Por @Alvy — 14 de Noviembre de 2019

Lo curioso de este curioso robot llamado Brazo Giacometti con Cuerpo de Globos es que es inflable y está construido con 20 globos de helio unidos por juntas y una especie de músculos, de modo que funciona un poco como los dedos o los brazos. Lo han construido en el Laboratorio Robótico Suzumori Endo del Instituto de Tecnología de Tokio (Japón).

Con movimientos sinuosos como los de las serpientes los músculos controlan hacia dónde se dirige el brazo robótico, que va equipado con una cámara en la «cabeza» a través de la cual se puede ver la escena. En la pantalla del equipo se puede ver cómo se controlan todos los datos sobre los globos y movimientos, en una especie de simulación 3D.

Lo mejor de este invento es que es un equipo ligero como ninguno y que se puede transportar completamente plegado. Cuando llegas al lugar en el que hay que desplegarlo se infla y ya está. Lo menos bueno es que controlar el brazo no es del todo fácil, pero sobre todo no da la impresión de que pueda levantar grandes pesos ni realizar acciones que requieran fuerza. No se puede tener todo.

(Vía Spectrum + Gizmodo + Technabob.)

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Por @Alvy — 15 de Octubre de 2019

He de decir como entendidillo del tema del speedcubing que esta demostración impresiona. Hasta ahora habíamos visto robots –o más bien, mecanismos variopintos– capaces de resolver el cubo en segundos, e incluso en unas décimas de segundo. O cubos que se resolvían solos (mediante mecanismos internos complicados) y cosas así. Pero un robot que diestramente resuelve el cubo con una sola mano está fuera de lo que me esperaba.

Mucha gente puede resolver el Cubo de Rubik con una mano. Yo mismo puedo hacerlo si me pongo, pero no es una de mis modalidades favoritas. Si sabes resolver el cubo simplemente tienes que ir siguiendo los algoritmos metódicamente, girando el cubo según necesites. Y se pueden minimizar los giros y movimientos para que se adapten a los movimientos de los dedos. Pero lo de este brazo robótico que resuelve el cubo de Rubik es harina de otro costal.

El mérito de los investigadores de OpenAI además es doble: no sólo enseñaron a la mano a manipular el cubo por sí misma (mediante métodos de inteligencia artificial tales como el refuerzo en redes neuronales en entornos simulados) sino que además enseñaron el camino para resolverlo sin recurrir a los algoritmos tradicionales que aprenden los speedcubers humanos. Utilizaron otra red neuronal, movimientos aleatorios (el llamado Automatic Domain Randomization, ADR) y entrenamiento por refuerzo (usando el algoritmo de Kociemba como objetivo).

Perturbaciones

Cuando todo estuvo listo y simulado millones de veces teniendo en cuenta la física del cubo, la fricción y los sensores que la mano robótica tiene en los dedos, se puso en acción. Llevan así desde mayo de 2017, cubo tras cubo. La forma de entrenamiento es tan peculiar que el sistema funciona aunque se perturben los sensores añadiendo un guante a la mano, con un suave golpe (lo que llaman «la prueba de la jirafa de peluche» – ¡literalmente!) o poniéndole un trapo encima. Si se cae el cubo al suelo se puede recolocar y el robot retoma la solución. Eso sí: en ningún sitio se indica el tiempo que tarda en resolver el cubo, que debe ser de algo más de un minuto por la pinta que tienen los vídeos.

Curiosamente debido a todas estas limitaciones el brazo robótico sólo resuelve el cubo el 60 por ciento de las veces (cubo desordenado al azar), o un 20 por ciento si el cubo está sumamente desordenado «adrede». En cualquier caso algo que ni siquiera lograría un humano sin experiencia. Esto me recordó un poco al chiste del señor que llega y ve a un perro jugando con un Gran Maestro de ajedrez. Asombrado exclama: «¡Madre mía! ¡Un perro tan inteligente que ha aprendido a jugar al ajedrez!» A lo que el Gran Maestro responde: «Sí, pero no se crea que es tan listo: sólo me gana dos de cada cinco partidas».

En definitiva: enseñar cómo resolver el cubo es todo un hito; pero enseñar la manipulación física del cubo es otra muy distinta que también está ya al alcance de las máquinas. ¡Vivimos en el futuro! Seguro que Ernő Rubik estará viendo todo esto completamente asombrado.

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Por @Alvy — 14 de Octubre de 2019

Digit v2 es la segunda versión del robot semihumanoide –a falta de un término mejor– de Agility Robotics. La principal novedad respecto al Digit-I es que los pies tienen un grado más de libertad de movimientos para poder resistir fuerzas laterales. Como se ve en el vídeo se da buena mañana para traer y llevar cajas de un lugar a otro él solito (o casi). ¿Adiós reponedores de supermercados y grandes almacenes?

Tal y como cuentan en Spectrum y puede verse en el vídeo la cabeza del Digit v2 es un LIDAR (una especie de radar láser), pero además de eso tiene otras cuatro cámaras RealSense de Intel para evitar colisiones. Algunos gestos que hace son definitivamente humanos, como recolocar la caja antes de levantarla para asirla bien.

Como el vídeo no tiene música se puede escuchar qué ruidos hace al moverse por la oficina; de hecho todo lo que hace es completamente autónomo: levantar la caja, mantener el equilibrio, caminar y depositarla en el lugar de destino. Todavía falta hacer que sea autónoma la detección de obstáculos y la «navegación», algo para lo que depende de un sistema de teleoperación.

Aparte de esto Digit v2 se recarga con un cargador normal y corriente y se puede montar y desmontar en 5 minutos, porque es bastante modular. Detalles a tener en cuenta en los robots del futuro.

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Por @Alvy — 3 de Octubre de 2019

Este pequeño robot llamado Leonardo (LEgs ONboARD drOne) es un modelo bípedo que utiliza un método muy curioso para mantener el equilibrio: dos hélices propulsoras lo empujan «hacia arriba» de modo que sincronizándolas adecuadamente con sus movimientos naturales proporcionan la compensación adecuada para guardar el equilibrio o caminar grácilmente.

Este invento de los laboratorios del Caltech es de momento un prototipo –como casi todos los robots de este tipo– pero lo ingenioso del mecanismo permite imaginar que podría ser utilizado para soportar el peso de robots más grandes o incluso para servir como ayuda a los astronautas en sus trajes espaciales cuando vayan a Marte o quién sabe dónde.

En sendos artículos de Wired (This Birdlike Robot Uses Thrusters to Float on Two Legs) y DesignBoom (Humanoid with wings) explican además que los ingenieros de Caltech están colaborando con la NASA para diseñar un robot de este tipo que sirva de acompañamiento a un helicóptero-ambulancia que pueda surcar los cielos de Marte.

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