Por @Alvy — 19 de Septiembre de 2018

Esta grabación ha sido realizada por los señores Summer Tainter y HG. Rogers. Es once de marzo de 1885. ¡Aaahhh! ¡¿Qué tal así de volumen?! Mary tenía un corderito, de pelo negro como el carbón; y allá donde fuera Mary… ¡Oh, JODER! (…) Mary tenía un corderito…

En la web First Sounds los técnicos del Lawrence Berkeley National Laboratory y de la Librería del Congreso de los Estados Unidos vuelcan viejas grabaciones que consiguen recuperar de épocas remotas: finales del siglo XIX sin ir más lejos. De los años 1881 a 1885 tienen seis discos del Laboratorio Volta de Washington, D.C. –fundado por Alexander Graham Bell– entre los cuales está esta joya.

Se trata de uno de los técnicos de los laboratorios haciendo pruebas con los discos de cera de la época, sobre los que una aguja grababa físicamente las vibraciones del sonido captado por un rudimentario micrófono. Luego el proceso se repetía al revés y un altavoz reproducía el sonido. La calidad no era gran cosa, pero…

Se ve que algo fue mal ese día y en mitad de la grabación de pruebas tradicional (Mary had a little lamb…) hay algún tipo de fallo mecánico y se oye a continuación un Oh, FUCK! bastante llamativo – y que en castellano equivaldría al universal «¡Oh, joder!» cuando algo va mal – aunque puede variar según regiones, épocas y gustos relativos al lenguaje florido.

Tras el mal trago se soluciona el fallo y la grabación continua como si tal cosa.

Hay otra descripción similar del disco en el Smithsonian. De exactamente un mes después (el 15 de abril de 1885) también tenemos el registro de la voz del mismísimo Alexander Graham Bell y su primo, que se considera el único registro de la voz de Bell que se conserva.

Bonus: en el vídeo se escucha cómo la versión de la cancioncita infantil está adaptada con el verso black as coal (que en el original es white as snow, «blanco como la nieve»). Puede ser una gracieta del técnico aburrido de tanta grabación o quizá que al verlo escrito nos parece escuchar lo que estamos leyendo. Al escucharlo sin leer el texto no queda tan claro – pero el fuck posterior es… inconfundible.

Compartir en Flipboard  Compartir en Facebook  Tuitear