Por @Alvy — 27 de Enero de 2020

Matt Denton ha construido este hexápodo gigante llamado Mantis que camina de verdad, lento pero seguro, y ha conseguido un Récord Guinness como el más grande de su categoría («hexápodos en los que se puede montar gente», que estos de Guinness tienen categorías para todo). Pesa más de dos toneladas y mide 5 metros de largo y casi 3 metros de ancho.

La bestia se mueve mediante a un poderoso motor diesel que genera toda la potencia necesaria; es básicamente hidráulico y en cada pierna tiene tres actuadores. Un ordenador controla los movimientos para que sean precisos y no acabe espatarrado o tropiece. Pilotarlo es tan fácil como echarle valor y meterse dentro y luego mover un josystick. Aunque el Mantis se ve muy amenazador luego es bastante lento (1 km/h), aunque en las fotos parezca otra cosa.

Su creador dice haberse inspirado en los walkers AT-AT de Star Wars, episodio IV: El impero contraataca que le impactaron sobremanera cuando era pequeño. Luego dice que era muy fan de los Lego Technics y consiguió el trabajo de sus sueños participando en la creación del robot BB-8 para Star Wars, episodio VII, El despertar de la Fuerza. De ahí a construir un bruto mecánico como el Mantis no hay más que un paso. Esperemos que no se pase al Lado Oscuro.

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Por @Alvy — 19 de Diciembre de 2019

Cada vez son más pequeños y resistentes. Imagínalos en enjambres.

Este pequeño insecto robótico DEAnsect es un invento de la EPFL. Es tan pequeño y «blandito» que sobrevive sin problema a los golpes que recibe como un matamoscas. Normalmente puede moverse mediante vibraciones, reptando a unos 3 cm por segundo. No es gran cosa, pero suficiente para ir de un lado a otro. El material del que está fabricado aguanta deformaciones como las de los golpes sin problemas.

La versión que se ve en el vídeo tiene cables para alimentar los «músculos» con que se mueve, pero también existe en una versión autónoma que se recarga de forma inalámbrica. Su menos de un gramo (de hecho si se le quitara la batería pesaría sólo 0,2 gramos) y aunque no es muy listo el microcontrolador que lleva incorporado le permite realizar unas cuantas funciones básicas.

Por el momento el DEAnsect es una entidad individual pero en próximas versiones quieren hacer que se pueda comunicar con iguales, de modo que formen enjambres capaces de cooperar en algunas tareas.

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Por @Alvy — 11 de Diciembre de 2019

Este robot llamado NimbRo-OP2 de la Universidad de Bonn que han presentado en un trabajo publicado en el Journal of Humanoid Robotics (IJHR) camina de un lado para otro sin problemas a pesar de que lo empujen e intenten desestabilizarlo. Esto mismo lo habíamos visto en otros robots, pero en un bípedo siempre es algo notable. No sólo ha de mantener el equilibro por sí solo sino además compensar las «interferencias».

Según explican el truco consiste en mantener al robot en constante movimiento dando pequeños pero firmes pasitos sobre el suelo. Esto hace que se pueda amortiguar la energía que cualquier tipo de impacto, siempre que se controle con agilidad. Para que sea algo práctico han intentado reducir al mínimo la cantidad de información de los sensores y de cálculos que el robot ha de hacer antes de impulsarse para el siguiente paso.

Uno de los trucos que han usado es aplicar un modelo matemático parecido al que se usa para mantener el equilibrio en un péndulo invertido, algo que no es fácil pero en lo que los robots pueden llegar a ser auténticos maestros. Aquí el centro de gravedad del robot se comporta como si fuera el extremo libre del péndulo.

(Vía Spectrum.)

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Por @Alvy — 14 de Noviembre de 2019

Lo curioso de este curioso robot llamado Brazo Giacometti con Cuerpo de Globos es que es inflable y está construido con 20 globos de helio unidos por juntas y una especie de músculos, de modo que funciona un poco como los dedos o los brazos. Lo han construido en el Laboratorio Robótico Suzumori Endo del Instituto de Tecnología de Tokio (Japón).

Con movimientos sinuosos como los de las serpientes los músculos controlan hacia dónde se dirige el brazo robótico, que va equipado con una cámara en la «cabeza» a través de la cual se puede ver la escena. En la pantalla del equipo se puede ver cómo se controlan todos los datos sobre los globos y movimientos, en una especie de simulación 3D.

Lo mejor de este invento es que es un equipo ligero como ninguno y que se puede transportar completamente plegado. Cuando llegas al lugar en el que hay que desplegarlo se infla y ya está. Lo menos bueno es que controlar el brazo no es del todo fácil, pero sobre todo no da la impresión de que pueda levantar grandes pesos ni realizar acciones que requieran fuerza. No se puede tener todo.

(Vía Spectrum + Gizmodo + Technabob.)

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