Por @Alvy — 12 de Abril de 2017

Data capture 1

Estaba leyendo sobre los diferentes sistemas de reconocimiento automático de matrículas (en inglés: LPR, license plate recognition) cuando he visto un dato que me ha sorprendido. Y es que no solo existen sistemas de este tipo para detectar infracciones de tráfico y para la gestión de lugares como los aparcamientos públicos; también parece que hay cierto negocio en torno a esta tecnología. Y con los datos, no con las máquinas.

Los tipos básicos de LPRs que hay son tres, tal y como explica la Electronic Frontier Foundation: los fijos, que están instalados en semáforos, puentes y postes de las carreteras; los semifijos, que las autoridades pueden llevar a eventos multitudinarios (como un concierto, partido de fútbol o una «feria de armas» de las que hay en Estados Unidos) y los móviles, que van instalados en coches de policía y vigilancia metropolitana y que son estupendos para leer las matrículas de los coches que están aparcados o para batir rápidamente un área.

En todos estos casos el uso de la información depende de cómo funcione la protección de datos en cada país y para qué se vaya a usar. El debate sobre su privacidad es precisamente largo y complejo. La matrícula suele ser un «identificador único y personal» no solo del vehículo sino por defecto de su propietario (quien además debería poder decir quién conduce el vehículo). Pero también puedes hacer fotos o vídeos por la calle y estar capturando matrículas. ¿Cruzarla con bases de datos oficiales de registro de vehículos? Es complicado, pero no imposible – y también depende de para qué (¿multas? ¿seguros? ¿coches robados?) y cada país. En cualquier caso como información «delicada» se guarda en bases de datos y solo pueden acceder a ellas las personas con autorización. (Que luego esa premisa sirva erróneamente para facilitar hackear un sistema central, mediante ataques técnicos o sobornos con dinero contante y sonante es otra película y no entramos en ello aquí).

La vertiente de negocio que encontré es que parece haber empresas que cuentan con sus propios LPR fijos, semifijos y móviles, con capacidad para almacenar esa información y guardarla «solo al alcance de personas autorizadas» y cuyos servicios se pueden contratar. Entre los casos típicos mencionan en otros «secuestros, personas desaparecidas, robos, terrorismo, crimen organizado y crímenes diversos».

Son empresas como Vigilant Solutions, con un lema propio de vigilantes: «Cuando hay vidas en juego hay que atrapar a los malos». En el acceso a su plataforma de información incluyen tanto esos LPRs propios como los «acuerdos» que dicen tener con centros comerciales, peajes, aparcamientos públicos y demás. La friolera de 150 millones de «detecciones» mensuales que añaden a su gigantesca base de datos que ya tiene 5.000 millones de registros con matrículas, ubicaciones y fechas.  

Compartir en Flipboard  Compartir en Facebook  Tuitear

Microsiervos Selección


¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?

EUR 8,07

Comprar


The Cluetrain Manifesto

EUR 9,99 (Reseña en Microsiervos)

Comprar


Amazon Associates

Los productos aquí enlazados están a la venta en Amazon. Incluyen un código de Afiliado Amazon Associates que nos cede un pequeño porcentaje de las ventas. Los productos están seleccionados por los autores del blog, pero ni Amazon ni los editores de los libros o fabricantes de los productos participan en dicha selección.

Más libros y productos en:

Microsiervos Selección