Por @Wicho — 3 de Diciembre de 2018

Por mucho que después del fallo del lanzamiento de la Soyuz MS-10 el pasado 11 de octubre se hubieran producido tres lanzamientos de cohetes Soyuz y que ninguno de los tres tuviera problema alguno todos los ojos de la comunidad espaciotrastornada estaban puestos hoy en el lanzamiento de la Soyuz MS-11, que apenas un mes y medio después tenía que llevar tres nuevos tripulantes a la Estación Espacial Internacional.

Afortunadamente el lanzamiento fue perfecto. Así que tras despegar del cosmódromo de Baikonur a las 12:31 del 3 de diciembre de 2018 la Soyuz MS-11 atracaba en el modulo Poisk de la Estación a las 18:37, abriéndose las escotillas a las 20:35, con lo que queda restablecida la única vía de acceso de nuevos tripulantes a la Estación actualmente disponible.

Llegando…

Con esto Oleg Kononenko, de Roscosmos, David Saint-Jacques, de la Agencia Espacial Canadiense, y Anne McClain, de la NASA, se unían a Alexander Gerst, de la Agencia Espacial Europea, Serena Auñón-Chancellor de la NASA y Sergey Prokopyev de Roscosmos como miembros de la Expedición 57 a la EEI.

La Expedición 57 al completo

Pero los recién llegados apenas van a compartir dos semanas a bordo de la Estación con sus compañeros, pues en principio el 20 de diciembre de 2018 Gerst, Auñón-Chancellor y Prokopyev vovlerán a casa en la Soyuz MS-09. Tendrán que esperar al 1 de marzo para que llegue la Soyuz MS-12, que incluirá irá tripulada por Aleksey Ovchinin de Roscosmos y Nick Hague de NASA –los tripulantes de la fallida Soyuz MS-10– acompañados de Christina Hammock, también de la NASA.

Aunque mientras la Soyuz MS-09 no se venga de vuelta tendremos a cuatro astronautas tuiteros en el espacio: Auñón-Chancellor, Gerst, McClain y Saint-Jacques.

Ha sido el lanzamiento número 100 del año, una cifra que no se alcanzaba desde 1990. Pero por mucho que haya salido todo a la perfección no hay que olvidar nunca que los lanzamientos espaciales son complicados por mucho que cada vez los veamos como algo rutinario… como bien nos recordó el susto de la Soyuz MS-10.

Y ojo, que la vuelta de la Soyuz MS-09 también va a ser un poco de morderse las uñas, pues tiene un agujero que no debería estar ahí. Aunque afortunadamente el agujero está en el módulo orbital, no en el que llega de vuelta a Tierra.

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