Por @Wicho — 19 de Julio de 2019

La Crew Dragon en el stand de pruebasDespués de casi tres meses analizando datos, imágenes y los restos de la cápsula SpaceX tiene claro qué fue lo que causó la explosión que destrozó la primera Crew Dragon en ir al espacio durante unas pruebas en tierra. Al parecer una válvula que no era todo lo estanca que debía permitió que se filtrara un poco del tetraóxido de dinitrógeno (NTO) que se usa como uno de los propelentes de los motores de la cápsula en una tubería por la que sólo debería circular hidrógeno.

En la Crew Dragon el hidrógeno se usa para asegurarse de que los propelentes llegan a los motores cuando es necesario utilizarlos. Básicamente aumentan la presión dentro de los tanques de combustible, lo que hace que este fluya hacia los motores sin necesidad de bombas.

Los Draco, los motores de maniobra de la Crew Dragon, funcionan a 300 libras por pulgada cuadrada (psi). Los Super Draco, que son los motores de emergencia que se utilizarían como sistema de escape, funcionan a 2.400 psi.

El día de la prueba los Draco ya habían sido probados sin problemas. Y fue justo 100 milisegundos antes de que se encendieran los Super Draco cuando se produjo la explosión. Esta fue debida porque a los 2.400 psi a los que se estaba presurizando el sistema el NTO actuó casi como un sólido, golpeando una válvula con tanta fuerza que la hizo romperse. Esto fue suficiente para causar la ignición del tetraóxido de dinitrógeno, lo que a su vez provocó la explosión de la nave. Los Super Draco, por cierto, fueron recuperados intactos, lo que es una prueba –aunque no programada– de su solidez.

SpaceX ya ha cambiado el diseño de los sistemas de combustible y presurización, cambiando las válvulas por discos de ruptura que aseguran que no se pueden producir fugas. Ahora hay que instalar esos discos en las Crew Dragon que están en construcción, terminar de analizar el árbol de posibles fallos, y asegurarse mediante las pruebas oportunas de que el problema ha quedado en efecto resuelto.

Así que parece altamente complicado que SpaceX vaya a poder hacer un lanzamiento tripulado de una Crew Dragon antes de que termine 2019, aunque quizás sí pueda hacer la prueba en vuelo del sistema de escape, prueba que hay que superar con éxito antes de que la NASA vaya a autorizar una misión tripulada.

En cualquier caso ha sido una suerte que este fallo se produjera durante unas pruebas en tierra y no en vuelo: durante la presentación de los resultados del análisis de la explosión Hans Koenigsmann, el vicepresidente de seguridad de SpaceX, reconoció que de haberse producido en vuelo habrían perdido la cápsula y su tripulación.

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Por @Wicho — 19 de Julio de 2019

La cápsula tripulada Soyuz MS-13 y el cohete Soyuz-FG que la va a poner en órbita ya están en la Plataforma de lanzamiento número 1 del Cosmódromo de Baikonur en espera de su lanzamiento rumbo a la Estación Espacial Internacional. Está previsto para pas 18:28:21, hora peninsular española, del 20 de julio de 2019.

La MS-13 usará la trayectoria rápida de llegada a la Estación por lo que el atraque en el puerto posterior del módulo Zvezda está programado para las 00:50 del día 21. Esto hace que la ventana de lanzamiento sea instantánea, pues de otro modo las posiciones relativas de la EEI y de Baikonur hacen imposible usar la trayectoria rápida.

NASA TV cubrirá el lanzamiento a partir de las 17:30 del 19, el atraque a partir de las 00:00 del 20 y la apertura de las escotillas entre la Soyuz y la Estación a partir de las 2:00, siempre en horario peninsular español.

A bordo de la cápsula irán Aleksandr Skvortsov de Roscosmos, Luca Parmitano de la Agencia Espacial Europea, y Andrew R. Morgan de la NASA. Será el tercer lanzamiento para Skvortsov, el segundo para Parmitano y el primero para Morgan. En la EEI les esperan Aleksey Ovchinin de Roscosmos y Nick Hague y Christina Koch de la NASA. comoLos seis formarán la Expedición 60 a la EEI.

Selfie con cohete de la tripulación de la Soyuz MS-13
Selfie con cohete de la tripulación de la Soyuz MS-13. De izquierda a derecha: Morgan, Skvortsov y Parmitano – ESA

Durante un tiempo la plaza que ocupará Morgan en este lanzamiento fue la última que la NASA tenía comprada en una Soyuz porque contaban con poder empezar a lanzar astronautas en la Crew Dragon de SpaceX o en la Starliner de Boeing. Pero los sucesivos retrasos en la entrada en servicio de estas dos naves hicieron que la agencia decidiera comprar dos plazas más en otras tantas Soyuz. Y aún está por ver que no tenga que comprar más.

