Por @Wicho — 25 de Noviembre de 2025

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La Starliner Calypso por fin acoplada a la Estación Espacial Internacional durante su única misión tripulada hasta la fecha – NASA

En un nuevo y vergonzante capítulo de la historia –o más bien culebrón– de la cápsula tripulada Starliner de Boeing su próxima misión volverá a ser no tripulada. Una importante vuelta a atrás para el programa.

Según un acuerdo recién anunciado la NASA y el fabricante han modificado el contrato mediante el que la agencia había encargado seis vuelos tripulados de la Starliner a la Estación Espacial Internacional (EEI) y lo reducen a cuatro vuelos, aunque con la posibilidad de contratar otros dos.

Pero lo que es verdaderamente triste y vergonzoso para una empresa con la tradición de Boeing es que la próxima misión de la Starliner a la EEI, ahora prevista para abril de 2026, será una misión de carga no tripulada.

La Starliner es una de las dos cápsulas tripuladas que seleccionó la NASA en 2014 junto con la Crew Dragon de SpaceX para llevar tripulaciones a la Estación Espacial Internacional tras un proceso de selección que comenzó en 2010.

Los contratos firmados entonces estipulaban que el primer vuelo de ambas cápsulas, no tripulado, tenía que producirse en 2015. Pero la falta de financiación y problemas con sus respectivos desarrollos hicieron que todo se fuera retrasando.

Así que la primera Crew Dragon no voló a la EEI hasta marzo de 2019, en la misión Demo 1, que se llevó a cabo sin problemas. Igual que la Demo 2, en la que Doug Hurley y Bob Behnken volaron a la EEI en agosto de 2020 antes de que la cápsula entrara oficialmente en servicio con la misión Crew 1 en noviembre de ese mismo año. Desde entonces ha llevado un total de once tripulaciones a la Estación sin ningún problema serio.

Sin embargo la Starliner no despegó en su primera misión no tripulada hasta diciembre de 2019. Pero un fallo en el software de a bordo impidió que llegara a la EEI. Esto obligó a repetir la misión, que al final no pudo despegar hasta mayo de 2022 por problemas detectados en el sistema de maniobra de la cápsula que impidieron lanzarla en el verano de 2021.

Esa misión se desarrolló sin problemas aparentes. Pero la primera misión tripulada, que tenía que haberla seguido, no pudo ser lanzada hasta junio 2024 porque en el verano de 2023, poco antes del lanzamiento, se detectaron serios problemas con la cápsula. Y es que por un lado se descubrió que los paracaídas habían sido fabricados con material menos resistente de lo especificado mientras que por otro se descubrió que se había utilizado cinta aislante potencialmente inflamable en el sistema eléctrico.

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La Starliner Calypso con Butch Wilmore y Sunita Williams a bordo aproximándose a la Estación Espacial Internacional – NASA

Pero durante el vuelo hacia la Estación la Starliner desarrolló varias fugas de helio en el sistema de propulsión, aunque en teoría eran lo suficientemente pequeños como para que la cápsula pudiera seguir su camino hacia la EEI. Sólo que durante la maniobra de aproximación y atraque empezaron a fallar parte de los propulsores del sistema de maniobra. Y sólo un poco de chiripa y tras varios reinicios del sistema Butch Wilmore, que se vio obligado a tomar los mandos manuales, consiguió atracar en la Estación.

A partir de ahí vinieron varias semanas de incertidumbre –y alguna fuga de helio más– acerca de si la agencia se fiaba lo suficiente de la cápsula como para que volviera tripulada o no. Y al final resultó que no. Por lo que la Starliner volvió vacía, mientras que hubo que dejar hueco en la misión Crew 9, que despegó con dos plazas vacías, para que Wilmore y su compañera de tripulación Sunita Williams volvieran a casa en la Crew Dragon Freedom.

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La Calypso al ignominioso final de su primera misión tripulada – Boeing

La Starliner aterrizó de una pieza. Y sin mayores problemas en su viaje de vuelta. Pero con su credibilidad por los suelos. Y con el tiempo se supo que la misión fue mucho más peligrosa de lo que la NASA y Boeing habían dejado ver.

Así que a Boeing no le quedaba más remedio que estudiar muy bien esas fugas de helio y el fallo de los motores de maniobra y hacer las modificaciones oportunas para convencer a la NASA y a quienes tendrían que haber volado en ella de que es segura.

Aunque al final esto no ha sucedido. Y por eso la siguiente misión después de la primera misión tripulada va a ser una misión de carga en la que la Starliner tendrá que demostrar que todos esos problemas han sido solucionados. Y entonces y sólo entonces podrá entrar en servicio regular para llevar tripulaciones a la EEI.

Sólo que con todos los retrasos acumulados es posible que ya no le dé tiempo a volar más que tres de esas misiones si al final la Estación Espacial Internacional es retirada en 2030. Aunque eso está aún muy por ver.

También está por ver la utilidad que le saca realmente la NASA a la Starliner. Cuando decidió contratar el desarrollo de dos cápsulas era para tener una alternativa si una fallaba. Al ritmo de que va la cosas esa redundancia apenas va a estar presente durante poco más de tres años. Si la Starliner no tiene más problemas.

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