Por @Alvy — 8 de Febrero de 2018

TheCityWood NewYork

Los mapas de City Wood se consideran a sí mismo minimalistas y están triunfando en Kickstarter incluso antes de ponerse a la venta. Como su creación está más o menos automatizada –aunque tienen un «acabado artesanal»– hay decenas de ciudades para elegir, entre ellas Madrid o Barcelona.

TheCityWood NewYork

Son cuadros en los que el mapa está cortado al láser en finas lonchas que confieren a las obras un efecto ligeramente tridimensional. Gracias a esto los puentes se ven por encima de los ríos y el mapa adquiere una textura diferente. La precisión láser es tal que alcanza las 10 micras, así que por fiabilidad que no quede.

TheCityWood NewYork

Hay modelos en diferentes tamaños, a partir de 29 dólares, con las versiones más grandes de 90×90 cm a casi 500 dólares. Como bonus también ofrecen posavasos en el mismo estilo. Obras sin duda elegantes pero quizá un poco caras en sus formatos más grandes.

(Vía My Modern Met + Laughing Squid.)

Relacionado:

Compartir en Flipboard  Compartir en Facebook  Tuitear
Por @Wicho — 30 de Enero de 2018

El DSKY, de display and keyboard, pantalla y teclado, era el interfaz que los astronautas del programa Apolo usaban para comunicarse con los ordenadores de a bordo de sus naves; nada que ver con los interfaces con pantallas táctiles de las naves espaciales tripuladas que están diseñando Boeing, la NASA y SpaceX.

No es lo mismo que tener un ordenador del programa Apolo en casa –aparte de que te faltarían ciertos periféricos como una nave espacial– pero el Open DSKY, que ya ha conseguido financiación en Kickstarter, es toda una idea para espaciotrastornados.

Se trata de una reproducción más o menos fidedigna en cuanto a tamaño del DSKY que es capaz de hacer cosas como mostrar el tiempo, tus coordenadas GPS, reaccionar al movimiento si lo conectas a un acelerómetro, reproducir sonidos… Pero como dentro lleva un Arduino se le pueden añadir funciones con relativa facilidad.

Como siempre según lo que aportes obtendrás distintas recompensas, desde un llavero hasta el kit montado y comprobado.

(Vía Ibuprofano).

Relacionado,

Compartir en Flipboard  Compartir en Facebook  Tuitear
Por @Alvy — 8 de Enero de 2018

En una curiosa combinación de baja y alta tecnología una compañía japonesa ha creado Mui («silencio, calma, inactividad» en japonés), un bloque de madera interactivo. Que la llamada «internet de las cosas» se muestre en esta encarnación en forma de palo tiene su aquel, pero es que este no es un palo cualquiera.

Para empezar incluye una pantalla integrada en forma de ledes que muestran información: la temperatura o el tiempo atmosférico. Integra un altavoz y un micrófono, de modo que puede con aplicaciones de mensajería; con un sensor de ocupación sabe si hay alguien en la estancia o no. Además se puede conectar con dispositivos del hogar como las bombillas led Philips Hue y Net LED, además de otros aparatos (suponemos que termostatos y similares).

Como Mui es táctil se puede utilizar fácilmente; su superficie se convierte en una interfaz es tan minimalista como la del propio concepto de «palo»: iconos y flechas. La conexión se realiza vía wifi.

El invento tiene mucho de minimalismo japonés y de aquello de pasar desapercibido hasta que se necesita, para proporcionar relajación y evitar el estrés – justo lo contrario que los gadgets occidentales.

Eso sí: tanto estilo tiene un precio, que en este caso es otro palo: unos 1.000 dólares la unidad, cuando se complete su financiación colectiva y esté disponible – que calculan será a mediados de 2018.

Bonus: un vídeo que muestra la mejor de forma de celebrar que los Reyes Magos te han regalado un Mui.

Compartir en Flipboard  Compartir en Facebook  Tuitear
Por @Alvy — 8 de Enero de 2018

LoliStraw

La idea detrás de LoliStraw es bien sencilla: reemplazar las pajitas de plástico por pajitas de un material biodegradable que realice la misma labor. De ese modo al desecharse no llegan al mar y contaminan las aguas, dejándolo todo asqueroso y peligroso para el medio ambiente.

La solución es utilizar unas algas que son comestibles – algo así como las de la comida japonesa. El material de esas algas se compacta en forma de pajita para que cumpla su función durante 24 horas desde que se sumerge en cualquier líquido – y normalmente se usará mucho menos tiempo.

Estas algas son respetuosas con el medio ambiente; de hecho absorben CO2. Cuando se han usado se pueden comer (0 calorías) y las hay en seis sabores/colores distintos. También se pueden compostar y en 60 días se integran con otros materiales orgánicos.

LoliStraw

Según calculan sus creadores en países como los Estados Unidos se utilizan 500 millones de pajitas de plástico cada día, lo que unido a otros plásticos se convierte en 8 millones de toneladas de material contaminante y que no-biodegradable que acaba en las aguas de los océanos. Aunque su precio es bastante más caro que el de las pajitas de plástico –aunque no está muy claro todavía cuál es exactamente– dicen que resulta competitivo con el de otras alternativas. De momento ya han conseguido la financiación en Kickstarter para la primera fase, así que habrá que ver qué tal aceptación tienen cuando se pongan a la venta.

Relacionado:

Compartir en Flipboard  Compartir en Facebook  Tuitear