Por @Wicho — 21 de Febrero de 2026

El SLS y la plataforma de lanzamiento con el Sol saliendo detrás de ellosJared Isaacman, en director de la NASA, acaba de confirmar que una avería del cohete hará que la NASA no pueda lanzar la misión tripulada Artemisa II hacia la Luna en marzo.

El problema está con el sistema de purga de hidrógeno y oxígeno mediante helio de la segunda etapa, que también se usa para dar presión a los depósitos. Funcionó correctamente durante la segunda prueba de carga de propelentes.

Pero una vez terminada, y mientras el personal de la NASA trabajaba en asegurar el cohete en ciertos momentos no hubo flujo de helio. Pudieron purgar el cohete igualmente porque hay un suministro externo que sí funcionaba. Pero el sistema interno tiene que funcionar para poder lanzar la misión. Así que no hay más que repararlo.

En la NASA aún no tienen claro si el problema se debió a un fallo en una válvula, a un problema con el interfaz de los umbilicales entre el cohete y la torre de lanzamiento, o a un fallo en un filtro.

El problema es que, sea lo que sea lo que ha fallado, esa reparación sólo se puede hacer en el Edificio de ensamblado de vehículos (VAB), dónde hay plataformas que permiten acceder a esas partes del cohete.

Así que ahora toca devolver allí el SLS, reparar la avería, y llevarlo de vuelta a la plataforma de lanzamiento.

Y, ya puestos a volver al VAB, también es de suponer que la NASA sustituya las baterías del sistema de autodestrucción del cohete, pues las que tiene ahora instaladas caducarán el mes que viene.

El SLS en el VAB visto desde una plataforma a media altura
El SLS en el VAB el día de su traslado a la plataforma de lanzamiento de la que ahora tendrá que volver para ser reparado – NASA/Joel Kowsky

De ahí que Isaacman ya haya descartado la ventana de lanzamiento de marzo. Llevamos esperando algo más de 53 años, así que unas semanas más tampoco son para tanto.

La siguiente se abre en abril. Los días válidos para el lanzamiento en esa ventana son el 2, el 5, el 6 y el 7.

Pero ojo, que el traslado del SLS de la plataforma al VAB y de vuelta a la plataforma puede afectar a las juntas de teflón que hubo que reemplazar entre la primera y la segunda prueba de carga de propelentes.

Así que aunque la NASA decida que no será necesaria otra WDR cuando el cohete vuelva a la plataforma eso no asegura que no puedan aparecer fugas de hidrógeno cuando se vaya a intentar un lanzamiento.

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