La verdad debe seguir ahí fuera, porque la nueva desclasificación de fotos de FANIs (antiguamente: OVNIs) del Departamento de Guerra de los Estados Unidos de América no aportada nada más allá de unas cuantas fotos en blanco y negro de manchas, píxeles como puños, motas y reflejos de lentes dignos de una operación de márketing de mercadillo.
«Archivos secretos sobre vida extraterrestre», dicen algunos. Pero las fotos parecen más bien la colección de pruebas forenses de un parabrisas que ha estado circulando por la autopista de Albacete en agosto. Entre las supuestas «anomalías aéreas» (muchas «comillas irónicas» aquí) hay manchas borrosas con menos definición que una webcam de 2004 y algún que otro chisme más definido que parece un dirigible, un dron o un globo aerostático. ¿Para eso tanto misterio? ¿No vamos a poder ver dignamente ninguna nave interestelar a 4K HDR?
Lo más espectacular de toda esta desclasificación no son tanto los FANIs como la capacidad de Washington para montar con todo ello una operación de marketing planetaria. Según contaba el amarillista New York Post, la web recibió unos 340 millones de visitas en 12 horas. Eso son cientos de millones de personas entrando emocionadas para analizar concienzudamente fotos que parecen tomadas con un Nokia 6600. Y algunos todavía estarán mirándolas.
Lo mejor es que hay muchas fotos de cámaras térmicas (incluyendo muchas tan recientes como el año pasado) donde se ven puntos blancos y negros que… ¿quien podría imaginarlo? a lo mejor están ahí porque las cámaras militares también tienen «artefactos» de compresión, ruido y suciedad en las lentes. ¡Pobre Mulder! Pero estaba claro, esto es cosa de la gran conspiración que oculta El fumador.
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