Agosto2022

Por @Alvy — 31 de Agosto de 2022

En el canal The Coding Train han hecho este curioso experimento consistente en programar en Basic un juego tipo «Serpiente» en un Apple II. De algún modo han conseguido una máquina restaurada y manuales, lo cual nos retrotrae a cómo se programaba hace 40 años. Para el ejemplo el protagonista va enseñando paso a paso cómo era aquel Basic y algunos de los truquis y problemas típicos con los que se encontraban los programadores.

El vídeo puede hacerse un poco lento para los estándares actuales, pero se pueden ir saltando las partes cómicas para ver lo que más interese. Por ejemplo están los rudimentos del intérprete Basic del Apple II, el uso de los comandos básicos como PRINT, LIST, RUN, GOTO, HOME, GOSUB… y mi favorito, cuando para programar la detección del teclado se vale de un póster de PEEKS y POKES que era una ñapa bastante universal para acceder a ciertos valores del hardware desde el Basic.

También hay una secuencia divertida con la depuración del programa (debug) porque al igual que hoy en día era difícil a veces detectar qué fallaba: si te habías saltado los límites de alguna función o variable, si no habías inicializado algo, si los bucles estaban mal anidados y acababan siendo infinitos… Horas y horas de aprendizaje. Pero, como suele decirse, por algún lugar hay que empezar.

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Tengo que reconocer que me siento muy identificado con el instructor del vídeo; como buen Gen-X (o boomer, como se dice hoy en día) cuando empecé con los ordenadores (Commodore, en mi caso) esto era el pan de cada día. No sé cuántas versiones de ese mismo juego habré programado en mi infancia; a veces eran más tipo Serpiente (comer frutas y objetos), a veces tipo Tron (carreras de resistencia o contra el ordenador). De hecho algunos de los más interesantes dependían de lo «inteligente» que consiguieras hacer al adversario en las carreras. Con el tiempo se aprendía a crear un terreno de juego extendido (más grande que la pantalla), a ahorrar bytes, usar joysticks y todo aquello. Al final podías programar esto mismo en menos de 5 o 10 líneas. A ver si algún día recupero aquellos programas y los pongo en marcha con algún emulador, que poderse, se puede.

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Por @Wicho — 31 de Agosto de 2022

El núcleo de la galaxia M74, formado por varios brazos espirales llenos de estrellas en rojo, blanco y azul, según la longitud de onda de lo observado
El núcleo de M74 – ESA/Webb, NASA & CSA, J. Lee y el equipo PHANGS-JWST. Gracias a J. Schmidt

Después de años y años de retraso de su lanzamiento y seis meses de infarto después de él mientras se configuraba para funcionar –aunque hay que reconocer que esas operaciones salieron increíblemente bien– el Telescopio espacial James Webb lleva ya unas semanas asombrándonos con las imágenes que obtiene. Pero reconozco que me quedé picueto cuándo descubrí que las observaciones del Webb se programan en JavaScript.

Sí, en JavaScript. No, no estoy de broma.

Según el documento de la NASA titulado Status of the James Webb Space Telescope Integrated Science Instrument Module System [PDF], en el modo normal de funcionamiento del telescopio el Integrated Science Instrument Module (Módulo integrado de instrumentos científicos, ISIM) es controlado por un software denominado Script Processor Task (Tarea de procesado de guiones, SP), que

[…] ejecuta guiones escritos en JavaScript al recibir una orden para hacerlo. La ejecución de los guiones se realiza mediante un motor de JavaScript que se ejecuta como una tarea independiente que admite diez JavaScripts concurrentes que se ejecutan de forma independiente.

Esos guiones contienen instrucciones para configurar los instrumentos del Webb de una forma determinada para realizar una observación dada; para apuntar el telescopio de tal forma que el campo de vista de un instrumento apunte hacia el objetivo de una observación; para comprobar el estado de los instrumentos o el resultado de los comandos anteriores, etc. Se envían cada diez días al telescopio para que los vaya ejecutando.

