Por @Alvy — 30 de Noviembre de 2019

{Anotación libre de spoilers; los vídeos no tanto, así que si todavía no has pasado de los tres o cuatro primeros episodios de la serie… Mejor espera un poco.}

Watchmen (2019) es una serie de Damon Lindelof con el mismo título que la mítica novela gráfica de Alan Moore y Dave Gibbons publicada en 1986. Como es sabido la serie se sitúa después de Watchmen: transcurre en la era actual, pero en el universo alternativo que ya dejó entrever la novela: los americanos ganaron en Vietnam, hay héroes y superhéroes de diverso origen y otras rarezas. Es también sabido que el final del cómic y la película diferían (aunque con similar resultado e intención); la serie de hecho continúa con lo establecido en el cómic y no en el final de la película, así que nada mejor que repasarlo.

Este primer vídeo de The Art of Film de Insider se recrea en explicar Qué es lo que hace que Watchmen sea genial, concentrándose en la obra que «elevó el arte del cómic a otro nivel». Explica que Watchmen prácticamente inventó el concepto novela gráfica para elevar a los cómics de «nivel» en la cultura de los 80. Es un análisis preciso y precioso, con imágenes del cómic, y voy a estar furiosamente de acuerdo en todo lo que se dice.

Como unas cosas llevan a otras –especialmente en YouTube– y Watchmen está de moda porque la serie gotea un nuevo capítulo cada semana, llegué también a este otro vídeo de Looper sobre La historia no contada de Watchmen que incluye imágenes de la película, la series y algunas entrevistas de Wired. (Aquí se habla más de detalles de la serie y cómo encajan con la historia original, de modo que es mejor haber visto los 3-4 primeros episodios antes de verlo.) Repasa algunos de los temas de la obra, como la violencia y el lado (cuestionablemente) fascista de los personajes; algunas curiosidades sobre los orígenes de los superhéroes y los crossovers y detalles compartidos por cómic, película y serie. Y para quien no lo sepa: también hay varios cómics de precuela titulados, apropiadamente, Before Watchmen (aunque de eso no se habla).

Watchmen / portadas originales

Un hilo interesante que encontré en Twitter al respecto también recientemente fue este de Nacho Vigalondo sobre Watchmen, donde habla sobre algunos de los motivos visuales del cómic; parece toda una obra de ingeniería y numerología, pero es genial.

La propia novela gráfica era una obra, como aquí se recuerda, digna de ser leída y releída para apreciar todos los matices. A veces parece un puzzle en el que cada detalle encaja y cuando se repasa se entiende por qué encaja. En la serie de HBO se ha puesto tanto cuidado en preservar y amplificar esto que el resultado es absolutamente genial.

El resultado es que si se suman la novela gráfica, la película, la serie e incluso diría que el Before Watchmen se puede ver cómo todos los puzzles encajan en un gigantesco megapuzzle más fascinante todavía. Esa, y no otra, es la razón de la grandeza de una obra atemporal, que bien podría recibir ese título de «mejor obra de todos los tiempos»… Al menos de los tiempos modernos.

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Por @Alvy — 9 de Agosto de 2019

The Boys

The Boys (2019) es una impactante serie de superhéroes del lado oscuro un tanto fuera de lo común, con una producción más que decente, una cinematografía cuidada y un guión sobresaliente. Son ocho episodios de una hora que se disfrutan a gusto, con un arco argumental completo que engancha a partir del segundo episodio. Eso sí: un gran aviso inicial advierte que es «muy para adultos» por la presencia de violencia + gore, sexo, drogas, palabrotas y algunas cosas más. Un poco de tripas asquerosas, irreverente y bestia sí que es –estilo Deadpool– aunque quizá un puntito más allá de lo necesario.

Dejando de lado las parodias sencillas y las historias de superhéroes suplentes de baratillo de las últimas épocas (The Tick, Titans, Umbrella Academy, Luke Cage, etcétera) The Boys recuerda más a cómics y películas como Irredeemable, o incluso Kick-Ass o Heroes aunque lo más cercano sería quizá Watchmen, a los que lógicamente no puede hacer siquiera sombra. Y es que más que héroes son «vigilantes», en el sentido americano, con los dilemas incluidos en el pack.

The Boys

La historia se desarrolla en un presente en el que hay superhéroes que no se sabe muy bien cómo han adquirido sus superpoderes, algunos más poderosos que otros, con Patriota como parodia de Superman, Reina Maeve como Wonder Woman, A-Train como Flash, Profundo como patético Aquaman y otros. Una especie de «cara b» de la Liga de la Justicia, en chungo. En ese mundo los superhéroes son celebrities de primera magnitud y están hipercomercializados con todas las técnicas del márketing: viven en una especie de reality show con vidas milimetradamente guionizadas, cámaras que graban sus hazañas, equipos de apoyo logístico, figuritas de acción, patrocinios, representantes en redes sociales y medios… el kit completo.

A raíz de una serie de fortuitos acontecimientos relacionados con el protagonista –un vendedor de gadgets de una tienda de electrónica– y de la nueva heroína del grupo, Luz Estelar, los espectadores descubren que las cosas son mucho más oscuras y turbias de lo que parecen en ese idílico mundo: todos tienen un pasado –tirando a tenebroso– y los más sucios secretos imaginables. La historia se va complicado con unas situaciones tapando otras, decisiones morales cuestionables, mucho de política, algo de religión, debilidades humanas, traición… Un tutti-fruti de emociones, vamos. Lo típico de cuando se abusas de los superpoderes.

