[Anotación en actualización]
Un cohete New Glenn de Blue Origin ha explotado hace unas horas durante una prueba de motores en la plataforma del Complejo de lanzamiento 39A de Cabo Cañaveral. No sólo ha resultado destruido el cohete sino que la plataforma también ha sufrido grandes daños. Afortunadamente ninguna persona ha resultado herida.
Se trataba de la primera etapa bautizada como No, It’s Necessary, la tercera construida por la empresa, que estaba siendo probada para su lanzamiento inaugural. Dentro de lo malo la segunda etapa, cargada con satélites de la constelación LEO de acceso a Internet de Amazon, no había sido todavía integrada con el resto del cohete, así que no ha sufrido daños.
Una vez recibido el permiso por parte de la Administración Federal de Aviación (FAA) para retomar los lanzamientos tras el fallo de la segunda etapa de su anterior lanzamiento la empresa contaba con poder llevar a cabo este lanzamiento, que hubiera sido el cuarto de la carrera del New Glenn, la semana que viene.
Pero ahora pasarán meses antes de que pueda hacerlo. Puede que incluso no veamos un nuevo lanzamiento del New Glenn hasta 2027.
Por un lado porque tendrá que determinar qué ha fallado y, si es necesario, hacer las modificaciones pertinentes en la primera etapa Never Tell Me The Odds,, que ya ha volado en dos ocasiones, y en las otras dos que tiene en construcción.
Por otro, y sobre todo, porque los daños a la plataforma de lanzamiento parecen muy serios: la explosión se ha llevado por delante al menos una de las torres pararrayos y ha dejado seriamente perjudicado el brazo que coloca el cohete en posición vertical. Tardarán meses en repararlos. Es incluso posible que la construcción de la nueva plataforma en la que estaban trabajando termine antes de que la 39A esté reparada.
Es un golpe muy duro, pero no sólo para la empresa, que parecía estar cogiendo ritmo con los lanzamientos del New Glenn, sino también para la NASA, que apenas hace un par de días anunciaba que le había otorgado a Blue Origin el lanzamiento del rover VIPER hacia la Luna en 2027 en un aterrizador Blue Moon Mark 1 y el de los dos primeros rovers tripulados, construidos por Lunar Outpost y Astrolab, a la superficie lunar en 2028 en un Blue Moon Mark 2. La idea era que el Blue Moon Mark 1 fuera estrenado ya este mismo año
Pero es que además Artemisa III, la próxima misión tripulada del programa lunar de la NASA, tiene como uno de sus objetivos probar en órbita terrestre los aterrizadores lunares tripulados que tanto Blue Origin como SpaceX están construyendo para la agencia.
Artemisa III en teoría tiene que ser lanzada a finales de 2027. Aunque hoy por hoy parece cada vez menos probable. Por un lado porque SpaceX aún no ha conseguido ni poner en órbita el Starship, el cohete en el que se basa su aterrizador; por otro, por lo que le acaba de pasar a Blue Origin, que en los últimos meses parecía estar adelantando ligeramente a la empresa de Musk.


