Por @Alvy — 29 de Mayo de 2026

La presa Hoover y su central eléctrica (CC)-by on Reiring @ Flickr
La presa Hoover y su central eléctrica (CC)-by Ron Reiring @ Flickr.

Aunque se publicó el año pasado, saqué un rato para ver los 66 minutos de este documental animado titulado Cómo funciona la presa Hoover y la verdad es que te deja con la boca abierta.

Trata sobre la construcción de esta maravilla de la ingeniería y luego cómo funciona. Construida entre 1931 y 1936 (antes de lo previsto), en plena Gran Depresión, fue la más alta del mundo en su día. Pero ha pasado mucho tiempo y ha sido relegada a los puestos 35 o 40, aunque ahí sigue, casi un siglo después, dando servicio. El documental, al que Jake de Animagraffs dedicó dos meses, es toda una obra de arte en sí mismo, con explicaciones meticulosas y muy claras, a partir de los planos originales y datos del terreno precisos. Me recordó a la construcción de las pirámides por lo bestial del proyecto.

El documental incluye explicaciones sobre:

  • Los túneles que se usaron para desviar el río
  • Cómo se excavó en el cañón
  • El hormigón por bloques de la presa, enfriado con tuberías
  • Las torres de toma y las tuberías que guían el agua
  • Cómo el agua que circula se convierte en electricidad
  • Aliviaderos, válvulas y sistemas de control de emergencias

Una ingeniería de colosos

La escala de la presa sigue dando vértigo, sobre todo viendo el «muñeco» que continuamente se usa como referencia: 221 metros de altura desde la base hasta la parte superior, unos 200 metros de grosor en la base, 15 metros en la parte superior y 2,5 millones de metros cúbicos de hormigón solo en la presa; 3,3 millones sumando otras estructuras auxiliares.

La presa es de tipo arco-gravedad, una combinación bastante elegante de fuerza bruta y geometría: por un lado usa su propia masa para resistir el empuje del agua, y por otro se transmite la presión que ejerce hacia las paredes de roca del Cañón Negro en que está enclavada (entre Nevada y Arizona). En la parte superior queda el lago Mead, de unos 35 kilómetros cúbicos de agua, suficientes para almacenar agua, regar 8.000 kilómetros cuadrados y abastecer a ciudades Los Ángeles, Phoenix, Tucson y Las Vegas, entre otras.

Aunque no se ven desde fuera en las fotos, se excavaron cuatro enormes túneles para desviar el río antes de empezar, de unos 17 metros de diámetro y casi 5 km de longitud entre todos ellos, con un revestimiento de casi un metro de hormigón. Tamaño «túneles del Metro» grandecitos, vamos. Y otro detalle que tampoco se ve es la intrincada red de tuberías de refrigeración y túneles que hay dentro de la propia presa, que se usan para el mantenimiento y comprobaciones de seguridad. Hay hasta dos ascensores desde la cima de la presa hasta casi la base.

Mucha agua para generar mucha energía

La generación de electricidad es casi el último paso. En total tiene una potencia instalada de unos 2 GW y genera alrededor de 4.000 millones de kWh al año. El mecanismo es práctico pero a la vez elegante: el agua entra por las torres de toma del embalse, baja por enormes tuberías, aumenta la presión en una espiral y llega a las 17 turbinas (16 originalmente, 8 por cada lado) que hacen girar los ejes. Eso mueve los rotores dentro de los generadores; al girar frente a bobinas fijas, convierten la energía hidráulica del agua en electricidad. Luego el agua sale por los tubos de descarga y vuelve al río, ya domeñada.

Esta preciosa barbaridad de la ingeniería costó 49 millones de dólares de la época, que serían algo así como 1.000 millones de dólares actuales solo para la presa (la central eléctrica y los generadores fueron otros 71 millones más). El proyecto llegó a emplear a unas 21.000 personas durante su construcción, y se suele hablar de la triste cifra de 112 muertes a lo largo de los 5 años de planificación y construcción, aunque hay cierta discusión histórica sobre otros fallecimientos atribuidos a neumonía debido al trabajo en los túneles, donde había gases y un calor infernal.

Como dato curioso, me sorprendió que parte de los túneles que no se ven desde fuera se reutilizaron, con la lógica de «ya que hemos agujereado media montaña, aprovechemos el agujero». Algunos túneles de desviación del río pasaron a formar parte del sistema de tomas de agua, otros quedaron integrados en los aliviaderos. Otro toque de reciclaje fue que parte de la montaña excavada se usó como diques provisionales para proteger zonas de la obra.

Buscando fotos originales de la época he visto muchas de las cosas que se mencionan en el vídeo: cómo los obreros bajaban en plataformas colgadas de grúas los 200 metros hasta las zonas inferiores; los «carros Jumbo» con tres filas de seis u ocho perforadores de roca cada una, que avanzaban en un gigantesco camión para abrir los túneles, las preciosas turbinas, las curiosas torres eléctricas inclinadas o los colosales túneles vastos e inimaginables. Muy completas también estas fotos actuales de una visita guiada de Douglas van Bossuyt, por cierto.

Todo un proyecto de megaconstrucción que quedó bastante bien, por decirlo suavemente: casi un siglo después sigue cumpliendo con su función, gracias a que se ha ido manteniendo y actualizando, y para el que hubo que desarrollar algunas tecnologías aunque las bases más bastas eran bien conocidas: piedra, hormigón, acero y dinamita. Y se puede entender y disfrutar gracias al estupendo, tranquilo y divulgativo documental de Animagraffs.

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Como dato curioso, me sorprendió que parte de los túneles que no se ven desde fuera se reutilizaron, con la lógica de «ya que hemos agujereado media montaña, aprovechemos el agujero». Algunos túneles de desviación del río pasaron a formar parte del sistema de tomas de agua, otros quedaron integrados en los aliviaderos. Otro toque de reciclaje fue que parte de la montaña excavada se usó como diques provisionales para proteger zonas de la obra.

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Todo un proyecto de megaconstrucción que quedó bastante bien, por decirlo suavemente: casi un siglo después sigue cumpliendo con su función, gracias a que se ha ido manteniendo y actualizando, y para el que hubo que desarrollar algunas tecnologías aunque las bases más bastas eran bien conocidas: piedra, hormigón, acero y dinamita. Y se puede entender y disfrutar gracias al estupendo, tranquilo y divulgativo documental de Animagraffs.

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