Por @Wicho — 3 de Octubre de 2026

Hace unos días la misión SMILE de la Agencia Espacial Europea (ESA) y la Academia China de las Ciencias (CAS) comenzaba por fin a estudiar la magnetosfera terrestre. Esto viene tras su lanzamiento el pasado 19 de mayo, su llegad a su órbita trabajo el 20 de junio, y la puesta en marcha y ajuste de sus instrumentos y sistemas.

SMILE, de Solar wind Magnetosphere Ionosphere Link Explorer, Explorador de la relación entre el viento solar y la ionosfera, tiene como objetivo estudiar la interacción entre la actividad solar y el campo magnético de la Tierra desde una órbita polar alta en rayos X, algo que no se había hecho hasta ahora.

Para ello monta cuatro instrumentos:

  • El Soft X-ray Imager (SXI), una cámara de rayos X que servirá para determinar la ubicación, forma y movimiento de los límites de la magnetosfera terrestre;
  • El UV Imager (UVI), una cámara que ve en el espectro delos ultravioleta y que servirá para determinar la interacción entre los límites de la magnetosfera y las partículas cargadas que dan lugar a las auroras boreales, lo que podrá hacer tomando muestras cada 60 segundos durante hasta 40 horas seguidas gracias a la órbita elíptica de la misión;
  • El Light Ion Analyser (LIA), un instrumento que analizará las propiedades y el comportamiento de los iones del viento solar y de la magnetosfera en diversas condiciones mediante la medición de la distribución tridimensional y de la velocidad de los protones y las partículas alfa;
  • Y el Magnetómetro (MAG), que permitirá determinar la orientación y la intensidad del campo magnético en el viento solar y la magnetosfera, así como para detectar cualquier onda de choque o discontinuidad del viento solar que alcance al satélite

Estas imágenes, por ejemplo, se grabaron el pasado 24 de julio, apenas dos semanas después de que se pusiera en marcha el instrumento UVI. En ellas se aprecia actividad en el anillo de la aurora boreal debido a una perturbación en el campo magnético terrestre provocada por una oleada de partículas del viento solar.

Gracias a la órbita altamente elíptica de la misión que la lleva hasta 121.000 kilómetros sobre el polo norte, desde dónde hace sus observaciones SMILE puede capturar datos durante hasta 45 horas por órbita; luego los transmite a tierra cuando pasa sobre el polo sur a solo 5.000 kilómetros de él.

SXI, por su parte, también está captando imágenes. Pero el equipo de la misión se ha encontrado con que entra demasiada luz no deseada cuando apunta hacia la Tierra, así que están modificando determinados ajustes e instalando actualizaciones de software para minimizar el problema.

La ESA se ha encargado de poner el módulo que alberga la carga útil del satélite, el lanzador, y las instalaciones y servicios de ensamblaje, integración y ensayo, y se encarga de gestionar la misión desde que SMILE está en órbita. También ha puesto el instrumento SXI.

Por su parte CAS ha puesto la plataforma de la nave espacial con sus sistemas de propulsión, guiado, comunicaciones y energía, y es responsable de operar la nave espacial en órbita. También ha puesto los otros tres instrumentos científicos, aunque la ESA ha contribuido al UVI.

Esta previsto que la misión dure tres años, pero lo más probable es que, salvo problemas imprevistos con la nave, se pueda extender.

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