Por @Wicho — 18 de Febrero de 2021

Perseverance está en Marte. Tras un viaje de siete meses aterrizó sin problemas en el planeta rojo. Tras la llegada también sin problemas de Hope y Tianwen–1 esto supone un 100 % de éxito para las misiones que despegaron en la ventana de lanzamiento de 2020. Y en el caso concreto de las misiones destinadas a posarse sobre la superficie de Marte hace que aumente un poco el porcentaje de éxito, pues pasa de un 64 a un 67 %; incluyendo a Perseverance 10 de 15 misiones lo han conseguido.

Como todas las misiones destinadas a Marte la llegada fue ejecutada en modo autónomo. Y es que nuestro vecino estaba a algo más de once minutos luz de la Tierra, con lo que cualquier orden enviada por radio tardaría algo más de once minutos en llegar; y otro tanto para la respuesta. Así que Perseverance ejecutó las algo más de 500.000 líneas de código que gobiernan su maniobra de entrada, descenso y aterrizaje (EDL, por sus siglas en inglés) él solito. La principal diferencia es que Perseverance estaba equipado con unas cámaras y un software de reconocimiento del terreno que le permitieron escoger su punto de aterrizaje con una precisión de 40 metros frente a los 3 kilómetros de Curiosity.

Todo esto con un ordenador con 128 megas de RAM y un procesador BAE RAD750 resistente a la radiación… pero lanzado en 2001. A la friolera de 133 MHz. Tiene 4 gigas de memoria no volátil NAND en una tarjeta independiente que usará como almacenamiento.

Las misiones espaciales distan de ser rutinarias. Y aunque el método de aterrizaje de Perseverance era muy similar al de Curiosity no por ello dejaron de ser unos minutos de nerviosismo. De hecho hay quien ha dicho que en esta ocasión estaba más de los nervios. Porque si bien en su momento no creía que Curiosity lo fuera a conseguir, al haberlo conseguido en aquella ocasión ahora con Perseverance sí esperaba que todo fuera bien.

Rendering de Perseverance - NASA/JPL
Perseverance - NASA/JPL

Perseverance tiene cuatro objetivos principales en su misión. Para ello lleva a bordo siete instrumentos científicos:

  • Ver si Marte fue habitable en el pasado.
  • Buscar señales de esa posible vida pasada.
  • Recoger muestras. Algunas serán analizadas in situ. Pero otras serán dejadas para que una futura misión las recoja y otra las traiga a la Tierra para poder realizar un análisis más completo de ellas.
  • Intentar producir oxígeno a partir del dióxido de carbono la atmósfera marciana. Es una prueba a pequeña escala de una tecnología que en el futuro podría ayudar para una eventual presencia humana en Marte.

Además, monta un total de 25 cámaras. Por falta de imágenes –que se pueden ver «en crudo» prácticamente según van llegando la Tierra– no va a ser. 19 de las cámaras, entre cámaras de ingeniería y cámaras de los instrumentos científicos, van en Perseverance propiamente dicho; 3 van en la parte trasera del módulo de descenso y una en la parte inferior; y dos cámaras más en el helicóptero.

Porque sí, Perseverance lleva como compañero de viaje al helicóptero (o dron, como prefieras) bautizado como Ingenuity. Ingenuity no lleva ningún instrumento científico a bordo pues la idea es que sirva como demostrador tecnológico para futuras misiones ya con aplicaciones científicas. Pero seguro que sus cámaras nos regalarán imágenes espectaculares.

Impresión artística de Ingenuity en vuelo en Marte - NASA/JPL
Impresión artística de Ingenuity en vuelo en Marte - NASA/JPL

Será la primera vez que hagamos volar una nave más pesada que el aire y con motor en otro planeta. Pero el honor de ser la primera aeronave que hicimos volar en otro planeta corresponde a los globos aerostáticos que las misiones soviéticas VeGa 1 y VeGa 2 soltaron en la atmósfera de Venus en 1985.

Perseverance es también el primer vehículo que llega a Marte de una pieza en el que hay un micrófono –dos, en realidad, en su caso– así que por fin podremos escuchar los sonidos del planeta.

Además de todo lo necesario para «acer la cencia» Perseverance lleva dos cargas muy especiales: tres microchips con los nombres de casi 11 millones de personas que pedimos «ir a Marte» con él y una placa que conmemora los esfuerzos del personal sanitario durante la pandemia de covid.

Los detalles extra de Perseverance - NASA/JPL
Los detalles extra de Perseverance - NASA/JPL

Perseverance es heredero directo de Curiosity. Tanto por el éxito de la misión de Curiosity como porque comparten buena parte del hardware; de hecho Perseverance usa muchas piezas que se construyeron para Curiosity «porsiaca». Externamente las diferencias principales están en las ruedas, rediseñadas para sufrir menos desgaste, y en el brazo robot, que lleva un cabezal más grande y con más instrumentos.

De hecho el desgaste de las ruedas de Curiosity obligó a adoptar estrategias para paliar los daños como conducir más despacio y marcha atrás; una actualización de software le permite además desembragar o reducir la fuerza que se aplica en cada rueda si nota demasiada resistencia. Es especialmente interesante la capacidad del brazo robot de Perseverance de guardar muestras que tome con su taladro en «tubos de ensayo». En principio quedarán guardados en el ACA, una especie de tambor que va en la panza del vehículo. Pero según vaya recorriendo la superficie de Marte Perseverance irá dejando algunos de estos tubos en el suelo. Serán los que decíamos antes que en el futuro sean traídos de vuelta a la Tierra para poder estudiar esas muestras más a fondo.

La misión de Perseverance se va a desarrollar en las orillas del cráter Jezero. Sabemos que en el pasado albergó un lago; de ahí que se haya escogido esa zona para buscar posibles señales de vida pasada. Y es que la vida, tal y como la conocemos, necesita del agua. Pero buscar vida –o incluso señales de vida pasada– es complicado cuando tan siquiera tenemos una definición muy clara de lo que es la vida. Sobre esto recomendamos la lectura de ¿Estamos solos? de Carlos Briones. Jezero es un sitio complicado para aterrizar; de ahí la importancia de que Perseverance fuera capaz de detectar posibles obstáculos mientras descendía y así modificar su trayectoria para evitarlos.

La duración mínima prevista de la misión es de un año marciano –un poco menos de dos años terrestres– pero ya sabemos que los rovers de la NASA últimamente parecen el conejito de Duracell, así que a saber.

Perseverance está en Twitter como @NASAPersevere.

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