Por Nacho Palou — 10 de Febrero de 2017

Los brazos robot uArm Swift y uArm Swift Pro recuerdan a una lámpara articulada de escritorio (o ya puestos, son como al brazo robot que Tony Stark tiene en mesa de trabajo) y pueden realizar una gran variedad de tareas: coger y dejar objetos, funcionar como una impresora 3D o una grabadora por láser, escribir, dibujar, abanicarte, jugar al mahjong o al ajedrez, enseñar programación,... puede programarse, imitar gestos, realizar tareas repetitivas o controlarse desde el móvil.

También puede convertirse en el ventilador más sofisticado del mundo: mediante una cámara puede hacer un seguimiento del rostro y dirigir hacia la persona un flujo de aire fresco.

La diferencia entre los modelos uArm Swift (289 dólares) y uArm Swift Pro (449 dólares) se encuentra principalmente en la precisión de movimientos de cada uno de ellos; por lo demás tienen casi el mismo tamaño e iguales capacidades. Ambos modelos se mueven en cuatro ejes con capacidad para cargar hasta 500 gramos de peso, y ambos funcionan con Arduino y son open source y modulares, lo que permite utilizar diversos accesorios (cámaras, emisores láser, sensores de color, electroimanes, sensores,...) para diferentes tareas.

Vía Engadget.

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Por @Alvy — 10 de Febrero de 2017

Cassie

En la Oregon State University han desarrollado este robot de curioso e inquietante aspecto que parece un «avestruz sin cuerpo» o algún engendro mecánico salido de la guarida del Doctor Infierno. Lo llaman «caminante dinámico».

Dicen que en realidad lo importante de cara a caminar son las patas, así que ponerle un gran cuerpo que complicara los equilibrios quizá no tuviera mucho sentido. De modo que lo han diseñado con un cuerpo muy reducido, donde va la batería y la electrónica de control, sin entrar en la complejidad de un robot de cuatro patas.

De este modo Cassie consigue andar y mantener el equilibrio aunque haya pequeñas perturbaciones, suelo irregular u otros imprevistos. En teoría es un tipo de robot que gracias a su libertad de movimiento y las maniobras que puede realizar podría enviarse a cualquier sitio y que tendría más posibilidades de realizar un recorrido y sobre todo de ser útil que un equivalente de cuatro patas.

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Por Nacho Palou — 8 de Febrero de 2017

Este robot diseñado por investigadores del MIT está constituido enteramente de hidrogel, un polímero resistente y gomoso que está formado en su mayor parte por agua. El movimiento del robot se consigue bombeando agua dentro de las canalizaciones que hay en su estructura, lo que permite al robot realizar movimientos estirándose y replegándose.

Dado que el hidrogel está formado principalmente por agua el robot comparte ciertas propiedades acústicas y visuales con ésta. Es traslúcido y se vuelve casi invisible una vez está sumergido, por lo cual son difícilmente detectables. E igual que sucede con el agua el hydrogel es biocompatible, de modo que este tipo de robots articulados podrían adaptarse pata aplicaciones médicas: el sistema desarrollado por el equipo liderado por Xuanhe Zhao cree que sus robots podrán servir como manos artificiales, suaves y húmedas, aptas para manipular tejidos y masajear órganos humanos durante intervenciones quirúrgicas.

Inspirados en la naturaleza y en el mundo animal, estos robots de hidrogel se construyendo mediante la impresión 3D del gel superabsorbente. Esto permite dejar huecos y canales vacíos en el interior de la estructura a través de los cuales posteriormente se insertan unos tubos que se conectan a una bomba de agua externa para producir movimientos.

A pesar de su apariencia y del material empleado, los robots desarrollados por Zhao y su equipo resultan ágiles y rápidos en sus movimientos y son capaces de ejercer unos pocos newtons de fuerza de forma casi instantánea,

”El robot es casi transparente, muy difícil de ver”, explica Xuanhe Zhao. “Gracias a su textura suave y flexible puede atrapar y liberar al pez sin que este haya sufrido ningún daño. Una mano robótica convencional, rígida, probablemente habría espachurrado el pez.”

En las pruebas los investigadores sometieron los robots a movimientos repetitivos de hasta mil ciclos sin que se produjeran desgastes ni roturas en el robot.

Fuente: Transparent, gel-based robots can catch and release live fish | Imagen: Hyunwoo Yuk/MIT Soft Active Materials Lab.

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Por Nacho Palou — 3 de Febrero de 2017

El Bat Bot B2 es un robot “biomimético” desarrollado para estudiar y aplicar el vuelo de los murciélagos. El vuelo de los murciélagos ha fascinado a biólogos e ingenieros desde hace mucho tiempo por su insuperable agilidad de movimientos en el aire. Imitar su comportamiento supone un gran desafío tecnológico debido a la rapidez y complejidad de sus movimientos, según los investigadores del Instituto Tecnológico de California y de la UIUC.

El grupo de ingenieros han logrado recrear los mecanismos de vuelo esenciales y aplicarlos a un robot que en el futuro permitirá desarrollar robots voladores más eficientes y seguros.

El modelo desarrollado pesa menos de 100 gramos y tiene unos 30 cm de envergadura y, del mismo modo que hacen los murciélagos, es capaz de cambiar la forma de las alas durante el vuelo mediante articulaciones específicas en sus extremidades superiores. En total, los diversos modelos de articulaciones suman más de 40 movimientos diferentes.

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Los robots voladores inspirados en los murciélagos tienen el potencial del ser significativamente más eficientes energéticamente porque las alas flexibles amplifican la fuerza que ejercen los mecanismos del robot. Cuando un murciélago, o un murciélago robot, bate sus alas, las membranas de las alas se llenan con aire y se deforman. Cuando el ala termina de batirse las membranas recuperan su forma original expulsando el aire, magnificando la potencia del golpe de ala.

Para construir una superficie de ala lo suficientemente flexible y resistente, capaz de soportar cambios bruscos en su forma, los investigadores han desarrollado una membrana ultra fina (de 56 micras de grosor — un cabello humano tiene unas 80 micras) basada en la silicona.

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