Por @Alvy — 20 de Agosto de 2026

Deepal S05 AWD Max (CC) Alvy + GPT

He tenido la suerte de poder probar durante un par de semanas un Deepal S05 AWD Max, el modelo SUV 100% eléctrico de Changan, un fabricante chino que lleva ya algún tiempo en España. Hace años hubiera sido impensable elegir una marca china frente a las europeas, japonesas o americanas; hoy en día en cambio hay tantos fabricantes chinos con presencia en España que es difícil acordarse de todos y hasta reconocer sus logos. Pero como son coches competitivos tanto en precio como en prestaciones, destacan a la hora de compararlos con los demás.

El uso principal que le di durante las pruebas fue una mezcla de ciudad y carretera. Hice un viaje largo de ida y vuelta en el mismo día de Madrid al Norte, por autopista, autovías y comarcales, de unos 800-850 km. Diría que habré rodado con él unos 1.200 km en total. He podido experimentar cual novato con la búsqueda de puntos de recarga, las diferentes modalidades de conducción, la sensación en la ciudad, la «ansiedad de la recarga» y sobre todo cómo es convivir con un eléctrico a la hora de «alimentarlo» (puntos de recarga, cables, apps…) aunque eso lo explico con más detalles en otro artículo: Cómo es la experiencia de recargar un coche eléctrico en 2026. [Sigue el enlace si te interesa.]

Primeras impresiones

Deepal S05 AWD Max (CC) Alvy + GPT

Acostumbrado a mi híbrido sin recarga y donde el motor eléctrico es una mera ayuda «extra» del de combustión, pero habiendo conducido muchos eléctricos pequeños y medianos de alquiler en la ciudad, hay muchas cosas que me llamaron la impresión nada más comenzar a probarlo:

  • Es bastante grande y espacioso. Al ser un SUV mediano (4,60m × 1,90m × 1,60m de altura) y no un sedán ni un compacto, se siente grande, amplio y seguro, sin llegar a ser un monovolumen. Tiene 5 estrellas Euro NCAP, la nota máxima en el sistema europeo independiente que evalúa la seguridad de los coches.
  • Cuenta con un buen maletero trasero de 490 litros y otro delantero de 150 litros (¡ey, no hay motor!) Le he podido meter de todo: maletas, bolsas de la compra, y hasta un perro… Sin problemas. Aunque es difícil de aparcar en plazas pequeñas y estrechas, a los dos días te acostumbras porque tiene muchas ayudas como cámaras e indicadores sonoros de aparcamiento.
  • Es una bestia de 435 CV (320 kW) con dos motores, uno por cada eje, y tracción a las cuatro ruedas. Esto se nota con solo pisar un poco el acelerador. ¡Zooooom! El reprise que tiene y la aceleración impresionan, a pesar de su peso (unas 2 toneladas) y eso que hay modelos más potentes. Al adelantar a otros coches muestra poderío. El coche está limitado por software a 180 km. según el manual, y la aceleración de 0 a 100 km/h me pareció impresionante (5,5 segundos).
  • Es un vehículo estupendamente conectado. Tiene su propia app de control y conexión (aunque solo 4G) y se enlaza con el móvil para usar Apple CarPlay o Android Auto. Con solo acercarte o alejarte al coche se abre y cierra solo; hay un mando a distancia que basta llevar encima. Sólo hay dejar el móvil sobre el cargador (inalámbrico) y todo queda conectado: tus mapas, agenda y preferencias. Esa es una de las mejores sensaciones al subirse a él.
  • El acabado es muy bueno. Aunque uno podría pensar en el tópico de que «coche chino» es sinónimo de «baja calidad», no es el caso. Los asientos, compartimentos, pantalla, palancas y demás accesorios tienen un acabado estupendo y se ven resistentes y de buena calidad. Pulgar arriba.
  • La autonomía es suficiente. Según el manual, la batería de 68,8 kWh ofrece 445 km en condiciones estándar (WLTP). Pero, siendo sinceros, la teoría no es nunca el MundoReal™. Esto se traduce en unos 300-350 km reales en carretera, circulando en autopista a 120 km/h y con el aire acondicionado puesto (que era verano y estábamos a casi 40°). Eso sí, es más que suficiente para ciudad y razonable para un viaje «planificado». ¿Lo mejor? Con carga rápida puede recuperar del 30 al 80% la batería en unos 15 minutos, menos de lo que tardas en tomarte un café. Así que ni tan mal. [Más sobre esto y el porqué en Cómo es la experiencia de recargar un coche eléctrico en 2026.]
  • Marchas automáticas y freno de mano electrónico. En el Deepal S05 el freno de mano no existe como tal, es electrónico; se activa con el botón P (Aparcamiento) del volante. A diferencia de otros coches con cambio automático, si pisas a fondo el freno se queda completamente parado en los semáforos (Auto Hold) sin tener que mantenerlo pisado; acelerando un poco se desbloquea. Las marchas automáticas R/N/D se controlan la palanca del volante.

