Va a ser interesante, digno de ir preparando unas palomitas y sentarse en el sofá, ver cómo acaba esto. Según cuentan en 404, la FCC quiere acabar con los teléfonos prepago; más exactamente con las tarjetas SIM anónimas que se usan en esos teléfonos. Es lo que da vida a los famosos burner phones que permiten a los oriundos de «la tierra de la libertad» comprar un móvil y una SIM sin tener que asociarlos a sus datos personales.
Dice la información que se ha filtrado la FCC estadounidense, que es el organismo que se encarga de estas cosas, estaría estudiando una normativa que obligaría a las operadoras a recopilar y conservar más datos de todos los clientes nuevos y de quienes renueven sus líneas. Entre otros: nombre, dirección física, un documento oficial de identidad y un número de teléfono alternativo, Sin eso, no hay servicio. Básicamente supondría el fin de las líneas prepago que no están vinculadas explícitamente a la identidad de una persona.
Algo así como lo que lleva sucediendo en España y en Europa desde 2007. Y tan normal que nos parece.
Naturalmente, hay dos bandos:
- Según el gobierno, el objetivo sería combatir las estafas telefónicas, el fraude y otros delitos facilitando la identificación de los usuarios por parte de las autoridades.
- Los defensores de la privacidad y organizaciones de derechos civiles advierten de que la propuesta supondría una importante pérdida de anonimato, acercando a Estados Unidos a los «países con regímenes autoritarios» (sic) donde es imposible contratar una línea móvil sin identificarse. También avisan de otros riesgos conocidos por concentrar más datos personales en manos de las telecos: problemas de seguridad (los ha habido), filtraciones (las ha habido) o vigilancia indebida (la ha habido).
El globo sonda está lanzado; sólo queda ver cómo evoluciona la cosa. Seguiremos el tema, más que nada para ver cómo son los razonamientos y evolución y comparar con cómo fue y evolucionó por aquí.
(Vía Slashdot.)
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Foto (CC) SIM @ Needpix.



