Por @Wicho — 16 de Agosto de 2017

Dragon 12 a punto de ser capturada

Los operadores del brazo robot de la Estación Espacial Internacional acoplaron la cápsula de carga Dragon SpX-12 al módulo Harmony de ésta a las 15:07 del 16 de agosto de 2017, hora peninsular de España, marcando el final de una primera etapa de la misión que ha ido rodada.

La SpX-12 lleva a bordo 2.910 kilos de carga útil, de los que un 75 por ciento corresponden a experimentos y equipos para llevar a cabo investigaciones.

Esto incluye, entre otras cosas, el instrumento Cream, destinado a ser montado en el exterior del laboratorio Kibo y que estudiará los rayos cósmicos, dos grupos de ratones y material para diversos experimentos en biología que van metidos en tres congeladores, aunque volverá con cuatro para poder traer de vuelta todas las muestras programadas.

Uno de los experimentos sobre biología estudiará la cristalización de la proteína LRRK2 en caída libre para que los científicos puedan comprender mejor su estructura; se la relaciona con la enfermedad de Parkinson. Otro estudiará el uso de microgravedad para hacer crecer tejido pulmonar a base de células madre.

También va a bordo el Space Automated Bioproduct Lab, una incubadora para el cultivo de células, y nuevos sustratos para cultivar vegetales en el módulo Veggie –el invernadero de la EEI– para seguir estudiando la posibilidad de que los astronautas cultiven su propia comida en el espacio.

Una Dragon durante su carga en tierra
Una Dragon durante su carga en tierra

Dentro de la Dragon 12 van también los satélites artificiales Asteria, Dellingr, Kestrel Eye 2M y Osiris-3U, así como los de la tanda 22 de ELaNa, una iniciativa de la NASA para poner en órbita experimentos diseñados por estudiantes. Todos ellos serán puestos en órbita desde la propia Estación.

Y por si todo esto fuera poco la Dragon lleva además suministros para los tripulantes de la EEI, material de repuesto para ésta, y el Spaceborne Computer, un ordenador no tuneado para funcionar en el espacio para ver como se comporta por si fuera posible ahorrarse el tiempo y coste asociados a preparar los ordenadores para funcionar allí arriba.

La Dragon 12 permanecerá algo más de un mes atracada a la Estación para esperar que sus tripulantes carguen a bordo todo el material que ha de traer de vuelta.

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Por @Wicho — 16 de Agosto de 2017

Couto MixtoDesde mediados del siglo XII hasta finales del XIX existió entre España y Portugal una zona conocida como el Couto Mixto que a todos los efectos era un microestado independiente.

Sus habitantes gozaban de varios privilegios como el de poder escoger su nacionalidad en el día de su boda –o conservar ambas si así lo deseaban– o el de poder evitar ser reclutados por el ejército de cualquiera de los dos países en caso de guerra.

El Couto Mixto también estaba exento del pago de ciertos impuestos y tasas y gozaba de la libertad de escoger lo que se cultivaba en sus 26 kilómetros cuadrados; también existía un camino, el Camino del Privilegio, que partía de él y terminaba en Portugal tras atravesar un trozo de territorio español, en el que las autoridades no podían actuar contra nadie, llevara lo que llevara, contrabando incluido.

El Couto Mixto desapareció con el Tratado de Lisboa de 1864, cuando pasó a formar parte de España, mientras que Vilarelho da Raia, Soutelinho da Raia y Lama de Arcos pasaron a formar parte de Portugal en virtud de ese mismo tratado.

Estos tres eran los conocidos como pueblos promiscuos, que habían crecido literalmente sobre la frontera entre España y Portugal, de tal modo que una casa podía tener habitaciones en un país y en otro, y por tanto puertas que dieran a uno y otro. De un texto contemporáneo al tratado:

El estado de los pueblos promiscuos era no menos singular: puestos cabalmente en la raya de ambas naciones, parte de una casa solía pertenecer a España y otra a Portugal. De esa manera el vecino, perseguido por las autoridades españolas, por ejemplo, sin salir de su morada y con solo presentarse a la puerta, que todas o casi todas las casas tenían por la espalda, se hallaba en Portugal y a salvo de todo castigo. ¡Grande aliento al crimen y a la impunidad!

