Por @Wicho — 9 de Febrero de 2006

Al principio, el aliento de Dios
se arremolinaba en el corazón de las tinieblas, y las tinieblas cubrían el abismo.

Dios dijo: «Hágase la luz»,
y se hizo la luz.

Dios vio que la luz era buena,
y Dios separó la luz de las tinieblas.

Dios llamó a la luz «energía»
y a las tinieblas «espacio-tiempo».

Hubo una noche, y hubo una mañana.

Ése fue el primer día.

– La Biblia de Canaán, Génesis I.A.1,
versión de Denis Bajram

Compartir en Flipboard Compartir en Facebook Tuitear

Microsiervos Selección


Ya está el listo que todo lo sabe

EUR 5,99 (Reseña en Microsiervos)

Comprar


A la deriva en el mar de las lluvias y otros relatos

EUR 4,74 (Reseña en Microsiervos)

Comprar


Amazon Associates

Los productos aquí enlazados están a la venta en Amazon. Incluyen un código de Afiliado Amazon Associates que nos cede un pequeño porcentaje de las ventas. Los productos están seleccionados por los autores del blog, pero ni Amazon ni los editores de los libros o fabricantes de los productos participan en dicha selección.

Más libros y productos en:

Microsiervos Selección


PUBLICIDAD