Encontré algunas referencias a un par de tipografías, o más bien anti-tipografías, realmente curiosas más que nada por los conceptos, porque por la practicidad no sé yo. Una se utiliza para concienciarse sobre la privacidad, la otra para luchar contra las IA que son capaces de «leerlo todo». Digamos que son sólo para humanos.
ZXX. Objetivo: dificultar la tarea a los OCR
<
ZXX es una idea del diseñador Sang Mun, que la publicó en 2012. Está concebida para dificultar el trabajo del software de reconocimiento óptico de caracteres (OCR). El texto es legible para los humanos aunque para los algoritmos es difícil de interpretar. Al menos para los de hace una década; ahora quizá ya no tanto.
La familia ZXX incluye cuatro estilos distintos (ZXX Camo, ZXX Noise, ZXX X’ed y ZXX False) que aprovechan diferentes diferentes debilidades de los OCR. Lo que hacen es añadir al texto manchas, ruido visual, cruces o directamente caracteres falsos. Los modelos de lenguaje de la IA actual pueden reconocer algunas de estas limitaciones y evitarlas, dependiendo del tiempo que se dedique y la versión que se use: tal vez ChatGPT gratuito no lea bien el texto, pero la versión Pro más avanzada, Claude o Gemini puede que no tengan tanto problema.
Ghost Font: letras en movimiento
La idea otra idea es más de los tiempos actuales. Se trata de una tipografía que abandona las ideas preconcebidas y codifica el mensaje en movimiento de los píxeles en forma de «puntos grandes» dentro de un vídeo. Además de eso, añade un mensaje señuelo para engañar a los modelos de IA.
Este experimento de Mixfont produce un vídeo MPEG4 en vez de un archivo tipográfico, así que tampoco es que sirva para maquetar un documento, pero sí para un rótulo, un CAPTCHA o una portada. Si se hace una captura estática no se aprecia ningún texto, y son el «ojo humano» y nuestro imperfecto sistema de visión los que descifran el mensaje. Es prácticamente una ilusión óptica de esas que nos gustan tanto por aquí. Los autores dicen que con acceso al código fuente una IA potente puede descifrarlo, pero seguramente ni merezca la pena planteárselo.
En fin, me han parecido un par de curiosidades la mar de llamativas sobre el maravilloso mundo de las tipografías raras, raras, raras.
Relacionados:
- Cómo se pueden usar los rasgos de las tipografías para ocultar mensajes
- Millitext, la tipografía inconcebible de un píxel de ancho
- Más tipografías para escribir código y que resulte legible y elegante
- Fuentes tipográficas gratuitas adecuadas para programar y trabajar
- Una ilusión visual especialmente potente y alucinógena
- Una ilusión óptica que causa «alucinación visual»


