Por @Alvy — 17 de Julio de 2026

el nuevo emulador que promete revivir viejos recuerdos y tal vez una que otra frustración

Los ordenadores de bolsillo fueron durante años una herramienta muy popular entre estudiantes e ingenieros japoneses, aunque en Europa y Estados Unidos nunca llegaron a despegar; quizá por eso no haya tanta documentación como de otros gadgets. Ahora un proyecto de esos creados artesanalmente, por amor al arte, permite disfrutar de un emulador de Casio FX-870P (también llamado VX-4 en Europa), un gadget de finales de los años 80 que combina el hecho de ser un ordenador programable con funciones típicas de una calculadora científica.

El emulador recrea prácticamente todos los componentes del equipo: un procesador Hitachi HD61700 funcionando a unos 921 kHz, una pantalla LCD de 96×64 píxeles, teclado de 83 teclas, puerto serie RS-232C y hasta la unidad opcional de disquetes MD-120.

Como curiosidad, permite alternar entre el firmware japonés del FX-870P y el inglés del VX-4, ejecutar programas a velocidad ×50 respecto al original, guardar el estado e incluso emular los antiguos disquetes.

En este otro vídeo del siempre interesante canal Calculator Culture se puede ver la máquina en acción, incluyendo cómo se programa un algoritmo para trabajar en el problema de las ocho reinas usando la recursividad.

Lo cierto es que el emulador, cuyo código puede verse y descargarse en Github, cuenta con herramientas que habrían parecido ciencia ficción cuando apareció la máquina: un editor de BASIC con coloreado de la sintaxis, un listado en tiempo real de los programas almacenados en memoria, biblioteca de ejemplos, editor gráfico de caracteres, debugger, monitor de comunicaciones serie y utilidades para programar y depurar en código máquina. Incluso incorpora un compilador que convierte programas escritos en BASIC al lenguaje máquina del HD61700.

Aunque este chisme estaba originalmente orientado a los estudiantes de ingeniería japoneses, también destacaba por ofrecer varios lenguajes de programación: un BASIC bastante avanzado para la época, C (compilado a bytecode) y CASL, para enseñar lenguaje ensamblador. La pantalla, de cuatro líneas, hacía mucho más cómodo escribir programas que en otros modelos anteriores de una sola línea. Además podía conectarse a impresoras, casetes, disqueteras o a un PC mediante un puerto serie RS-232C.

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