Por @Alvy — 11 de Diciembre de 2018

El futuro era esto: un robot de limpieza parecido a las máquinas de limpieza actuales pero que funciona de forma completamente autónoma. Se llama Auto‑C y es un invento de Walmart, la popular cadena de grandes almacenes y supermercados.

Entre otras cosas barre, aspira y pule los suelos. Curiosamente lleva un asiento (por si hay que usarlo en modo «manual» con un humano pilotando) pero básicamente deambula él solito por la tienda, como los coches autónomos. Va equipado con cámara, sensores y una pantalla táctil de control; también puede ver unas marcas al estilo de códigos QR que se encuentran en las paredes, para orientarse. Al ponerlo en marcha dicen que conviene «cerrarlo» para evitar que los clientes (especialmente niños) tengan la tentación de sentarse encima.

Dicen que si funciona bien y hace la limpieza en dos horas, son dos horas que los operaciones pueden usar «en hacer otras cosas», como reponer productos o atender a los clientes en las tiendas. «Y así podemos bajar los precios». Claro, claro, pensará mucha gente, seguro que ese sueldo que se puede amortizar no acaba «en la buchaca». En fin, cosas del progreso.

Por otro lado el robot-limpiador puede trabajar las 24h excepto el tiempo que necesita para recargarse. Lo mejor de todo es que no cobra sueldo, no se organiza en sindicatos robóticos y no se pone un chaleco amarillo para salir a la calle a protestar. De momento.

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Por @Alvy — 9 de Diciembre de 2018

El lanzamiento de botellas (bottle flipping) tiene mucho de habilidad pero también de ciencia (véase la receta perfecta en La física del reto de la botella de agua, en La ciencia de la mula Francis. Quizá es por eso por lo que –como nos enseña este vídeo de Mashablelos robots resultan ser extremadamente buenos en la tarea de calcular, lanzar y acertar. Como tantas veces ha sucedido en los últimos años, nos dejan con la boca abierta.

Aunque la fiebre del bottle flipping ya pasó hace casi un año y la mayor parte de la muchachada dejó de lanzar botellas en los colegios, calles y parques a todas horas, todavía quedan algunos irreductibles dale que te pego (hoy me pasé la comida aguantando los tracatrá, tracatrá, tracatá de los vecinitos en la hamburguesería). En Japón el asunto se lo toman más en serio: como parte de la RoboCon Japón 2018) una de las competiciones consistía precisamente en diversas pruebas de lanzamiento de botellas: velocidad, precisión, altura…

Los robots suelen ser cajas con ruedas relativamente sencillas, con un mecanismo lanzador. Hay plataformas circulares colocadas a diversas alturas y los robotijos deben ser capaces de verlas con sus sensores y activar los mecanismos de lanzamiento con la potencia y ángulo adecuados; me imagino que tendrán un tiempo de «calentamiento y calibración». El vídeo es solo un resumen, pero los aciertos parecen sobrehumanos (tampoco vemos si fallan mucho, pero no parece que demasiado). Las botellas parecen rellenadas según la fórmula óptima: entre 1/4 y 1/3 de su volumen (probablemente los robots también las pesarán con total precisión).

Algunos de los robots son capaces de lanzar dos o tres botellas a la vez, otros las lanzan estando en movimiento. En una de las pruebas se ve a un robot acertando con ocho botellas sobre la misma plataforma (aunque con la novena hace caer a otra de las que ya estaban colocadas). Algunos parece que alcanzan los 4 o 5 metros de altura en sus parábolas y otros pueden hacer el legendario truco imposible de hacer que se pongan de pie cayendo «de morro» (01:01). Incluso hay uno que hace un lanzamiento altísimo, después la botella rebota en un mini-trampolín y acaba aterrizando en su sitio. ¿Suerte? No creo. Ni Guillermo Tell bottle flippando, oiga.

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Por @Alvy — 7 de Noviembre de 2018

Este dron submarino desarrollado por la Universidad de Queensland (Australia) con la colaboración de Google y la Great Barrier Reef Foundation se llama RangerBot y es capaz de pasar 8 horas sumergido bajo las aguas del mar explorando de los corales gracias a un sofisticado sistema de visión artificial, manejado por un operador desde una tableta. Dicen que es «el primer robot submarino» (aunque va a ser que no) pero puede que sí que sea uno de los primeros realmente útiles para conservar la naturaleza.

Entre otras cosas es capaz de localizar y combatir a un tipo de estrella de mar depredadora llamada corona de espinas (Acanthaster planci) que se alimenta casi exclusivamente de coral. Cuando su población se desmadra supone un peligro para las barreras de coral. El RangerBot puede detectarlas con una eficiencia del 99,4% gracias a su sistema de visión artificial. Entonces les aplica una inyección letal para matarlas, sin que eso afecte al coral.

Entre otras cosas dicen que el RangerBot es muy maniobrable y que puede funcionar tanto de día de día como de noche, y además hacerlo en «aguas infestadas de cocodrilos» –mal sitio para que bajen los submarinistas–, así que puede que sea una buena alternativa a bajar allí en persona a ponerle inyecciones a las estrellas de mar.

(Vía New Atlas.)

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Por @Alvy — 6 de Noviembre de 2018

La primera sería utilizar esta robot aspirador de Lego obra de The King of Random, que tiene la peculiaridad de estar fabricado a su vez una gran caja de Lego «modificada» y sirve para recoger las piezas de construcción que estén tiradas por el suelo.

Es un invento bastante raro porque en realidad se comporta como una especie de «módulo intermedio» al que se conectan dos tubos flexibles: uno va a una aspiradora de verdad (que es la que proporciona la potencia de absorción) y el otro que aspira las piezas y las deja en la caja. Hace falta plastilina, pegamento, un filtro y algo de habilidad. El típico invento que suena simpático por aquello de estar hecho con Lego, pero vete a saber si luego todo encaja y llega a aspirar de forma práctica.

La segunda forma sería utilizar este curioso robot de Preferred Networks (que usa plataforma Human Support Robots de Toyota) que resulta desde luego una forma mucho más elegante y descansada de recoger la habitación, porque es como dejar que lo haga el mayordomo.

El vídeo está acelerado ×20 y enseña a un par de robots reconociendo los objetos tirados por el suelo y clasificándolos en diferentes cestas, algo bastante práctico sobre todo si hay niños pequeños (o no tan pequeños) en casa. En tiempo real resulta algo más «lento pero seguro» pero a mi me gusta más que el método de la aspiradora. En el canal de YouTube de Preferred Networks hay varios vídeos similares, incluyendo alguno que enseña cómo funciona el robot y una versión en realidad aumentada muy curiosa.

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