Por @Wicho — 2 de Febrero de 2022

El SLS dentro del Edificio de ensamblado de vehículos (VAB) – NASA
El SLS dentro del Edificio de ensamblado de vehículos (VAB) – NASA

No sé si la NASA se lo ha pensado muy bien a la hora de anunciar precisamente hoy un nuevo retraso en el primer lanzamiento del megacohete SLS (Space Launch System), pero es lo que hay. Según se puede leer en Artemis I Update el desplazamiento del primer SLS a la plataforma de lanzamiento 39B del Centro Espacial Kennedy no va a producirse antes de marzo de 2022. Por lo visto no es que haya ningún problema concreto sino que quieren darse más tiempo para terminar de mirar cosas con calma.

La fecha más reciente que la agencia manejaba para ese desplazamiento era finales de febrero. Eso ya impedía cumplir con el objetivo anunciado a finales de 2021 de lanzar la misión Artemisa 1 el 12 de ese mes. Y el nuevo retraso implica que, si todo va bien, muy bien, la NASA ya está considerando un lanzamiento en abril, en una ventana que va del 8 al 23, o mayo, del 7 al 21. Pero, insisto, si todo va muy, muy bien. Y hasta ahora no ha sido el caso con el SLS.

El SLS está llamado a ser para la NASA el Saturno V del siglo XXI con el que enviará de nuevo misiones tripuladas a la Luna. Pero lleva años de retrasos y sobrecostes. Esto no sólo impedirá lanzar una misión tripulada a la superficie de la Luna en 2024 como quería la administración Trump, algo que por aquí siempre mantuvimos que era imposible, sino que está por ver si conseguirán hacerlo antes de 2028, la fecha ligeramente más realista que se manejaba antes.

Impresión artística de un SLS despegando – NASA
Impresión artística de un SLS despegando – NASA

Ojo, que caduca

Pero además estos retrasos se les están echando encima porque los dos propulsores laterales de combustible sólido, que están listos desde marzo de 2021, se acercan a su nueva fecha de caducidad. Nueva porque ya fue extendida en seis meses visto que el cuerpo central del cohete no iba a estar listo a tiempo. Ahora mismo tienen hasta julio de 2022 para lanzar con esos propulsores.

El SLS fue creado por el congreso de los Estados Unidos en 2010. Creado en el sentido de que se encargó de especificar qué empresa debía fabricar cada componente. Empresas aeroespaciales de toda la vida. Los contratos fueron adjudicados sin precio cerrado, con lo que van pasando por caja según van gastando. Así que tampoco es que tengan muchos incentivos para cumplir plazos ni presupuestos. Y así va la cosa: el SLS tenía que haber sido lanzado por primera vez en 2016. Ahora, aparte de los años de retraso, van invertidos unos 20.000 millones de dólares en el asunto, así que ya es complicado pararlo para ver si alguna otra empresa menos tradicional podría construir una alternativa.

Pero creo que será un cohete que no veremos volar en demasiadas ocasiones porque es carísimo de lanzar, así que sospecho que al programa Artemisa le espera un recorte similar al que sufrió el programa Apolo en su momento una vez que consigan poner una mujer en la Luna. Y por otro lado cada vez hay lanzadores más capaces que lo hacen un tanto innecesario. De hecho la propia NASA decidió el año pasado que iba a lanzar la Europa Clipper con un Falcon Heavy en lugar de esperar al SLS, que además no estaba claro que pudiera lanzarla sin dañarla; lo mismo ha pasado con los dos primeros módulos de la estación lunar Gateway.

El SLS está en Twitter como @NASA_SLS.

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