Por @Alvy — 26 de Mayo de 2019

Esto ya puede hacerse sabiendo el código postal.

El artículo de Technology Review donde se habla de que por 50 dólares puedes «predecir» si tus bebés se sacarán un doctorado o a qué escuela es mejor enviarlos es este:

El zasca brutal de @nfinitefreetime es un chascarrillo muy popular cuyo origen es este otro artículo:

Que si hay que analizar el ADN se analiza, pero saber el código postal –al igual que te lo preguntan en el Ikea al ir a pagar para segmentarte– es más o menos igual de suficiente. Simplemente porque las familias viven donde viven familias parecidas, y estadísticamente las familias de cierto barrio tienen hijos que se sacan una carrera y las de otro no… Pues más claro, agua.

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Por @Alvy — 25 de Mayo de 2019

La McColmena

La agencia sueca NORRDDB preparó una curiosa campaña de publicidad/concienciación para McDonald’s: fabricaron un pequeño e icónico restaurante en miniatura de la cadena de comida rápida, que en realidad es una colmena. No sirve hamburguesas a los pequeños insectos, pero casi.

Al parecer en Suecia, que es donde nació la iniciativa, hay muchas colmenas de abejas en las casas y edificios. De modo que si se instala uno de estos en las zonas verdes junto a los restaurantes las abejas montan allí sus colmenas tranquilamente. Y todos contentos.

Es sabido que desde hace tiempo las abejas están en peligro y por extensión (debido a su efecto polinizador) también diversas especies de cultivos y, al final de la cadena, nosotros los humanos. Reemplazando las plantas y flores de los lugares en los que se instalan las McColmenas por especies apropiadas para las abejas se consigue mejorar su hábitat.

A pesar de ser un asunto publicitario la iniciativa es cuando menos curiosa –aunque habría que ver cómo se quedan esas colmenas tras un día de lluvia– y sirve para concienciar a la gente acerca del problema, algo que nunca viene mal.

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Por @Wicho — 24 de Mayo de 2019

Haciendo una vez más que lo difícil parezca sencillo SpaceX ha puesto en órbita en un solo lanzamiento los 60 primeros satélites de su constelación Starlink que si llega a completarse podrá dar literalmente acceso a Internet en todo el mundo.

Este lanzamiento era considerado de aprendizaje por parte de la empresa. Pero dado que todo ha ido a la perfección –hasta han recuperado la primera etapa del Falcon 9 que llevó a cabo el lanzamiento, que viajaba al espacio por tercera vez– aspiran a hacer hasta cinco lanzamientos más este año. Con eso tendrían 360 satélites en órbita, aunque para empezar a dar servicio muy básico necesitan al menos 480 satélites. Pero de hecho esperan aumentar la cadencia en 2020 con el objetivo de poner unos 720 satélites en órbita lo antes posible para que el servicio empiece a parecerse a lo que esperan que sea.

No hay que olvidar, en cualquier caso, que la constelación completa consta de casi 12.000 satélites y que SpaceX aún no tiene asegurada la financiación de todo el proyecto. Así que habrá que ir viendo cómo les van las cosas en cuanto a captación de clientes y costes reales de producción, lanzamiento y operación de Starlink para ver si realmente resulta viable comercialmente.

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En una curios coincidencia el mismo día en el que SpaceX lanzaba esos 60 satélites para llevar Internet a todo el planeta pero hace 175 años Samuel Morse enviaba el primer telegrama de la historia. ¡Cómo han cambiado las cosas!

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Por @Alvy — 24 de Mayo de 2019

Este curioso invento medio-artístico, medio-ciberpunk, medio WTF se llama Ceres y es un diseño conceptual de Wereable Media, expertos en estas lides. Se trata de un traje que vibra. Pero lo que lo hace vibrar es la presencia de asteroides acercándose a la Tierra, algo que sin duda resulta original aunque no sea especialmente práctico para el día-a-día.

Ceres: el traje inteligente que avisa con vibraciones de cuándo se acerca un asteroide a la Tierra

El tejido del que está fabricado tiene unos ledes decorativos y unos pequeños dispositivos piezoeléctricos que vibran cuando se aplica electricidad. Además puede hacerlo con intensidades diferentes en distintos lugares del cuerpo. De este modo se puede «notar» la distancia a la que están los asteroides y su tamaño/poderío.

¿Cómo sabe el traje que «viene el asteroide»? La información proviene vía wifi de la base de datos NeoWs de la NASA, que recoge todos los objetos cercanos a nuestro planeta observados por los astrónomos. Así que, en cierto modo, el traje confiere una especie de superpoder arácnido a quien lo lleva puesto. Si vibra, ¡chungo! Aunque, según sus creadores, la idea es otra:

Ceres es una exploración que expande nuestras capacidades humanas, elevando nuestro sentido del tacto y de la relación con el cosmos, diversificando así la experiencia humana dentro de un macro + microcosmos.

Por más que lo deseemos a veces, la probabilidad de que un asteroide impacte contra la Tierra es ridícula… Pero que se lo digan a los dinosaurios. Por otro lado si el traje empieza a vibrar como loco porque un destructor total va a llegar, sabemos que no se podría hacer gran cosa para evitar la muerte segura, así que… para qué preocuparse. Un traje para morir aplastado, achicharrado o intoxicado… ¡Pero al menos con elegancia!

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