
A través de la gente de Synology e Inmasan, que se han encargado del trabajo, me he enterado de cómo se ha digitalizado la gigantesca colección de planos, maquetas, dibujos, fotografías y documentos de la Norman Foster Foundation, la entidad que preserva el legado del arquitecto británico. De él conocemos en España la Torre Cepsa, el Metro de Bilbao, la Torre de Collserola o las Bodegas Portia, entre otras obras.
Todos estos materiales a modo de archivo arquitectónico de proporciones colosales suponen más de 160 terabytes, que se han guardado en un NAS Synology de más de 100 TB, respaldado por otros 60 TB, además de copias en la nube.
Correctamente organizado, esto es suficiente para los materiales de gran formato, incluyendo ilustraciones, fotografías, archivos CAD y películas. La idea es que todo ello aguante tanto el paso del tiempo como que sea resistente a fallos, ciberataques o desastres físicos.
Un proyecto admirable que el que toda empresa que gestione materiales de este tipo debería embarcarse. En este caso hay una icónica figura de fondo, pero no se necesitan tantas excusas: preservar el legado físico y digital de personas, proyectos y entidades es una tarea que todo el mundo debería plantearse.


