El Equipo de Maniobras Tridimensionales (Omni-directional mobility gear) de Ataque a los Titanes (Shingeki no Kyojin*, 2013), es uno de esos gadgets maravillosamente imposibles que cuanto más lo ves, más te fascina. En ese mundo distópico los soldados «vuelan» lanzando larguísimos cables que se clavan en las paredes, para realizar con ellos piruetas que desafían la gravedad mientras blanden sus afiladas espadas para luchar contra los gigantescos monstruos que asolan sus tierras. Al principio del vídeo se muestra un poco en acción con escenas de la propia serie.
Aunque no lo vi en su día, parece que un youtuber llamado Jake Laser se empeñó en construir una versión real del equipo de maniobras tridimensionales, armándose de herramientas de lo más variadas y mucha paciencia. El vídeo muestra el progreso paso a paso.
Los «arpones» se disparan desde la cintura en el MundoReal™ usando cartuchos de CO₂. (En la serie se usa algo llamado «piedra explosiva de hielo», que es como un gas con energía altamente concentrada y también sirve para propulsar, girar, etc.)
Cuando este hacker-maker comenzó con el montaje al principio los cartuchos no tenían suficiente potencia, así que cambió las válvulas para liberar todo el gas de golpe. Pero aunque aumentó la fuerza de los disparos (que debían estar sincronizados) también provocó problemas: las puntas giraban en el aire, explotaban antes de tiempo o simplemente arrancaban piezas del mecanismo en plena prueba (¡ouch!) A todo esto, el arnés corporal fue evolucionando y reduciéndose para ser más manejable, y parecerse al de la serie, todo sea dicho.
Para estabilizar los cables usó cuerdas de kevlar capaces de soportar unos 900 kg. Además añadió una especie de pistola de clavos en la parte trasera que, al impactar, remata la punta metálica en la pared (que mejor si es de madera) para aguantar todo el peso del soldado. Tras muchos fallos, pruebas y «desmontajes rápidos no planificados» acabó construyendo un lanzador con cuatro arpones, por si alguno fallaba.
La otra mitad del invento son dos enromes motores montados en la espalda que enrollan las cuerdas que arrastran al soldado por el aire, aunque esto ya requiere práctica. El primer diseño hacía que el cuerpo girara hacia adelante de forma un poco descontrolada, así que tuvo que mover el mecanismo con poleas hasta alinearlo con el centro de gravedad del cuerpo.
Además de esto preparó las cartucheras de cuchillas y sus vainas con una impresora 3D; esto da un poco de yuyu porque son como cúteres gigantes que según se ve están afilados (cuando lo vi pensé: no hay huevos.) Pero claro, es difícil saber si el mayor peligro del invento son las cuchillas, los arpones disparados a presión, las caídas desde varios metros de altura o las fuerzas imprevisibles que pueden generar los mecanismos de tracción. Hay varias escenas del tipo «esto puede salir bastante mal», así que… ¡Niños, no construyáis un ODM en casa!
El resultado final no está nada mal: disparando desde el suelo puede subir una pared de unos 6 metros y hasta se enfrenta a un pequeño titán inflable de juguete, con éxito. Eso sí: las semanas, probablemente meses, y la pasta que se habrá dejado en el invento no se yo si merece la pena para un par de buenas tomas de vídeo. Quizá sea más interesante por la sensación de llevar el ODM y pasearse con él, pero… Bueno, es algo que el resto de los mortales no podremos comprobar.
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* Me he dado cuenta al escribir esto de que nunca había hablado de Ataque a los Titanes en el blog, aun siendo un popular y altísimamente recomendado anime. Baste decir que para mi estaría en cualquier Top 10. Me he visto las cuatro temporadas dos veces (algunas incluso tres), los episodios clave los repaso de vez en cuando, me he leído la primera decena de mangas, y tiene un más que llamativo 9,1 en la IMdb. Quizá nunca lo haya mencionado porque está más en el terreno de la fantasía que de la ciencia-ficción (y un poco off-topic aquí), pero tiene muchísimos detalles tecnológicos, un poco a lo ciberpunk: máquinas primitivas-pero-modernas, dirigibles, «armas» de destrucción masiva, energía de origen desconocido pero plausible… Pero, el más destacable, para empezar, el propio Equipo de Maniobras Tridimensional.


