 525 kilos de suministros y equipos para el mantenimiento de la Estación y experimentos científicos variados.

Todo esto –unos 2.400 kilos– va en el compartimento presurizado de la cápsula, así que será extraído de ella por la tripulación de la EEI, que lo sustituirá por materiales de desecho y ya no necesarios a bordo de la Estación para que se desintegren en la atmósfera junto con la cápsula al final de su misión, previsto para febrero de 2027.

La Progress MS-35 lleva además 842 kilogramos de propelentes, 420 kilogramos de agua y 50 kilogramos de oxígeno en sus depósitos, que serán transferidos a los de la Estación antes de que termine la misión.

Relacionado,