Por @Wicho — 26 de Noviembre de 2025

The first #Copernicus Sentinel-1D images are in!Check out the images featuring Tierra del Fuego, the Antarctic Peninsula, Thwaites Glacier and the Elbe River delta.

[image or embed]— European Space Agency (@esa.int) 26 de noviembre de 2025, 17:15

Me tenía preocupado el silencio de radio de la Agencia Espacial Europea (ESA) respecto al satélite de observación terrestre Sentinel-1D, lanzado el pasado 5 de noviembre y del que no habíamos sabido más que tanto sus paneles solares y su antena de radar se habían desplegado correctamente una vez en órbita y que estaba en contacto con el control de la misión. Pero ya puedo respirar tranquilo porque ya se han publicado algunas imágenes obtenidas de sus observaciones.

Van desde la Antártida a Bremen pasando por la Tierra del Fuego y la desembocadura del río Elba unos kilómetros al norte de la ciudad alemana en la que precisamente hoy ha arrancado el consejo ministerial que tiene que decidir sobre el futuro de la ESA en los próximos años y décadas.

El satélite aún está en su fase de calibración y puesta en marcha y no se espera que esté operativo hasta abril de 2026. Pero esas primeras imágenes ya permiten ver cómo utilizando diferentes modos de polarización –diferentes formas de emisión– en las señales de su radar y combinando las recibidas de vuelta su radar permite distinguir perfectamente distintos tipos de terreno y objetos.

Impresión artística de un Sentinel-1 en órbita con la Tierra al fondo – Unión Europea / Programa Copérnico
Impresión artística de un Sentinel-1 en órbita – Unión Europea / Programa Copérnico

Lo que es bastante espectacular es que los datos de los que salen las imágenes recién publicadas fueron capturadas y enviadas a tierra menos de 50 horas después del lanzamiento. Y que la primera captura se produjo menos de dos horas después de activar el radar, lo que, según la agencia, debe ser un récord para un satélite de este tipo.

Los satélites Sentinel-1 montan como instrumento principal un radar de apertura sintética de banda C que les permite obtener imágenes de las superficies terrestre y oceánica de Europa, Canadá y las regiones polares en cualquier momento del día o la noche. Y en todas las condiciones meteorológicas, pues el radar permite observar a través de nubes. Esas imágenes permiten detectar y vigilar vertidos de crudo y su evolución, estudiar las banquisas de hielo, detectar los desplazamientos de la superficie de la tierra, analizar los usos del terreno.

Aunque ahora mismo hay tres en funcionamiento, el A, el C y el D al primero le queda poco tiempo activo, así que cuando el D entre en servicio su órbita empezará a ser bajada para evitar dejar basura espacial. Con dos Sentinel-1 activos el tiempo de revisita de cada punto concreto de los que cubre su órbita será de seis días.

Los Sentinel-1 también contribuyen a la gestión de la navegación marítima, ya que aparte del radar llevan un receptor del sistema AIS, de Automatic Identification System, Sistema de Identificación Automática. Es un sistema que transmite el identificador de cada barco, su posición, rumbo y velocidad.

The last - but certainly not least - instrument on board Metop-SGA1 to share its 1st images has now delivered! Data from #Sentinel5 was unveiled today at @esa.int's Ministerial Council where EUMETSAT joined ESA & @ec.europa.eu to showcase Earth's air quality from space: bit.ly/4rnIRBi

[image or embed]— EUMETSAT (@eumetsat.int) 26 de noviembre de 2025, 16:41

Hoy también hemos visto las primeras imágenes publicadas a partir de datos obtenidos por la misión Sentinel-5A, que hablando con propiedad no es un satélite sino un instrumento que va a bordo del primer satélite MetOp-SG, MetOp Segunda Generación, lanzado en agosto de este año.

Se trata de un espectrómetro , que medirá la composición atmosférica y la calidad del aire. Da continuidad a la misión Sentinel 5P, lanzada en 2017.

Estas imágenes incluyen un mapa global del ozono, mapas de dióxido de nitrógeno sobre Oriente Medio y Sudáfrica, de formaldehído sobre partes de África, y de las emisiones de dióxido de azufre de un volcán activo en Rusia, y sirven para demostrar no sólo las capacidades del espectrómetro sino también la cobertura global de la misión.

La idea es poner en órbita nuevos espectrómetros Sentinel-5 a bordo de los satélites MetOp-SG-A2 y MetOp-SG-A3, con lo que la misión conseguirá captar datos durante más de 20 años.

Los datos básicos obtenidos por el programa Copérnico, del que forman parte todos los satélites e instrumentos Sentinel, son de libre acceso para cualquiera que los quiera utilizar; sólo hay que darse de alta y descargarlos.

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