Al igual que en cómics como Superior o Irredeemable en The Boy tenemos a la figura del «superhéroe superpoderoso» (Patriota) capaz de hacer temblar los cimientos morales de la sociedad, los gobernantes y el resto de superhéroes. ¿Es capaz de ayudar a toda la raza humana? ¿Debe obedecer a alguien? ¿Es un héroe o en realidad un tirano? ¿Cuál es la medida de la moralidad de sus acciones? Esa es quizá la parte más interesante de la serie, aunque además de eso tiene también momentos muy hilarantes –especialmente con Profundo, cuyo superpoder va poco más allá de «hablar con los peces»– y algo de acción militar y policíaca. Definitivamente apropiada para matar unas cuantas horas en verano. Nunca mejor dicho.

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Por @Alvy — 28 de Junio de 2019

The Spectre / DC Fandom Wiki

A partir del Super Heroes Dataset en Absent Data crearon esta curiosa infografía acerca de Qué superhéroe tiene más superpoderes. Lo primero es aclarar que se incluyen tanto superhéroes como supervillanos (antihéroes y neutrales) y tanto personajes de Marvel como de DC.

La mezcla es interesante, especialmente porque es interactiva y se pueden ir haciendo clics para seleccionar los personajes por grupos (superhéroes, superheroínas, etcétera) y comparar. Con solo pasar el ratón sobre las barras que totalizan los resultados se ve además el detalle de la lista de superpoderes en cuestión. Hay algunos raros, raros.

Qué superhéroe tiene más superpoderes

Encabeza la clasificación absoluta Spectre (El Espectro), de Jerry Siegel y Bernard Baily, un antihéroe. Eso viene a ser como un superhéroe neutral o un «supervillano que no es necesariamente malo», sino más bien que hace cosas buenas (según se mire), como V de Vendetta, los Watchmen (especialmente Rorschach), The Punisher o el mismísimo Quijote).

El Espectro era «un policía horriblemente asesinado que volvió del más allá convertido en una entidad sobrenatural clamando ser la ira de Dios, buscando venganza y juzgando a quien se pone en su camino.» Un poco como Twitter, vamos. Lo define la Wikipedia así de poderoso:

El Espectro tiene todas las capacidades de un dios, incluyendo entre otras la manipulación del tiempo y el espacio, el control sobre toda la materia, invulnerabilidad, y una fuerza sin límites. Prácticamente todo lo que desee hacer a quienes juzga es posible. No tiene ninguna debilidad discernible aparte de la necesidad de un huésped humano para poder ser un juez justo e imparcial.

En la lista aparece con 49 «poderes», seguido por Amazo (un androide) con 44 y Toxin (un simbionte) con 40. Curiosamente bastante abajo en la lista aparecen ya Thanos con 31 (de moda por su papel de villano en Los Vengadores) empatado por el «casi mundano» Odín también con 31 y ya por debajo algunos más conocidos como Wonder Woman (30), Superman (29) y el Dr. Manhattan de Watchmen, también con 29.

Yo hubiera dicho que el Dr. Manhattan estaría por encima de Superman y Wonder Woman, y Thanos por debajo (y Odin por encima) pero es fácil ver en la lista que no. Por cierto que centrándonos en Marvel la Capitana Marvel les da cera a todos estos; es la primera medio humana, medio Kree de la lista.

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Por @Wicho — 22 de Mayo de 2019

Portada de Ada Lovelace

Nuestra admirada Ada Lovelace, la primera programadora de la historia, aunque mucho más allá de eso fue la primera persona en darse cuenta de los enormes cambios sociales que podían traer los ordenadores, busca hacerse un hueco en la Colección Científicos.

La Máquina Analítica podría actuar sobre otras cosas más allá de los números si encontráramos objetos cuyas propiedades pudieran ser expresadas mediante la abstracta ciencia de las operaciones [la programación de la máquina], cosas que también deberían ser susceptibles a ser adaptadas a la acción de la notación de operaciones y el mecanismo de la máquina… Suponiendo, por ejemplo, que las relaciones fundamentales en la ciencia de la armonía y de las composiciones musicales fueran susceptibles a estas expresiones y adaptaciones, la máquina podría componer elaboradas y científicas piezas de música de cualquier grado de complejidad o extensión.

Si consigue reunir los 5.500 euros necesarios el suyo será el noveno volumen de la colección. Como todo los demás correrá a cargo de Jordi Bayarri, autor y editor de cómics, con los colores de Dani Seijas, y la documentación y supervisión de Tayra Lanuza.

Los volúmenes anteriores están dedicados a Charles Darwin, Galileo, Hipatia de Alejandría, Isaac Newton, Marie Curie, Santiago Ramón y Cajal, Ariostóteles y Albert Einstein.

Se trata de un cómic en formato apaisado con un tamaño de 24×17 cm. y una extensión de 48 páginas a todo color, impreso en papel de alta calidad y encuadernado en cartoné (tapa dura).

Como es habitual en estos casos hay varias recompensas disponibles en función de la cantidad aportada, aunque a mí me parece súper interesante el minicómic Tarjetas Perforadas sobre la creación de las tarjetas perforadas y su uso en la industria textil y posteriormente en el trabajo con ordenadores.

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