Por @Alvy — 22 de Octubre de 2020

James Randi (CC) Steve Jurvetson

Todo aquel que crea en la telequinesis, que por favor levante mi mano.

James Randi

Hoy amanecimos con la triste noticia de que ayer falleció James Randi a los 92 años. El venerable mago, ilusionista, escritor, escéptico y azote de magufos murió de viejo, algo tan inusual hoy en día como su inusual vida, que dedicó en buena medida a combatir todo tipo de fraudes: parapsicología, pseudociencia, homeopatía y todo tipo de cosas raras.

Hay un precioso documental de Justin Weinstein sobre su vida y obra titulado A Honest Liar: Truth and Deception in the Life of James «The Amazing» Randi, que aunque tiene cinco años sigue siendo muy actual.

Randi comenzó su carrera como mago y escapista (al estilo Houdini) y durante décadas se ha disfrazado de «personajes» para infiltrarse en sus círculos. Ha retado a médiums, espiritistas y «gente con poderes» para luego desenmascarar todos y cada uno de sus trucos, siempre con un estupendo sentido del humor. Porque, como decía el divulgador Martin Gardner, «para desenmascarar a un embaucador no hace falta meterlo en una habitación con científicos e instrumentos, sino que le observe un buen mago».

Parte de su legado son cientos de documentos en forma de vídeos, charlas, entrevistas y escritos, muchos de los cuales pueden encontrarse en la fundación que lleva su nombre, la James Randi Educational Foundation. Una de sus acciones más famosas fue el reto del millón de dólares a quien demostrara tener «poderes paranormales», una prueba a la que muchos magos (y magufos) intentaron superar pero sin éxito. El reto por cierto lo superaron Matt Blaze y Jutta Degener, dos criptólogos, pero luego declinaron recibirlo tras explicar cómo lo superaron). Randi azotó sin piedad con sus discursos y explicaciones a Uri Geller –el que «doblaba cucharas» con el poder de la mente– y a otros personajes de similar calaña.

Aquí hay algunos obituarios sobre Randi:

{Foto (CC) Steve Jurvetson @ Wikimedia}

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