Por @Alvy — 15 de Julio de 2018

Las misiones espaciales del futuro no siempre serán sencillas y exentas de problemas. En este caso a los dos protagonistas de la historia la investigación de un cometa se complica y la misión queda comprometida. Poco a poco se descubre que no todo es lo que parece y que algunas de las soluciones que plantean son todo un dilema.

Lo mejor de este White Lily de Tristan Ofield, presentado por el Dust es quizá la ambientación, porque con poco consigue mucho en cuanto al espacio en el que se mueven los personajes. Los efectos especiales también están muy bien y cumplen con su cometido.

También es gracioso que en el siglo nosesabe las soluciones sean más o menos las mismas que en el XXI.

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