Por @Wicho — 24 de Febrero de 2018

Curiosity lleva más de 500 soles –días marcianos, 40 minutos más largos que los terrestres– sin poder utilizar su taladro para tomar muestras.

El procedimiento habitual para obtener muestras de una roca era que Curiosity acercaba su brazo a la roca, apoyaba dos «patas» en esta que además de estabilizar el brazo le permiten medir cuanta presión está haciendo sobre la roca y luego acercaba el taladro para perforar, tal y como se ve en el vídeo de arriba.

Las brocas del taladro de Curosity son huevas y tienen unas pequeñas aberturas que permiten que entre en ellas el polvo que se genera al taladrar. Al terminar la perforación el taladro se recoge y esto lo alinea con la entrada de muestras de distintos instrumentos de a bordo, a los que se pasa el polvo extraído.

Pero el 1 de diciembre de 2016 el freno del taladro, que lo bloquea en su sitio para que no se extienda o retraiga cuando no debe, empezó a funcionar de forma errática y desde entonces no le deja moverse correctamente.

Tras montones de pruebas, primero en el «gemelo» de Curiosity que hay en tierra para probar cosas y luego en Curiosity propiamente dicho los responsables de la misión han decidido que si quieren poder seguir utilizando el taladro tienen que dejarlo bloqueado en la posición extendida en intentar tomar muestras así.

Taladro extendido

Así que este fin de semana van a intentar tomar muestras de nuevo. La idea es que Curiosity empuja el taladro con su brazo –como haríamos cualquiera de nosotros al taladrar una pared– y luego intentar hacer caer las muestras en el sitio adecuado acercando el taladro todo lo posible a las entradas de los instrumentos y haciendo girar la broca al revés mientras Curiosity sacude un poco su brazo, lo que expulsará el polvo que haya entrado en su interior.

No es el método ideal porque de este modo se tienen que saltar el dispositivo conocido como Chimra, cuya función es tamizar y medir la cantidad de material de muestra que entra en los instrumentos CheMin y SAM porque con el taladro extendido no hay forma de depositar las muestras en la entrada prevista para esto. Esto quiere decir que no habrá forma de medir la cantidad exacta de material que se deposita en cada instrumento y que hay que andar con cuidado de no bloquear sus entradas con ningún trozo de material demasiado grande, aunque tras las pruebas hechas en tierra la NASA cree que tiene esto controlado.

La roca que va a taladrar este fin de semana Curiosity no es de especial interés científico, pero servirá para probar los procedimientos para este nuevo modo de perforación y así recuperar parte de la funcionalidad del rover.

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Por @Alvy — 24 de Febrero de 2018

Mapalatigr 1000px

En Strambotic publicaron este curioso mapa de España «okupada» por ciudades de la misma latitud donde se puede ver dónde quedarían algunas de las ciudades del mundo si se trasladaran a territorio nacional manteniendo la misma latitud.

Nueva York encaja casi perfectamente con Madrid, Pekín con Palma de Mallorca y Toronto con Gijón, entre otras.

Tal y como cuentan los aficionados a los mapas pueden utilizar para este tipo de creaciones MAPfrappe, una herramienta que sirve para encontrar rápidamente estas equivalencias. En MapPorn publicaron otro similar con las capitales europeas reemplazadas por otras ciudades.

(Vía Carlos Chordá.)

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Por @Wicho — 23 de Febrero de 2018

Un fuselaje histórico

No todos los días un avión alcanza las 10.000 unidades fabricadas, así que Boeing esta justificadamente contenta de haber empezado el ensamblado esta semana del que será el Boeing 737 número 10.000 de la historia después de más de 50 años de producción continua.

Los colores del winglet la delatan

Con cuidatito

Es un 737MAX que será entregado a Southwest Airlines en las próximas semanas, poco más de 50 años después de que Lufthansa estrenara el modelo el 10 de febrero de 1968.

Claro que desde entonces a ahora el 737 va por su cuarta generación: 737 original, 737 classic, 737 Next Generation y ahora el 737 MAX, con hasta 12 variantes en total, así que a estas alturas hay poco del 737 que no se haya retocado.

Todo un hito, no sólo en la historia de Boeing sino en la de la aviación.

(Vía Doug Alder).

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Por @Wicho — 23 de Febrero de 2018

Dos Bigelow B330, una Dragon y una Starliner… parece un título de La que se avecina

Bigelow Aerospace es la empresa fabricante del Bigelow Expandable Activity Module o Módulo de Actividad Expandible Bigelow, más conocido como BEAM, y que es uno de los módulos más sorprendentes de la Estación Espacial Internacional pues es hinchable.

BEAM es un demostrador tecnológico de las capacidades de este tipo de módulos, muy interesantes pues al ser lanzados plegados ocupan un volumen muy inferior al que tienen una vez expandidos, volumen que en el caso de alguno de los diseños de Bigelow no cabe en ningún cohete actual.

De hecho ha funcionado tan bien que Bigelow Aerospace ha creado Bigelow Space Operations, una nueva empresa que tiene como objetivo ir buscando clientes para el B330.

La empresa define al B330 como un hábitat espacial hinchable de 330 metros cúbicos de capacidad, de ahí el nombre. Esto es más de tres veces el volumen del módulo Destiny de la EEI, por ejemplo, que tiene 106 m3. Su longitud es de 13,7 metros por 6,7 de ancho, el grosor de las paredes de 46 centímetros, y el peso unas 21 toneladas dependiendo del equipamiento interno. Dicen también que ofrece protección igual o superior a la de los módulos de la Estación frente a radiaciones e impactos de micrometeoroides y similares, afirmación que por ahora corroboran los resultados de BEAM.

Esquema del B330

Por supuesto incorpora los sistemas de soporte vital necesarios, capaces de mantener una tripulación de seis personas, paneles solares para generar electricidad, y radiadores para disipar el exceso de calor. También lleva ventanas para que sus futuros ocupantes no se pierdan las vistas.

Monta un puerto de atraque en cada extremo compatible con el de otro B330 o con las Dragon tripuladas de SpaceX, la Starliner de Boeing o la Orión de la NASA; también hay la opción de montar puertos de atraque compatibles con las Soyuz.

Si a esto le añadimos un sistema de motores de maniobra, que también tiene, ya tenemos una estación espacial hinchable y expandible.

El B330-1 y el B330-2 están programados para ser lanzados en 2021– y BSO tiene como objetivo buscar clientes para estos módulos y los que les sigan.

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