Hace unos acaba de terminar la misión del primer Falcon Heavy que SpaceX lanza desde octubre de 2024. Su carga útil era el tercer satélite de telecomunicaciones ViaSat 3, que ha sido colocado sin problemas en una órbita de transferencia geoestacionaria.
Como es habitual en este tipo de lanzamientos el núcleo central del cohete necesitó utilizar toda su capacidad para poner el satélite en camino, con lo que no hubo intento de recuperarlo.
Pero los propulsores laterales, que volaban en sus misiones número 22 y 2, volvieron a tierra sin problemas. Aunque por primera vez en la historia del Falcon Heavy en lugar de aterrizar en plataformas contiguas lo hicieron con unos segundos de diferencia en la Zonas de aterrizaje 2 y 40 de Cabo Cañaveral, separadas por unos ocho kilómetros. Lo que, en mi opinión le quita un poco la gracia. Aunque no deja de ser impresionante.
SpaceX también va a intentar pescar en el mar las dos mitades de la cofia protectora, que volaban en sus misiones 25 y 28.
Recuerdo perfectamente ver el primer lanzamiento de un Falcon Heavy en febrero de 2018 en una calle de Zaragoza, pues con los retrasos en la fecha de ese primer despegue al fina coincidió en un día que estaba allí para dar una charla. Aunque afortunadamente terminé a tiempo de poder ver aquel histórico lanzamiento que nos puso el vello de punta.
Lo malo es que SpaceX consiguió aumentar las prestaciones del Falcon 9 con su versión bloque 5, de tal modo que muchos lanzamientos que en principio iban a ser para el Falcon Heavy se quedaron en su hermano pequeño. De hecho el de hoy ha sido tan sólo el lanzamiento número 12 de la carrera de este espectacular cohete.
Así que hay que aprovechar estas pocas ocasiones en las que podemos ver el Falcon Heavy en acción. Y es que como decía arriba, no lo hemos visto volar desde octubre de 2024 cuando lanzó la sonda Europa Clipper de la NASA en sustitución del SLS que no acababa de estar listo.
Aunque este año están previstos otros cuatro lanzamientos del Falcon Heavy: dos aterrizadores lunares Griffin de Astrobotic; el del telescopio espacial Nancy Grace Roman; y una carga clasificada para la Fuerza Espacial de los Estados Unidos.
Y recientemente hemos sabido que, arrebatos de Trump mediante, será también un Falcon Heavy el que lance el rover europeo Rosalind Franklin hacia Marte. Pero eso no será antes de finales de 2028.