La primera impresión que me llevé con solo verlo es que es un coche con un buen diseño (tiene varios premios del ramo), que se ve grande pero no enorme, con algunos detalles «futuristas»: tiradores «invisibles» (se abren al acercarse), lucecitas en diversos puntos de la carrocería, cámaras por todas partes y llantas de líneas limpias y elegantes. Entrar y salir por la puerta es cómodo, y tiene un modo programable que desplaza un poco el asiento y luego lo vuelve a ajustar de forma personalizada según te sientas. La visibilidad es buena. Es un modelo con techo panorámico, con cortinilla eléctrica.

Coches que son como ordenadores rodantes

Deepal S05 AWD Max (CC) Alvy + GPT

Una vez al volante, lo más destacable serían la pantalla, el software y el HUD, porque no tiene un panel de indicadores como tal. (La versión actual es la 3.0.3, con algunas mejoras sobre la 3.0.2 que probé). El coche viene con una eSIM 4G propia para garantizar la conectividad en todo momento (incluyendo avisos en caso de accidentes), aunque cuando está cerca de casa puede usar también el wifi (sólo el de 2,4 GHz) si se configura con la app móvil.

Una gran pantalla táctil de 15,4 pulgadas y 2,5K de resolución, orientable y de estupenda visibilidad, muestra los datos básicos de lo que sería el panel tradicional: velocidad, indicadores, autonomía, etc. Ahí está el software que controla el coche: sistemas, entretenimiento, configuración… Parece más complicado de utilizar de lo que es, pero con tres o cuatro clics se llega a todas las opciones. Ciertamente se necesitan varios días para investigar todas las opciones y poder sacarles máximo provecho. Ahí me pudo el espíritu geek. Leerse a fondo el manual (en la app o en PDF) puede llevar varios días; por suerte la interfaz es clara y rápida, las opciones por defecto son más que suficientes y si algo te incomoda o «pita» demasiado (ciertos avisos y alertas, algunos no muy necesarios) todo es fácil de localizar y desactivar.

El software es suficiente, pero mejorable. Aunque es muy completo, e incluso tiene hasta reconocimiento de voz, el software del fabricante no es tan trivial de usar como se podría pensar. Instalar lo básico es sencillo: bajar la app para Android / iOS (yo usé CarPlay de Apple; también tiene Android Auto), registrarse y enlazar el vehículo por Bluetooth, además del wifi opcional; no tiene mucho misterio.

Pero el software principal del vehículo es otra cosa: aunque algunas opciones del sistema que aparecen en la pantalla táctil son fáciles de entender (Ej. «Modo de conducción: Eco / Confort / Deportivo») otras son un tanto crípticas, aunque todo está en castellano. Algunas funciones merecerían una actualización (ej. lectura de señales de tráfico, mapas…) pero al ser cosa del fabricante hay que esperar siempre a que llegue y se instale una nueva versión, algo automático.

El CarPlay funciona muy bien. La principal decisión del usuario sobre el software es si usar el que viene en el sistema o, como en mi caso, el de Apple. Porque el coche tiene sus mapas, sistema de música y demás, y CarPlay tiene los Mapas Apple, tu app de música, teléfono y el resto. CarPlay filtra las apps del móvil que pueden funcionar con el coche (nada de YouTube, por ejemplo) y suelen ser mejores que las que vienen en el vehículo. Los mapas están más actualizados y las de entretenimiento son «las tuyas» (ej. Spotify). ¿Lo único malo? Las del coche se integran mejor con el HUD que las de Apple (que apenas lo usan, por ejemplo el mapa de Apple no llega al HUD). Elegir una u otra puede ser cuestión de preferencias o de practicidad.

