Por @Wicho — 1 de Octubre de 2025

Un 737-100 de Lufthansa en el aire
Lufthansa fue el cliente de lanzamiento del 737 con un primer vuelo comercial el 10 de febrero de 1968 – Steve Fitzgerald / GFDL 1.2

Dice el Wall Street Journal en Boeing Has Started Working on a 737 MAX Replacement que el fabricante estadounidense ha empezado a trabajar en un sustituto para el 737 MAX. Pero leyendo la información con un poco de atención más bien parece que están empezando a estudiar opciones para ello.

Y es que según se puede leer en el artículo enlazado por una parte están mirando el diseño de una nueva cabina de mando y por otra se han reunido con Rolls Royce para ver opciones de motorización. Pero de ahí a tener un avión nuevo hay un abismo, pues también hacen falta unas alas, un fuselaje, etc. De hecho en ningún momento dice que Boeing haya decidido lanzar ese programa, aunque en realidad ya va siendo tiempo de que lo hagan; ya lleva siendo tiempo de que lo hagan desde hace años.

Sin embargo, fuentes del sector me dicen que además hay gente trabajando en la estructura y fuselaje de este nuevo avión, pero sin que por ahora esos estudios tengan madurez más allá de un diseño preliminar. Así que definitivamente el asunto está moviéndose.

El 737 ha sido la gallina de los huevos de oro para Boeing desde su entrada en servicio en 1968. Sucesivas mejoras y generaciones le han permitido seguir siendo competitivo en el mercado durante estas décadas.

Hasta que una serie de decisiones arriesgadas en el diseño del 737 MAX y, sobre todo, el mantener información oculta a las tripulaciones, llevaron a que se estrellaran sendos vuelos de Lion Air y Ethiopian Airlines. En los dos accidentes murieron 346 personas e hicieron que el MAX no pudiera volar durante veinte meses.

Eso, dejando aparte toda una serie de problemas de producción con el 787, fue un serio varapalo para la empresa, que ha visto como su reputación y sus beneficios, algo que en las últimas décadas ha sido prioritario de desplomaban.

De ahí que Boeing siga centrada en su plan de recuperación, para lo que cuenta con una cartera de pedidos de aproximadamente 6.000 aviones comerciales. Aunque aún está peleando con la certificación de los 737 MAX 7, MAX 10 y 777X. Son, respectivamente las variantes más pequeña y más grande del MAX, y la de mayor envergadura del 777. El MAX 7 tenía que haber entrado en servicio en 2019; mientras que el MAX 10 y el 777X tenían que haberlo hecho en 2020. Pero ninguno de ellos va a hacerlo antes de 2026. Con suerte.

En cualquier caso, la decisión de retomar la idea de diseñar un avión nuevo parece la correcta. Como decía antes el 737 lleva casi 60 años en servicio y ya parece difícil seguir estirando el modelo. De hecho Boeing estuvo a punto de decidirse por esta opción hasta que el anuncio del Airbus A320neo en 2010 y su enorme éxito de ventas les obligó a responder rápido con un modelo que pudiera competir con él, que resultó ser el malhadado MAX. Que, siendo justos, hay que decir que desde que fueron subsanados sus problemas, está funcionando sin problemas.

De todas formas, una vez que Boeing tome la decisión de lanzarlo, necesitará años y mucho dinero para tenerlo en vuelo, así que cuanto antes mejor. Aunque tampoco está claro que su situación económica actual le permita meterse en ese fregado.

Y ojo, que Airbus, aunque está en un momento dulce con las versiones neo y sus variantes del A320 y del A330 y el A350 tampoco debería dormirse en los laureles.

(Gracias por la pista, Gizmo).

Relacionado,

Compartir en Flipboard Publicar en Bluesky