Gráficos del documento que describe el funcionamiento de los instrumentos del Webb que muestran la estructura del sistema de programación
El Procesador de guiones es el que realmente ejecuta las tareas, pero recibe las instrucciones sobre lo que debe hacer de los JavaScripts – NASA

Están escritos, para ser concretos, en Nombas ScriptEase 5.00e, que fue publicado el 6 de enero de 2003, aunque incorpora unas extensiones para adaptarlo a su uso en el Webb. Pero no es de extrañar: el Webb lleva en desarrollo desde finales de la década de los 80 del siglo XX, y aunque su lanzamiento se haya retrasado décadas, su diseño lleva tiempo cerrado. Precisamente para no causar más retrasos. Y, según su desarrollador, en el momento en el que la NASA lo escogió, era un sistema con años de uso en otras misiones de la agencia, lo que le daba ya un bagaje de robustez y fidelidad. Además, los guiones se almacenan en formato ASCII –en texto plano, vaya– lo que hace que sean legibles por las personas que los preparan y los revisan, lo que añade un extra de seguridad.

Así que a alucinar aún más con las imágenes del Webb.

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Por @Wicho — 31 de Agosto de 2022

El SLS en la plataforma de lanzamiento visto a través del agua del río Cocoa, con unos pájaros en primer plano – NASA/Keegan Barber
El SLS a la espera de su segundo intento de lanzamiento – NASA/Keegan Barber

Después de haber tenido que cancelar el intento de lanzamiento de la misión Artemisa I hacia la Luna el pasado 29 de agosto la NASA ha anunciado que lo intentará de nuevo el sábado 3 de septiembre.

Ese día la ventana de lanzamiento, de dos horas de duración, se abre a las 20:17, hora peninsular española (UTC +2). Había también una ventana de lanzamiento el viernes 2. Pero la previsión meteorológica es algo mejor para el sábado. Aún así, no pasa de un 40% de que vaya a ser favorable.

Durante el intento cancelado del día 29 la NASA se encontró con dos problemas principales: una fuga de hidrógeno líquido durante la carga del depósito de la primera etapa, y la imposibilidad de poner el motor 3 a la temperatura deseada previa a su encendido. Además, las condiciones meteorológicas terminaron pasando a no ser aceptables.

Posibles soluciones

En lo que a la fuga de hidrógeno se refiere, pudieron solucionarlo deteniendo y arrancándo el proceso de carga de nuevo en modo lento. Esto dio tiempo al conector en el que se estaba produciendo la fuga para que se enfriara y se contrajera adecuadamente para sellarse y dejar la fuga dentro de lo permisible. Para el sábado el conector habrá sido apretado con más fuerza. Y además modificarán los procedimientos de carga para que no le dé tiempo a calentarse demasiado entre el preacondicionado que se hace de los conductos de carga de hidrógeno líquido y el principio de la carga del depósito.

Lo la temperatura del motor 3 –y de los otros tres en realidad, que también estaban menos fríos de lo deseado, aunque el 3 era el que menos se había enfriado– la cosa es un poco más complicada. Entre otras cosas porque no hay la seguridad absoluta de que no fuera un fallo del sensor. Y cambiarlo en la plataforma de lanzamiento es extremadamente complicado y, en cualquier caso, imposible de cara al día 3.

Primer plano de un motor RS-25 encendido en el banco de pruebas – NASA
Uno de los Aerojet Rocketdyne RS-25 que monta el SLS encendido en el banco de pruebas – NASA

Así que lo que va a hacer la NASA es empezar a circular hidrógeno líquido por los cuatro motores más temprano durante la cuenta atrás. La idea de esto es que no sufran de repente el impacto térmico de miles de litros de hidrógeno líquido a -253 °C. ¿Recuerdas ver alguna vez como un vaso o una taza estallaban por echarles dentro de repente agua caliente? Pues la NASA quiere evitar algo parecido, pero en este caso con un líquido extremadamente frío.