Apps complementarias

Interior del Deepal S05 AWD Max (CC) Alvy + GPTLa app My Changan es la aplicación de control remoto que permite usar las funciones básicas: gestionar la cuenta del propietario del vehículo, ver la carga de la batería y la recarga, la temperatura, recibir notificaciones, subir y bajar ventanillas a distancia y demás. Para todo lo demás están CarPlay o Android Auto. Pero además de eso, lo primero que me recomendaron fue instalar algunas aplicaciones independientes por el tema de la recarga eléctrica y la planificación de viajes.

La primera y más recomendable es ABRP (A Better Routeplanner), una app para planificar rutas en que calcula con precisión tanto el trayecto como las paradas de recarga necesarias, adaptándose al modelo exacto de coche, la orografía, el clima y la velocidad. Le dices dónde quieres ir, con cuánta batería quieres llegar y tiene todo eso en cuenta para calcular las paradas. La idea es evitar la «ansiedad de la recarga» y optimizar los tiempos de viaje. Casi un «app anti-estrés».

Otra es Electromaps, un amplio catálogo de puntos de carga públicos, que permite verificar sobre el mapa su potencia de carga, la compatibilidad de conectores, ver cuántas «mangueras» hay libres e incluso pagar con la app y compartir información con la comunidad. Aunque hace más de 15 años que le he seguido la pista y parecía una gran idea, me ha dado la sensación de que se ha mierdificado bastante comercialmente, como si sólo recomendara puntos de recarga según la publicidad o los acuerdos que tenga la app, no tanto de forma neutral por el bien de la comunidad, como antes. Alternativamente, Google Maps, Open Charge Map o los propios mapas del Deepal te ofrecen esa misma información, tal vez más limitada y no tan actualizada, pero que suele ser bastante fiable.

Conducción y detalles interiores

Interior del Deepal S05 AWD Max (CC) Alvy + GPT

La sensación al conducir el Deepal S05 es estupenda, aunque también requiere acostumbrarse. El acelerador y el freno son muy sensibles, así que hay que usarlos con delicadeza. El tacto del volante es agradable, pero los intermitentes tienen demasiadas posiciones (dos en cada sentido) y no siempre «vuelven» al modo neutral si no los pulsas con la presión adecuada. La suspensión es magnífica, aunque en los badenes de limitación tiende a rebotar un poco.

El coche, como casi cualquier eléctrico, es sumamente silencioso, aunque tiene un AVAS (sistema acústico de aviso del vehículo) para peatones; desde dentro parece una especie de «banda sonora» que se activa cuando vas a baja velocidad y al desaparcar, maniobrar, etc… Se puede elegir entre tres diferentes. No resulta desagrable, hace que se preste más atención y le da un toque «futurista», igual que unas luces interiores (ambiente) de las que puedes cambiar hasta el color. Todo muy Tron, me dio la sensación.

La respuesta en frenada, giros y otras maniobras es excepcional, seguramente ayudado por las ruedas de 20" con neumáticos Continental 245/45 R20 103V con las que va equipado. Los retrovisores proporcionan una buena visión y tienen indicadores de ángulo muerto en forma de iconos y luces cuando hay cercanía de coches, ciclistas o peatones; también aparece un aviso en la pantalla y otro sonoro. Detallazo: el «No abra ahora la puerta» cuando está parado y pasa un ciclista, una moto u otro vehículo cerca.

En la práctica, acabas mirando no tanto la pantalla como el HUD y es algo que resulta muy llamativo, tal vez lo que más: los datos básicos se proyectan como por arte de magia delante del coche, en la carretera. Al principio se hace raro «enfocarlo» pero luego se vuelve algo natural; es chocante que sólo lo pueda ver el conductor, porque resulta invisible desde otras posiciones para el resto de ocupantes. Se puede leer claramente la velocidad, el mapa y las indicaciones de giros, la autonomía (batería) restante, las señales de velocidad máxima, los avisos y alertas… Tiene tres modos que se cambian con un botón del volante, de más simple a más complejo, y solo le faltaría entenderse mejor con el CarPlay (por ejemplo, por los mapas, que son superiores a los que lleva el sistema).

