
Despegue de la Dragon 34 – NASA/SpaceX
La cápsula de carga Dragon 34 se acoplaba este mediodía al puerto frontal del módulo Harmony de la Estación Espacial Internacional (EEI). Como es habitual lo hacía de forma automática, igual que viajó de forma automática hacia la Estación desde su lanzamiento el viernes poco después de la medianoche a bordo de un Falcon 9 de SpaceX.
Lleva a bordo 2.948 kg de carga, de los cuales 816 kg están en el compartimento no presurizado. El resto, a los que se acceder a través de la escotilla de la cápsula, están formados por 618 kg de suministros para la tripulación, 831 para investigaciones científicas, 128 para paseos espaciales, 469 de materiales y componentes para la propia estación, y 84 de equipos informáticos.

Configuración de la EEI tras la llegada de la Dragon 34 – NASA
Los experimentos científicos incluyen, aunque no sólo, ODYSSEY, un proyecto para determinar en qué medida los simuladores terrestres reproducen adecuadamente las condiciones de microgravedad para estudios en biología; Green Bone, un andamio óseo fabricado con madera que podría dar lugar a nuevos tratamientos para enfermedades óseas como la osteoporosis; y SPARK, para evaluar cómo se modifican los glóbulos rojos y el bazo en el espacio, con el fin de proteger a futuros astronautas.
En el compartimento no presurizado van, entre otros, STORIE, un nuevo instrumento para estudiar las partículas cargadas que rodean la Tierra y que pueden afectar a las redes eléctricas y a los satélites; y CLARREO Pathfinder, un instrumento diseñado para realizar mediciones de gran precisión de la luz solar reflejada por la Tierra y la Luna, algo que será de gran utilidad para calibrar todo tipo de observaciones terrestres. Los dos serán extraídos del «maletero» de la Dragon con el brazo robot de la Estación, que los colocará en su ubicación de trabajo.
Aunque desde el punto de vista europeo la carga más destacable probablemente sea el traje intravehicular EuroSuit cuyo funcionamiento probará la astronauta de la Agencia Espacial Europea Sophie Adenot.
Los trajes intravehiculares son aquellos diseñados para llevar dentro de una cápsula tripulada, aunque no sirven para paseos espaciales. Su objetivo es proteger a quien los lleva en caso de emergencia durante un breve periodo de tiempo hasta que la situación deje de ser peligrosa.
El objetivo de estas pruebas es ver cómo de fácil es ponerse y quitarse el traje, lo que en teoría debería ser posible en menos de dos minutos. Lo que es un tanto curioso es que Europa ahora mismo no tiene ninguna nave espacial tripulada en la que utilizarlo. Y tampoco la tendrá en un futuro cercano. Pero con lo revueltas que están las cosas últimamente, quién sabe.

Algunas vistas del EuroSuit – CNES/Spartan Space/MEDES
Está previsto que la Dragon permanezca acoplada a la EEI hasta mediados de junio, momento en el que regresará a la Tierra con carga y los resultados de distintas investigaciones, que serán extraídos de su interior y repartidos a sus destinatarios una vez que la cápsula haya amerizado frente a la costa de California.
Y es que a diferencie del resto de cápsulas de carga que da servicio a la Estación la Dragon no sólo sobrevive a la reentrada sino que además puede ser reutilizada. De hecho esta cápsula en concreto, la Dragon C209, va ya por su sexta misión.
Relacionado,
- Termina la misión de la cápsula de carga Progress MS-31 a la espera de que Roscosmos retome los lanzamientos a la Estación Espacial Internacional
- Mike Fincke estuvo veinte minutos sin ser capaz de hablar en la Estación Espacial Internacional
- La segunda cápsula de carga Cygnus XL llega sin problemas a la Estación Espacial Internacional
- Termina la misión de la cápsula de carga Progress MS-32
- La cápsula de carga Progress MS–34 ya está en la Estación Espacial Internacional