Lo de empezar antes a enfriar los motores ya lo habían hecho durante la prueba de encendido con éxito que por fin consiguieron completar en el banco de pruebas del Centro Stennis en marzo de 2021. Lo que no está claro es por qué no lo hicieron así ya el pasado día 29. Aunque tiene que ver con que decidieron dar por buena una carga parcial de propelentes llevada a cabo a finales de junio de 2022 para poder tirar para delante.

En cuanto a la meteorología, no queda mucho más que cruzar los dedos. Aunque, como decía arriba, la agencia ha movido el lanzamiento al día 3 en lugar del día 2 porque aunque la estimación de que sea favorable es sólo de un 40% en ambas fechas parece que el día 3 la cosa pinta mejor durante las horas de la ventana de lanzamiento.

Octubre a la vista

Si el día 3 tampoco consiguen lanzar la misión hay una ventana de lanzamiento de 90 minutos el lunes 5 que empieza a las 23:12, de nuevo hora peninsular española. Pero si tampoco lo consiguen ese día en principio habría que devolver el SLS al Edificio de ensamblado de vehículos para cambiar la batería que hace funcionar el sistema de autodestrucción. En ese caso el lanzamiento ya se iría al mes de octubre.

Artemisa I es la primera de una serie de misiones cada vez más complejas que tienen como objetivo volver a colocar al menos una misión tripulada sobre la superficie de la Luna, aunque la idea es que sean más e incluso establecer una base semipermanente sobre ella. La NASA dice que en 2025. Pero no me creo nada. Bueno, no me creo lo de 2025.

El SLS está en Twitter como @NASA_SLS; el equipo de tierra de la NASA que lo gestiona está en @NASAGroundSys. La Orión es @NASA_Orion. El programa Artemisa es @NASA_Artemis. Todas ellas están en mi lista de Twitter de cuentas relacionadas con el espacio.

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Por @Wicho — 30 de Agosto de 2022

Un par de personas pasando con sus trolleys frente a un panel en el que se ve una indicación de cómo acceder al control con slots de entrada reservados
Indicaciones para llegar al acceso con hora de entrada reservada– Aeropuerto Berlín Brandenburgo

Si este verano has tenido que viajar en avión seguramente habrás oído –o tendrás– historias de terror sobre equipajes perdidos y colas de control de seguridad eternas. Un AirTag de Apple o similar pueden ayudarte con lo del equipaje. Y, desde hace poco, al menos en el aeropuerto de Berlín Brandenburgo, puedes reservar hora para pasar el control de seguridad.

Bautizado como BER Runway, es un servicio gratuito que desde tres días antes al vuelo te permite reservar una hora para pasar el control de seguridad. Tienes un margen de diez minutos a cada lado de la hora reservada para presentarte en el acceso, que es especial para quien haya reservado hora. Desde el aeropuerto estiman que las colas no serán de más de 5 o 10 minutos, lo que en los tiempos que corren en un aeropuerto grande no está nada mal.

Eso sí, recomiendan que reserves hueco un par de horas antes de la salida del vuelo, aunque el mínimo es una hora para vuelos Schengen y una hora y media para el resto de los vuelos. Y nadie te quita las colas para facturar equipaje; ahí ya depende de cada aerolínea ofrecer servicios de entrega de equipaje si lo traes etiquetado desde casa y cosas así.

Berlín Brandenburgo es el primer aeropuerto europeo, y el octavo a nivel mundial, que ofrece este sistema. Los otros siete están en Canadá y los Estados Unidos. A ver si cunde el ejemplo, que no hace muchos días tuve que levantarme a las 3 de la mañana precisamente porque tenía un vuelo madrugador que salía de Berlín.

Esso sí, tanto en Berlín como en otros aeropuertos en los que se implante este sistema o uno del estilo tendrán que dimensionar bien los accesos para no morir de éxito y crear colas peores.

(Simple Flying vía Controladores).

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