Algunas curiosidades más de todos estos controles y sensores:

  • Tiene una cámara interior con un sistema de detección de fatiga/sueño que alerta si no prestas atención suficiente a la carretera.
  • Cuenta con un asistente de mantenimiento de carril que avisa si te acercas demasiado a las líneas separadoras de carriles o al arcén; puede también corregir automáticamente la dirección y girar con el volante un poco el coche para evitar problemas. Esto resulta quizá lo más «raro e inquietante» hasta que te acostumbras. Basta recordar que sujetar el volante y moverlo firmemente permite siempre llevarlo donde quieras, lo que desactiva esas funciones, naturalmente. Lo malo del asistente de carril es que se lía un poco con los carriles mal marcados, obras, y en otras situaciones. Y si pones los intermitentes (esto parece diseñado para madrileños) permite cambiar de carril sin avisos… ¡como debería ser!
  • El control de crucero adaptativo es el clásico «piloto automático de velocidad» (cruise control, dentro del llamado Nivel 2) aunque con más funciones: puede mantener la velocidad que indiques, la distancia de seguridad y la trayectoria dentro del carril. Diría que es lo más parecido a una conducción autónoma, aunque solo funciona en autopistas con carriles limpios y curvas suaves. Como hay que ir prestando atención y con las manos en el volante en todo momento (también tiene un aviso si lo sueltas), resulta interesante como curiosidad, más que otra cosa.

Interior del Deepal S05 AWD Max (CC) Alvy + GPT

A los copilotos les suele parecer raro que en su zona no haya guantera; esto es porque ahí debajo va la climatización. A cambio hay una superficie plana para colocar dos teléfonos móviles (aunque solo hay recarga en el del conductor) y dos vasos, un puerto USB-A y un cajón para guardar objetos bajo el reposabrazos. Esto también lo tienen los asientos traseros (bastante amplios), además de varios bolsillos portaobjetos y más conectores USB. Esos asientos se pueden abatir (aunque tuve que mirar en el manual cómo, porque no era obvio) y hacen más espacioso el maletero.

Los asientos delanteros se pueden regular con dos mandos eléctricos de altura e inclinación; también hay uno de lumbares para el conductor. Lo mejor sin duda es el reposapies, llamado Queen’s Seat («Sillita de la Reina») de la copiloto. Añádele que esos asientos tienen función de confort de temperatura independiente y el conjunto parece más un salón de masajes deluxe que un vehículo.

Un detalle que no puedo obviar: el radio de giro del vehículo. Debido al tamaño del Deepal S05, me pareció mucho más grande que en cualquier coche que haya probado antes: necesita 11,6 metros para hacer un giro de 180° así que no es fácil maniobrar en ciertas curvas, aparcar o dar la vuelta en calles o lugares estrechos sin hacer varias maniobras. Supongo que no se puede tener todo.

Funciones propias de gadgets más que de coches

Muchas funciones aprovechan las cinco cámaras exteriores que rodean al coche (360°). Son de alta calidad y graban en todo momento, detectando situaciones de peligro (y se puede revisar el histórico). Junto con otros seis sensores ultrasónicos y 3 radares sirven como ayuda para el aparcamiento, mostrando una visión cenital en 3D, trayectorias de giro y demás. Es como aparcar en un videojuego; puedes prácticamente olvidarte de la dura realidad de las columnas del Mercadona y hacerlo todo mirando la pantalla interior.

¿Están los coches modernos demasiado gadgetificados? Al Deepal S05 le faltan algunos botones físicos, porque casi todo se controla desde la pantalla táctil. Se echa de menos algún botón para la climatización o la radio, aunque en el volante hay botones programables que puedes configurar si tienes tiempo para atajar con lo que consideres importante.

Batería

Interior del Deepal S05 AWD Max (CC) Alvy + GPTLa batería del Deepal S05 4WD Max es una LFP (litio-ferrofosfato) de 68,8 kWh que admite carga hasta 200 kW, la conocida como «carga rápida». Esto quiere decir que se puede cargar entre 30-80% en unos 15 minutos dependiendo de la potencia en CC. En CA puede cargar a 11 kW en varias horas (aunque esto no pude probarlo porque viene sólo con el cable de Tipo 2, no un cargador portátil para enchufe doméstico), lo cual resulta mucho más barato. También tiene recarga con la frenada regenerativa, aunque es muy ligera.

Ir más rápido o conducir bruscamente con muchas frenadas y acelerones solo consume más batería, lo cual va, creo yo, contra la idea del coche eléctrico y su bajo consumo, así que poco a poco es mejor irse adaptando a otra forma de conducción. Una ayuda inestimable es que en el HUD, bajo la velocidad, aparece una barrita de colores que es un indicador de frenado/deceleración: cuanto más verde, más optimizada la velocidad y la frenada regenerativa; si vas en naranja/rojo, mal, quiere decir que el coche está consumiendo más de lo debido.

