Un investigador independiente, Giancarlo Lelli, ha ganado un premio de ~65.000 euros del Project Eleven al romper con hardware cuántico público una clave de curva elíptica de 15 bits. No está mal, y enhorabuena al premiado, pero no es el fin del mundo ni el Q Day / Y2Q.
Lelli lo hizo en hardware cuántico accesible en la nube, que aunque no han detallado públicamente se intuye que puede tener algo que ver con el IBM Torino de 133 qubits que se usó en demostraciones anteriores (tal vez el IBM Heron de 156 qubits). Dicen que es el mayor ataque con hardware público de este tipo hasta ahora, 512 veces mayor que el anterior, que se hizo con claves de 6 bits en 2025.
Pero, ante todo, ¡mucha calma! Aunque algunos titulares un poco exagerados que se han visto por ahí suenan a película de terror criptográfica, junto al hecho de que el premio lo hayan anunciado como «1 bitcoin» (en vez de en dólares, euros o yuanes), conviene tomarlo con cautela. Bitcoin usa criptografía de curva elíptica (ECC) de 256 bits, así que este logro no rompe Bitcoin ni de lejos. Simplemente rompe una especie de «juguete matemático» que resulta útil para medir el progreso.
La importancia real está en la tendencia, cuyo ritmo es difícil de calcular: las estimaciones teóricas para atacar las curvas elípticas de 256 bits han bajado en los últimos años de «millones» a menos de 500.000 qubits físicos. Una cantidad de qubits que son una auténtica barbaridad. Y si se viera que llega el «Día Q» la gente convertiría antes sus bitcoins en otras criptodivisas o fiat cagando melodías, por lo que sólo quedarían expuestos los bitcoins que restaran por minar.
Según expertos en computación cuántica como Scott Aaronson, esto se parece más a un problema tipo Efecto 2000: algo serio, pero gestionable si se hacen los cambios adecuados a tiempo. Está lejos de ser un apocalipsis instantáneo. En la misma línea opina Bruce Schneier: «no va a ser pronto. Ni remotamente pronto», que dijo allá por 2022. Es, simplemente, un riesgo que hay que gestionar porque los requisitos prácticos siguen bajando. En otras palabras: nadie ha abierto la caja fuerte de Bitcoin, pero han dejado ver que tienen otra ganzúa pequeña, y conviene vigilar para qué se pueden usar.
Relacionado:
- Las curvas elípticas no son elipses, sino algo aún más alucinante
- Las curvas elípticas no son elipses, sino algo aún más alucinante
- Harvest now, decrypt later - Wikipedia
- Microsiervos: Artículos relacionados (IA)
- La criptografía de las claves RSA-2048 todavía NO la ha roto ninguna computadora cuántica, ni tampoco una «normal», según los expertos
- La seguridad de las claves RSA-2048 y los algoritmos cuánticos
- Factorizar enteros como el RSA-2048 en 177 días usando 13.436 qubits
- Cómo funciona la criptografía de clave pública, explicado en vídeo
- Bitcoin, una moneda virtual a modo de efectivo electrónico