Será el penúltimo lanzamiento de una Soyuz MS a cargo de un Soyuz FG (sí, es un lío que los cohetes se llamen igual que la cápsula). En agosto de 2019 la Soyuz MS-14 será puesta en órbita por un Soyuz-2.1a, aunque como es una combinación nunca probada la cápsula no irá tripulada. Al menos no por humanos. A bordo irá el robot Skybot F-850, antes conocido como Fedor. Hará tareas en el segmento ruso de la EEI similares a las que hacía Robonaut en el segmenteo estadounidense antes de que lo mandaran de vuelta a casa para ser reparado y actualizado.

Skybot F-850
El un tanto inquietante Skybot F-850 – Roscosmos

Si todo va según lo previsto la Soyuz MS-15 será lanzada por un Soyuz FG y a partir de la Soyuz MS-16 serán los Soyuz-21.a los que se encarguen del lanzamiento de estas naves.

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Por @Wicho — 19 de Julio de 2019

Una Lyra Trio

He estado probando unas bases Wi-Fi Lyra Trio de Asus que nos han prestado y he de decir que son unos de los dispositivos más fáciles de usar que haya probado jamás para montar una red inalámbrica que tenga que cubrir una zona más o menos amplia.

El secreto está en que las Lyra funcionan como una red inalámbrica mallada, lo que básicamente les permite contarse entre ellas de forma automática todo lo necesario para extender el alcance de la red y pasarse datos de un nodo a otro sin tener que pasar por un punto central si eso mejora el funcionamiento de la red.

En marcha

Ponerlas a andar es extremadamente sencillo. Para ello basta con enchufar al router que nos haya instalado nuestro proveedor de acceso una de ellas –da igual cual, todas son iguales– y esperar a que los ledes se iluminen en blanco. Esto quiere decir que está lista para ser configurada, lo que se puede hacer desde una aplicación disponible para Android e iOS o bien desde un navegador web en el ordenador.

Básicamente, y tras escoger un nombre de usuario y contraseña para el administrador, hay que decirle el nombre de la red que queremos crear, establecer una contraseña para ella, y listo. También permite definir una red para invitados.

Añadiendo otra LyraLuego hay que irse a otro punto de la casa, oficina, o lo que sea al que queremos llevar la red y enchufar a la corriente allí otra Lyra. De nuevo hay que esperar a que los ledes se pongan blancos y después, de nuevo desde la aplicación para el móvil, decirle que añada esa nueva Lyra a la red. Esto también se puede hacer mediante unos botones que incorporan las bases pero es más cómodo a través del móvil. El proceso es siempre el mismo para añadir más Lyras: esperar a que los ledes se pongan blancos y decirle a la aplicación que la añada a la red.

En mi caso tenía a mi disposición tres Lyras. Coloqué una en el despacho, en un extremo de la casa, en el que está el router. La segunda en el recibidor, a unos 9 metros y tres tabiques en línea recta de la primera. Y la tercera en la habitación que está en el centro en el otro extremo de la casa, a siete metros y un tabique de l segunda. De esta forma la tercera Lyra se comunicaba con el router a través de las otras dos. Si al conexión a Internet hubiera estado en medio de mi casa cada una de las Lyras «secundarias» se hablaría directamente con la principal.

Esto es importante porque con cada salto se pierde aproximadamente la mitad del ancho de banda disponible para el usuario ya que las Lyras lo ocupan transmitiendo datos entre ellas. Así en el despacho mi red creada con las Lyra iba a 300 megas, que es el ancho de banda de la conexión de mi casa, en el recibidor tenía unos 150, y en la habitación la cosa andaba un poco por debajo de los 70.

Otra opción es conectar las Lyras entre sí mediante cables ethernet una vez que has creado la red. De esta forma dispones también de una única red Wi-Fi en toda la casa pero que en este caso utiliza todo el ancho de banda disponible para tus datos en lugar de tener que repartirlo con el tráfico de funcionamiento interno de la red.

La velocidad de conexión depende mucho también de si el dispositivo que estás usando se conecta a la red a 2,4 GHz o a 5 GHz. En general conseguirás aproximadamente el doble de velocidad si la conexión es a 5 GHz. Y por lo general no puedes escoger en qué banda se produce la conexión.

También hay que tener en cuenta que los dispositivos se conectan automáticamente a la Lyra de la que reciben una señal más fuerte, lo que puede no coincidir con la que les daría una conexión más rápida. En mi casa, por ejemplo, un móvil o un ordenador puesto en la habitación en la que estaba la tercera Lyra se conectaba a esta porque la señal era más fuerte. Pero si apagaba esa Lyra la conexión pasaba a ser a través de la del recibidor, que a pesar de dar una señal menos fuerte daba mayor ancho de banda porque estaba a un sólo salto del router.

Así que aunque la configuración de la red es extremadamente sencilla lo que igual no podrás evitar es tener que probar distintas ubicaciones de los nodos para obtener la mejores prestaciones. Pero en cualquier caso con las tres Lyra pude crear una red Wi-Fi que cubría sin problemas toda mi casa a una velocidad más que suficiente –claro que yo recuerdo los tiempos de los módems de 9.600 baudios– y sin necesidad de un título del MIT para configurar los dispositivos.

Gestión de red sin informáticos

La aplicación con la que se configuran las Lyra permite ver en todo momento qué Lyras hay en la red –al configurarlos la app te pide que des nombre a su ubicación para poder tener claro cual es cada una– y qué dispositivos están conectados a cada una de ellas y a qué velocidad.

También permite gestionar el acceso a la red de los dispositivos. Esto incluye horarios de conexión, filtro de sitios a los que puede acceder, y un control de ancho de banda máximo que puede usar el dispositivo. Pero ojo, como siempre digo los controles parentales no sirven de nada –salvo quizás para el control de horarios y tiempo de uso– si no hay una educación sobre lo el tipo de contenidos e interacciones que se pueden encontrar en la red.

La verdad es que, como ya he dicho en varias ocasiones a lo largo de esta reseña, difícilmente puede ser más sencillo crear una red Wi-Fi distribuida que con unos dispositivos como estos. Así que los 270 euros por los que sale el kit de tres Lyra me parecen un precio razonable para evitar quebraderos de cabeza.

Pero Asus tiene más dispositivos que soportan redes malladas, así que igual puedes encontrar alguna opción más barata dentro de su gama; o lo mismo no necesitas tres bases sino dos. Eso ya tendrás que valorarlo tú.

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Por @Wicho — 18 de Julio de 2019

La Shenzhou 11 (arriba) y el Tiangong 2 vistos por el Banxing–2
La nave tripulada Shenzhou 11 (arriba) y el Tiangong 2 vistos por el Banxing–2 - Academia China de las Ciencias

Según han informado las autoridades chinas el laboratorio espacial Tiangong 2 terminará su misión con una reentrada controlada en la atmósfera el 19 de julio de 2019. Está todo calculado para que caiga en medio del Pacífico, a miles de kilómetros al este de Australia.

Eso supone una gran diferencia respecto al Tiangong 1, que el 2 de abril de 2018 a las 4:16, hora peninsular española, terminaba también desintegrándose en la atmósfera, aunque en una reentrada descontrolada, con lo que durante semanas y meses se especuló con dónde podría caer. Curiosamente también lo hizo sobre el Pacífico, en una remota zona al noroeste de Tahití, sin que nadie viera la reentrada y sin que a nadie le cayera ningún trozo en la cabeza. Esto fue debido a que a principios de 2016 China perdió el contacto con el Tiangong 1 y nada de lo que hicieron pudo recuperarlo, con lo que no hubo forma de programar la reentrada.

El Tiangong 2, por su parte, sigue en contacto con el control de la misión, así que no ha habido ningún problema para programar su reentrada. No habrá emisión en directo ni nada parecido, aunque se puede seguir la posición del laboratorio espacial en tiempo real en Celestrack:

Tiangong 2 en Celestrack
Tiangong 2 en Celestrack

Lanzado el 15 de septiembre de 2016 Tiangong 2 ha servido, igual que su predecesor, de plataforma de pruebas para la futura estación espacial china. En él se llevó a cabo la misión tripulada china más larga hasta la fecha y también se ha utilizado para probar la cápsula de carga Tianzhou-1. Una vez cumplidos esos objetivos ha seguido enviando observaciones de la Tierra realizadas mediante un espectrómetro de banda ancha y de la atmósfera realizadas mediante otro instrumento similar. Aparte de ello ha servido a los controladores chinos para adquirir más experiencia en la gestión de un laboratorio orbital.

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