Curiosidades para nota

Algunas chuminadas más:

  • En el maletero trasero hay un sub-maletero donde se pueden guardar herramientas, un kit antipinchazos que viene incluido y puedes meter tu luz V-16 y la documentación del vehículo. Aparte de eso el coche viene con un cable de carga AC Tipo 2, aunque en casi todas las estaciones de carga que he visto hay también cables CCS2 (carga rápida); no tuve siquiera que usarlo. ¡Ah! Y el portón trasero está mecanizado; se abre y cierra con pulsar un botón.
  • El maletero delantero es también práctico y con cierta capacidad. Me dijeron que además es impermeable, y tiene un tapón de «desagüe», que hay gente que lo llena de agua y hielo para refrescar bebidas cuando se van de picnic. WTF!
  • Avisos de señales de velocidad. Aunque la idea es buena, con indicadores claros de a qué velocidad puedes circular allá por donde vayas, resulta muy impreciso. Parece que combina información de los mapas y de las cámaras exteriores, porque funciona incluso en zonas de obras con señales temporales. Pero no siempre acierta: te puede decir que vayas a 50 km/h en algunos tramos de la M-30 (siendo de 90 km/h) o que puedes ir a 120 km/h en una zona de 60 km/h que está mal señalizada. Mejor no fiarse mucho, al menos hasta que lo mejoren.
  • Aviso de niños olvidados y «modo mascotas». Gran detalle. El coche puede avisar si detecta que hay movimientos en el coche mientras está cerrado, algo típico del muy desafortunado síndrome de bebés olvidados con trágicas consecuencias todos los años. En ese caso el detector de presencia dispara una alerta sonora («anomalía del sistema de detección vital en cabina»). Además de eso, se puede configurar el simpático «modo perro» para dejar a la mascota dentro, mantener la climatización, mostrar un mensaje en la pantalla y hasta bajar las ventanillas si la batería tiene poca carga.
  • El truco definitivo. Como me dijo una de las copilotas mientras nos volvíamos locos comparando rutas, puntos de recarga y lugares para parar, recargar y tomar algo: «Mola mucho. Pero con este tipo de coches, o vas con alguien que controle de mapas, o estás jodido».

Precios y garantía

La primera pregunta que hacían todos los que se subían al coche era ¿cuánto cuesta? Yo les proponía como reto adivinarlo tras hacer un trayecto y ver cómo era y todo lo que hacía. Todos se equivocaban por unos 5.000 ó 10.000 euros arriba.

En resumen: el Deepal S05 AWD Max que yo he probado (445 km de autonomía) es el más caro de todas versiones; se vende (PVP) por 42.990 euros, IVA incluido, antes de ayudas o promociones. La versión RWD Max, menos potente (un solo motor de 272 CV) pero con más autonomía (485 km), tiene un precio de 39.990 euros y la RWD Pro (sin HUD y con menos equipamiento), 36.990 euros. Yo, que no soy de correr y prefiero más autonomía y más gadgets creo que si tuviera que comprar uno me quedaría con el intermedio de 40K.

Comparativamente, mi primer híbrido me costó unos 27.000 euros en su momento, que ajustados a la inflación serían 38.000 hoy en día, así que por ahí andaría la cosa (temas de financiación aparte). Pero es llamativo que aquel coche diría que era una décima parte de lo que es este Changan: tenía solo 112 CV y 2 km de autonomía en modo eléctrico (no-recargable, excepto por frenada); y ni hablar de cámaras, software o mayores comodidades que el aire acondicionado. Como comparar un Nokia N95 con un iPhone 17 de hoy en día, vamos.

La garantía en España es de 7 años o 160.000 km para el vehículo y 8 años o 200.000 km para la batería. Como siempre en estas cosas YMMV, claro, así que todo dependerá de cómo lo cuides, pero la garantía es la que es.

Lo mejor y lo peor

Si tuviera que resumirlo en dos frases: lo mejor sería la sensación de ir en un cochazo seguro, con ayudas para evitar problemas, el que puedes llegar a cualquier sitio si te organizas y que resulta cómodo de conducir y disfrutar por dentro, tanto en ciudad como en viajes. ¿Lo peor? Que le falta un hervor para la «comodidad perfecta» en cuanto a software y sistemas, aunque son totalmente funcionales; y que la recarga eléctrica no es cómo llegar y echar gasolina, aunque a la larga sea más barato: puede requerir su planificación «a la antigua», lo cual puedes tomártelo como un reto interesante.

Relacionados: