Enero2026

Por @Wicho — 31 de Enero de 2026

Esta no la vi venir. Pero Blue Origin, la empresa de Jeff Bezos –sí, el de Amazon– para cosas del espacio, ha anunciado que pone en pausa sus lanzamientos suborbitales durante al menos dos años para centrarse en la Luna.

Son esos lanzamientos en los que grupos de hasta seis «suborbinautas», como los llama Daniel Marín, experimentaban unos minutos en caída libre por encima de la línea de Kármán, con lo que podían decir que habían estado en el espacio. También ha habido lanzamientos sin nadie a bordo en los que han volado distintos experimentos de instituciones variadas.

En total han sido 38 lanzamientos desde abril de 2015 en los que han ido 98 pasajeros, aunque como ha habido quien ha repetido en total han sido 92 personas distintas, y más de 200 instrumentos.

Quizás esté rabiando un poco la persona que no pudo ir en la misión número 38, que fue lanzada apenas hace unos días, por motivos de salud. La idea era que volara en el futuro. Pero ya veremos si retoman o no estos lanzamientos. Que no me extrañaría nada que no.

Dave Limp, el director ejecutivo de la empresa, envió un correo a todo el personal que dice, en parte:

Redirigiremos nuestro personal y nuestros recursos para acelerar [el desarrollo] de nuestras capacidades lunares tripuladas, incluyendo New Glenn. Tenemos una oportunidad extraordinaria de formar parte del objetivo de nuestra nación de volver a la Luna y establecer una presencia lunar permanente y sostenida.

Y esto me parece extremadamente relevante teniendo en cuenta los retrasos que va acumulando el Starship de SpaceX, en el que está basado el aterrizador que en teoría va a utilizar la misión Artemisa III para volver a poner hasta tres personas sobre la superficie de la Luna.

Se supone que tenía que haber estado listo a principios de 2025 y por ahora tan siquiera ha conseguido entrar en órbita. Y mientras el New Glenn de Blue Origin, que es el que tiene que lanzar el aterrizador lunar, ya lleva dos lanzamientos con éxito. Aunque eso sea apenas un primer paso en el camino a la Luna, claro.

Así que no es excesivamente descabellado pensar que Blue Origin, a la chita callando, pueda adelantar a SpaceX por la derecha y tener listo antes su aterrizador, en principio destinado para Artemisa V.


Impresión artística del aterrizador lunar de National Team 2 sobre la superficie de la Luna – NASA

Si esto fuera así, la NASA podría decidir cambiar de proveedor para Artemisa III. Aunque tampoco hay que olvidar la relación amor-odio que une a Elon Musk y el presidente Trump, con lo que había que ver si a la agencia le dejan hacer eso.

Y aunque Trump lo permitiera, seguro que Musk interpondría alguna demanda, igual que hizo en su momento Bezos cuando SpaceX se llevó la adjudicación del aterrizador para las misiones Artemisa III y IV. Aunque a Bezos al final le sirvió para llevarse la ya citada adjudicación del aterrizador para al menos Artemisa V.

¡Dadme bolsas de palomitas más grandes!

Por cierto que con el anuncio del parón Blue Origin y por mucho que Virgin Galactic siga diciendo que este verano volverán a ofrecer vuelos pero ya a bordo de sus aviones cohete clase Delta tras haberlos parado en el verano de 2024 yo apostaría a que se ha terminado esta etapa del turismo espacial.

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Por @Wicho — 30 de Enero de 2026

La descripción
El cohete en la plataforma de lanzamiento 39B el 29 de enero – NASA/Jim Ross

La NASA tenía planeado iniciar esta pasada noche la prueba de carga de propelentes del cohete SLS que va a lanzar la misión tripulada Artemisa II hacia la Luna. Pero la meteorología no ha colaborado y la agencia se ha visto obligada a posponer la prueba al menos 48 horas y por tanto también el lanzamiento de la misión.

Eso pone la finalización de la prueba no antes del martes tres de febrero a las tres de la madrugada, hora peninsular española.

Y con esto las oportunidades de lanzamiento del día 7 y del día 8 quedan descartadas, ya que aunque todo vaya bien en la prueba de carga, y no es nada seguro que vaya a ser así, la agencia necesitará tiempo para analizar los datos recogidos en ella.

Así las cosas quedan disponibles tres oportunidades de lanzamiento en esta ventana. Cada uno tiene una duración de dos horas:

  • El día 9 a las 5:20, de nuevo hora peninsular española, UTC +1.
  • El día 11 a las 6:06.
  • El día 12 a 7:05.

Aunque por la diferencia horaria en todas las publicaciones que leas que hagan referencia a la hora local de Florida esas oportunidades de lanzamiento serán en los días 8, 10 y 11.

A pesar de este retraso la tripulación de la misión sigue en cuarentena.

Aunque si la NASA no consigue lanzar antes del día 12 la siguiente oportunidad no se da hasta hasta los días 7, 8, 9, 10 y 11 de marzo, con lo que se interrumpiría la cuarentena.

De todos modos nada garantiza que el lunes puedan poner en marcha la prueba de carga de propelentes, ya que las previsiones hablan de mucho frío en Florida para los próximos días. Y aunque el cohete está diseñado para ir al espacio y utiliza propelentes que se cargan a muchos grados bajo cero las operaciones de carga tienen unos límites estrictos de temperatura que estos días han sido sobrepasados por abajo.

De hecho estos días los equipos de tierra han mantenido encendida la cápsula Orión y han configurado sus calefactores para que no se congele mucho. El resto del cohete también ha sido configurado para que el frío no le afecte.

La NASA tiene en marcha una webcam 24/7 que muestra el cohete y la plataforma de lanzamiento, aunque sin comentarios ni nada. Aunque en cuanto arranque la prueba de carga de propelentes pondrá en marcha una emisión comentada.

Habrá que ver también cómo afecta este retraso al lanzamiento de la tripulación Crew 12 rumbo a la Estación Espacial Internacional, en la que va Sophie Adenot, la astronauta francesa de la Agencia Espacial Europea.

En principio estaba previsto para el día 11 desde la plataforma de lanzamiento 39A. Pero:

  • Si Artemisa II despega el 8 de febrero el lanzamiento de la tripulación Crew 12 se iría al menos al 19 de febrero.
  • Si Artemisa II intenta despegar el 8 de febrero pero se cancela el lanzamiento, Crew 12 se iría al menos al 13 de febrero.
  • Si al final Artemisa II no despega en febrero por los resultados de la prueba de carga u otro problema que lo impida detectado antes del día 8 Crew 12 podría lanzarse tan pronto como el 11 o el 12 de febrero.

Esto es debido a que el personal del Centro espacial Kennedy, incluyendo los equipos de emergencia, es el que es y tiene un límite en cuanto al trabajo que puede hacer cada día; a la prioridad que tiene Artemisa II en cuanto al uso de la Red de espacio profundo de la NASA; y a que el personal del control de misión en Houston también tiene sus límites.

Así que ya veremos. En cualquier caso hay que ir pidiendo palomitas por toneladas.

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Por @Wicho — 30 de Enero de 2026

Un avión a pocos metros por encima de la pista de aterrizaje mientras despega; hay unos edificios al fondo que se ven borrosos porque la foto es un barrido
Un CRJ600 de American Eagle en Dallas – Wicho

Esta pasada noche el presidente Trump, dentro de uno de sus periódicos arrebatos de lanzar cosas en Truth Social, decía que los Estados Unidos iban a retirar la certificación a todos los aviones fabricados en Canadá mientras la autoridad competente del país no certifique los Gulfstream 500, 600, 700, y 800.

Captura de pantalla del mensaje
El mensaje completo. No lo enlazamos pero su autenticidad está verificada por diversas fuentes.

No está claro que el presidente tenga la autoridad para hacer esto directamente. Ni que tan siquiera tenga la autoridad de ordenar que lo haga a la Administración Federal de Aviación (FAA) de los Estados Unidos, la agencia encargada de certificar los aviones para volar en el país, lo que en efecto los dejaría en tierra. Y menos cuando es por motivos económicos y no por seguridad como es el caso.

Claro que no es que ninguna institución del país le esté parando mucho los pies a Trump en este primer año de su segundo mandato. Así que el mensaje generó mucha inquietud, entre otras cosas porque hay varios miles de CRJ fabricados por la empresa canadiense Bombardier en servicio en muchas aerolíneas estadounidenses. Forman una parte importante de sus flotas porque son los que transportan pasaje de y a aeropuertos más pequeños para hacer conexiones en los más grandes.

Pasa lo mismo con un cierto número de Airbus A220, que aunque ahora son del fabricante europeo y los que se entregan en Estados Unidos se fabrican en Alabama, los primeros ejemplares entregados eran todavía los C Series de Bombardier.

