Por @Alvy — 23 de Junio de 2017

Demostrando una vez más que no hacen falta espectaculares efectos especiales ni grandes presupuestos, este cortometraje de Ashley Cooper es básicamente un ejercicio de actuación entre los dos protagonistas, especialmente Eric Johnson («el viajero») sobre una historia de viajes en el tiempo.

La historia permite «darle una vuelta» a la siempre curiosa situación de cómo un viajero del tiempo demuestra a alguien que en efecto es un viajero del tiempo, y no un farsante. Todo depende de cómo se explique el futuro – con toques en poco a lo Matrix y un poco a lo Blade Runner, me atrevería a decir.

Como suele suceder el método del viaje queda como un «misterio» sin resolver y surge la duda de las verdaderas razones por las que ha llegado a donde ha llegado, porque no todo es lo que parece.

Va directa a la lista de cortometrajes sobre viajes en el tiempo que vengo recopilando desde hace tiempo:

Interview with the Time Traveler es también un buen ejemplo de película producida mediante financiación colectiva en Kickstarter; recaudó unos 3.000 euros, más que suficiente para cubrir los costes de un rodaje sencillo.

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Por @Alvy — 21 de Junio de 2017

The Font Deck

The Font Deck es una baraja de naipes franceses que sirve además de para aprender tipografía. Cada naipe incluye una mini-lección en el limitado espacio disponible, lo cual es una especie de guía condensada de la tipografía en 52 lecciones.

Las lecciones cubren tanto los conceptos básicos (cursiva, ligaduras, tamaños) como los autores más famosos: Adrien Frutiger, Claude Garamond, John Baskerville o las tipografías históricas más relevantes.

The Font Deck

De momento ya han superado la financiación colectiva que estaban buscando, así que solo les queda vender las que la gente quiera comprar a unos 12 euros la baraja. Tienen previsto entregarlas a partir de octubre.

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Por @Alvy — 13 de Junio de 2017

El robot Emme está en Kickstarter buscando compradores, porque la financiación básica ya la tiene. Nos lo ha explicado su inventor, Salvador, que trabaja en Calpe (Alicante). Emme encaja muy bien con la definición de robitijo: pequeño, simpático y muy capaz, un poco a lo R2‑D2.

Una de sus peculiaridades es que se trata de una especie de kit de «cuatro robots en uno»: si se compra la versión más barata (35 euros) se reciben los ficheros de impresión 3D y la electrónica, que está basada en Arduino. Basta usar los ficheros para imprimir en 3D el modelo deseado, añadir motores y baterías y listo. A partir de los 175 euros se puede recibir un modelo completo ya montado. También hay kits educativos.

Emme

Su principal característica es que es muy todoterreno y multiuso: sus grandes ruedas pueden mover al pequeño Emme cual rover marciano sobre arena o piedras; por otras superficies también parece manejarse bien. Incluso sobre el agua o bajo ella, porque flota y bucea. Y, naturalmente, puede llevar una GoPro incorporada para grabar imágenes. Otra de sus funciones es servir de trípode para hacer fotos panorámicas.

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Por @Alvy — 10 de Junio de 2017

Este precioso juego llamado Turing Tumble está pensado como una especie de «computadora mecánica» con la que al jugar se aprende la lógica sobre cómo funcionan los ordenadores.

Básicamente es una tabla inclinada de plástico con pernos, sobre los que se pueden instalar unas puertas de colores con seis funciones mecánicas particulares: la rampa, el cruce, los interceptores, los bits… La gravedad hace que las canicas de la parte superior caigan por los diferentes caminos, de modo que el resultado final depende de lo que se haya programado entre medias.

Aparte de simplemente «jugar a inventar» de una forma abstracta, Turing Tumble viene con unas plantillas con 51 problemas que resolver. Como bonus, la máquina se comporta casi como un procesador, con la caída de las canicas como «ciclos de reloj». Con las pocas piezas básicas incluidas la máquina puede sumar, restar, multiplicar… De hecho el profesor de la Universidad de Minnesota que lo han inventado asegura que es una máquina de Turing completa, de ahí su nombre. ¡Turing estaría orgulloso!

La máquina está de momento como Proyecto Kickstarter aunque ya ha conseguido más de 200.000 dólares para su financiación, cuatro veces más de lo que necesitaban. La idea es venderlo por unos 60 dólares y que se empiece a servir en enero del año que viene.

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