Por @Wicho — 23 de Octubre de 2025

Astronautas en la superficie de la Luna con una enorme bandera de los Estados Unidos detrás de ellos

La carrera hacia la Luna ha comenzado.
Las grandes empresas no deben temer a los retos.
Cuando nuestros innovadores compiten entre sí, ¡Estados Unidos sale ganando!

– Sean Duffy,
Director interino de la NASA

Este pasado lunes Sean Duffy, Secretario de transporte de los Estados Unidos y director interino de la NASA, dijo que ante la falta de avances de SpaceX con el aterrizador que debe llevar la tripulación de la misión Artemisa III a la superficie de la Luna va abrir de nuevo a concurso la fabricación de ese aterrizador.

Como posibles candidatas a la construcción de ese aterrizador mencionó específicamente a Blue Origin, la empresa de Jeff Bezos dedicada al negociado de los cohetes. Pero también dijo que alguna empresa de las de toda la vida en este campo podía estar interesada.

Es cierto que SpaceX va con retraso en el desarrollo del HLS, el Human Landing System, como ya hemos mencionado en esta casa en numerosas ocasiones. Se trata de una variante del Starship que tiene que ser capaz de acoplarse a una cápsula Orión para que la tripulación pase de una a otra, descender luego a la superficie de la Luna, y volver a poner esa tripulación en órbita para que pase de nuevo a la Orión para volver a la Tierra.

Pero para que el HLS llegue a la órbita lunar será necesario que antes reposte propelentes en órbita terrestre, algo que no es trivial y que no se ha hecho nunca a la escala necesaria para esta misión. Y no hay que olvidar que el Starship, hasta ahora, tan siquiera ha conseguido entrar en órbita. Y que 2025 no ha sido un año precisamente propicio para el programa.

La descripción
SpaceX necesita poner en servicio tres versiones del Starship para Artemisa III – NASA

Aunque las declaraciones de Duffy necesitan algo de contexto: fue puesto de forma interina al frente de la NASA por el presidente Trump después de que decidiera retirar la candidatura de Jared Isaacman cuando ya casi estaba todo hecho con el objetivo de que buscara a alguien que ocupara el puesto de forma permanente.

Pero parece ser que Duffy le está cogiendo gusto al puesto, que es mucho más glamuroso que el de secretario de transporte, y no ha hecho nada para buscar a esa persona que lo sustituya. Y no sólo eso sino que lo que sí ha estado haciendo es reunirse con senadores republicanos para discutir la posibilidad de que la NASA deje de ser una agencia independiente y pase a depender de, oh sorpresa, el Departamento de transporte.

Lo que pasa es que en estos últimos meses Isaacman se ha reunido en varias ocasiones con el presidente Trump para hablar de relanzar su candidatura a dirigir la agencia. Algo que Trump no está viendo con malos ojos. Y que Duffy no.

Así que Duffy necesita hacer ver que está haciendo cosas. De ahí lo de reabrir la adjudicación del HLS, lo que en cualquier caso justifica con la idea de que quieren que Artemisa III sea lanzada no sólo antes de que China lance la suya, prevista para 2030, sino también antes de que termine este mandato de Trump, que se supone que es el último. Lo que no deja de ser una forma de hacerle la pelota al presidente.

Claro que si todo se desarrolla según lo que dicen la constitución y las leyes del país en enero de 2029 tomará posesión quien sea que lo sustituya. Así que hay menos de cuatro años para lanzar Artemisa III. Y eso es muy poco tiempo para que nadie a estas alturas se ponga a desarrollar un nuevo aterrizador y pueda llegar a tiempo.

Es cierto que Blue Origin tiene trabajo avanzado en ese sentido, pues se llevó la adjudicación del aterrizador para las misiones Artemisa V y VI, aunque no antes de poner una demanda contra la adjudicación a SpaceX del HLS para las misiones Artemisa III y IV, lo que detuvo todo el proceso siete meses. Pero parece complicado que puedan acelerarlo tanto como para tenerlo listo a tiempo.


Impresión artística del aterrizador lunar de National Team 2, el consorcio que lidera Blue Origin, sobre la superficie de la Luna – NASA

En cualquier caso la NASA les ha pedido a las dos empresas que para el día 29 presenten opciones para acelerar el desarrollo de sus propuestas. Y también va a lanzar una petición a la industria en general al respecto. Lo que no está claro es cómo se va a financiar ese acelerón. Y como Duffy se cree que las empresas «de toda la vida» pueden reaccionar a tiempo ante esto. Aunque también puede ayudar en esto que, a diferencia de Isaacman, no tiene experiencia en la industria espacial.

Ni cómo va a reaccionar Elon Musk. Probablemente mal. Y tiene mucho dinero para gastarse en abogados y pleitos.

Y tampoco hay que olvidar que la cápsula Orión aún tiene que demostrar su valía en una misión tripulada. Hasta ahora ha ido y vuelto vacía de la Luna. Aunque su escudo térmico resultó más dañado de lo previsto, lo que ha retrasado Artemisa II, su primera misión tripulada, que rodeará nuestro satélite, al menos hasta febrero de 2026.

O que los trajes espaciales que salen en la ilustración que Duffy utilizó para anunciar que reabrían el asunto del HLS tampoco están listos. Y que no está muy claro cuando lo estarán. Así que lo mismo no es sólo a SpaceX a quien hay que apretarle las tuercas.

Para ir terminando: en mi opinión esta jugada de Duffy no sólo no va a acelerar la llegada de Artemisa III a la Luna sino que es muy probable que la retrase, ya que distraerá al personal de la NASA a la hora de ir dando pasos hacia adelante, poniendo así las cosas más fáciles a China. Que, por otra parte, ya tenía toda la pinta de, a la chita callando, lanzar su misión tripulada a la superficie de la Luna antes que los Estados Unidos.

Nunca he sido muy fan de Isaacman como director de la NASA porque aunque su pasión por el espacio es innegable no tengo claro que tenga lo que hay que tener a nivel político par gestionar la agencia. Pero en este caso espero que Trump lo reconsidere porque sería, con mucho, el mal menor. Aunque ni siquiera con Isaacman al frente creo que los Estados Unidos puedan adelantarse a China.