Y eso por no hablar de que tanto la Fuerza Aérea como el Ejército de los Estados Unidos utilizan aviones Bombardier, que los Twin Otter de de Havilland Canada son los únicos aviones que pueden llegar a algunos lugares remotos de Alaska, o que los aviones antiincendios Canadair también son canadienses.

El problema parece venir de que los Gulfstream 700 y 800 han recibido una excepción por parte de la FAA y las autoridades europeas para operar aunque aún falta por certificar el funcionamiento de sus sistemas de combustible en condiciones de frío extremo. Pero Transport Canadá se ha negado a otorgarles esa excepción, probablemente a causa del fiasco de la FAA y el Boeing 737 MAX. Antes la certificación por parte de otras autoridades una vez que un avión era certificado por la FAA era prácticamente automática.

Y de ahí el mosqueo de Trump. Que es de suponer que venga de que alguien de su entorno se lo haya comentado; no creo que él sepa nada del tema.

Además el presidente Trump, cómo no, también ha amenazado con unos aranceles del 50 % para cada avión canadiense que se venda en los Estados Unidos. Se ve que aún no ha comprendido quién paga los aranceles en realidad.

En cualquier caso lo más probable es que no pase nada. Pero el susto ha sido tan gordo que la Casa Blanca, horas después, ha salido a decir que esa no certificación sería para aviones de nueva producción, no los que ya están en servicio. Lo que abunda en que es una decisión política y no de seguridad.

Pero a ver, que con este presidente y esta administración nunca se sabe. Y que no ganamos para sustos.

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Por @Wicho — 30 de Enero de 2026

PLD Space acaba de publicar una actualización acerca de los progresos que están haciendo de cara al primer lanzamiento del Miura 5, su cohete con capacidad de poner hasta 1.000 kilos de carga en órbita baja terrestre.

Desde la anterior actualización que publicaron el pasado mes de octubre han conseguido terminar el ensamblado de la primera unidad de cualificación (QM1) y les falta poco para tener la QM2 terminada.

La primera etapa de la QM1 será utilizada para llevar a cabo un Wet Dress Rehearsal (WDR), una prueba de carga de propelentes que permite comprobar y validar todos los pasos necesarios para tener listo el cohete en la plataforma para su lanzamiento. El WDR sirve para comprobar el funcionamiento también de los sistemas de tierra y del control de la misión.

La segunda etapa, por su parte, será enviada a los Estados Unidos para comprobar el funcionamiento del sistema de autodestrucción, en fino el sistema de terminación de vuelo (FTS por sus siglas en inglés) que permite destruir la etapa en caso necesario.

Por otro lado está previsto que la QM2 sea utilizada para validar la integración final previa a la del primer cohete que volará, para hacer ensayos de ventilación de la cofia y de las bahías de aviónica (la electrónica de a bordo), pruebas de choque, etc.

Ese primer cohete que será lanzado desde el Puerto espacial europeo en Kourou ya está en producción, por cierto, incorporando todo lo aprendido gracias a las pruebas realizadas con los QM1 y QM2. Y todo sigue apuntando –yo diría que cada vez más– a que veremos un primer intento de lanzamiento del Miura 5 en este año.


Impresión artística del Miura 5 en su plataforma de lanzamiento en Kourou – PLD Space

De todos modos a mí lo más relevante de esta actualización me ha parecido el énfasis que están poniendo en validar los procesos para que la producción del Miura 5 sea una producción rápida y en serie. El objetivo es poder terminar hasta seis Miura 5 al año para cubrir su manifiesto de lanzamientos, que ahora mismo tiene como objetivo alcanzar los 30 lanzamientos para 2030.

También me ha parecido muy importante es que dentro de las pruebas que están haciendo estén las necesarias para garantizar que las primeras etapas van a poder ser reutilizadas en el futuro. Y es que no hay que olvidar que dentro del ambicioso plan de mejoras de la empresa para el Miura 5 uno de los primeros pasos es precisamente reutilizar la primera etapa.

En estos últimos meses PLD Space además ha recibido un importante espaldarazo en cuanto a financiación en el Consejo a nivel ministerial de la Agencia Espacial Europea (ESA) celebrado a finales de noviembre. Una de las decisiones tomadas en él fue aumentar la financiación del Desafío Europeo de Lanzadores, en el que participa la empresa, que recibió más dinero del solicitado, algo que no es muy frecuente.

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