Pero desde la entrada en vigor del tratado la frontera quedó establecida a cien metros de los pueblos, lo que los hizo perder su singularidad.

Muy relacionados con esta historia están los pueblos gemelos de la Raya. Son pueblos que aún existen y que comparten nombre, pero a ambos lados de la frontera, por lo que el de uno de ellos está en español y el del otro en portugués. Entre El Marco y Marco, por ejemplo, está el puente internacional más corto del mundo, con apenas3,2 metros de longitud.

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Por @Alvy — 16 de Agosto de 2017

Este vídeo recuperado por el AT&T Tech Channel merece estar en los anales de la historia de la informática. Se trata ni más ni menos que de Claude Shannon, el «padre de la teoría de la información», demostrando cómo funciona una máquina que aprende a resolver laberintos.

La demostración es tan ingeniosa como toscas eran las computadoras de 1950 – si es que acaso se les podía llamar computadoras. En ella un ratoncito mecánico llamado cariñosamente Teseo, explora el laberinto gracias a electroimanes y motores debajo del tablero.

Tal y como explica Shannon, Teseo era capaz de guardar un estado para cada posición en el laberinto, lo que le permitía explorarlo en detalle hasta dar con la solución. El método es matemática y topológicamente válido y equivale a ir apuntando en un cuaderno lo que sucede al llegar a cada intersección. Shannon lo llamaba «aprender», aunque el uso del término –así como el paralelismo con el cerebro– es bastante laxo. De hecho, está bastante alejado de lo que hoy en día entendamos por «aprendizaje automático» o «aprendizaje máquina».

Una vez alcanzada la meta Teseo tan sólo tenía que repetir lo que ya había «aprendido». Un detalle muy interesante es que si se modificaba el recorrido antes de liberar al ratón éste volvería a explorar las intersecciones hasta dar con una que «recordara» que llevaba a la meta.

Gran parte del mérito de esta demostración es que debajo del tablero –al igual que en los sistemas de comunicación y centralitas telefónicas de la época– todo funcionaba con relés mecánicos y cientos o miles de cables interconectados. Pasaría algún tiempo hasta que se llegara al transistor y luego a los chips que hicieron posible la informática actual. Pero mientras tanto las teorías, métodos de programación y demostraciones de Shannon resultaban muy prácticos.

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Por @Alvy — 16 de Agosto de 2017

ESA Gaia Colour Preview
Mapa preliminar del cielo
Imagen: ESA/Gaia/DPAC/CU5/CU8/DPCI
F. De Angeli, D.W. Evans, M. Riello, M. Fouesneau, R. Andrae, C.A.L. Bailer-Jones

Estos días se ha dado a conocer un adelanto con la publicación de la versión preliminar del mapa del cielo con millones de estrellas que el telescopio Gaia de la Agencia Espacial Europea (lanzado en 2013) ha venido realizando desde julio de 2014. Está disponible en varias versiones incluyendo la de más alta resolución (JPEG 10.392 × 5.495) para observarla con más detalle.

El mapa muestra datos preliminares de 18.6 millones de estrellas y el valor promedio (mediana) de los colores que tienen las estrellas que se han detectado en cada píxel. Se puede observar cómo todas ellas tienden a situarse en el plano galáctico –nuestra Vía Láctea, vista en horizontal– mientras que hay menos en los «polos».

Este otro mapa de densidad de estrellas ayuda a entender cuántas hay en cada zona:

ESA Gaia Density Preview 600px
Mapa de densidad de las estrellas
Imagen: ESA/Gaia/DPAC/CU5/CU8/DPCI
F. De Angeli, D.W. Evans, M. Riello, M. Fouesneau, R. Andrae, C.A.L. Bailer-Jones

La imagen es preciosa y recuerda un poco a la del famoso mapa del WMAP, básicamente por la geometría utilizada. Pero en realidad son todo unos y ceros captados por un sensor en el telescopio.

Es curioso cómo los seres humanos convertimos en «reales» las imágenes en falso color, con geometría distorsionada o incluso cómo orientamos en horizontal lo que debe estar «plano», con el Norte hacia arriba. En fin, supongo que todo es cuestión de perspectiva.

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