Por Nacho Palou — 25 de Abril de 2017

— Llego en dos minutos
— ¿Cómo vas a llegar en dos minutos?

Al menos por ahora en esta primera versión del “coche volador” de Larry Page, fundador de Google, no tiene mucho de coche. No al menos según lo que entendemos actualmente por “coche volador”. Pero vuela.

El Kitty Hawk Flyer es más bien un dron gigante pensado para volar a poco metros sobre el agua, tal vez por lo que pueda pasar. Así que tiene más de dron o de hovercraft que de coche, pero a cambio no requiere licencia de vuelo — al menos en EE UU, donde se considera una aeronave ultraligera.

Según el fabricante el Kitty Hawk Flyer se aprende a manejar y a volar en cuestión de “minutos”.

Vía The Verge.

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Por Nacho Palou — 19 de Abril de 2017

Gracias al uso de un dron los investigadores de la Universidad Pública de Oregon han logrado grabar el momento en el que una enorme ballena azul se alimenta engullendo krill.

Ya el año pasado miembros de la Universidad Tecnológica de Auckland, en Nueva Zelanda, grabaron por primera vez con detalle (también usando un dron) cómo se alimenta el rorcual de Bryde, «uno de los cetáceos menos conocidos y más inusuales de los rorcuales».

Esta nueva grabación es todavía más impresionante que aquella y cuenta con el añadido de que la ballena azul es el animal más grande del planeta y se alimenta con grandes cantidades de una de las criaturas más pequeñas del mar,

“Se trata de algo que hemos visto a menudo pero desde un barco, pero con el dron hemos podido obtener este punto de vista tan especial”, dice Leigh Torres. “Aquí vemos cómo el animal reconoce que hay un gran banco de krill ante él... se gira de lado, se impulsa con la aleta, abre la boca y se lanza a por él. Es una secuencia increíble. El vídeo muestra como eligen lo que van a comer.”

Vía The Huffington Post.

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Por Nacho Palou — 17 de Abril de 2017

El fotógrafo y videógrafo Will Strathmann ha dedicado dos años y numerosas filmaciones entre la primavera de 2015 y el invierno de 2017 para producir este vídeo time-lapse que reduce a menos de un minuto el discurrir de las estaciones del año en Pennsylvania.

Los drones provistos con GPS pueden volar siguiendo una y otra vez la misma trayectoria con precisión y este es un uso bastante ingenioso de esta capacidad, que resulta en un vídeo bonito, bien ejecutado y original.

También merece la pena echar un vistazo a sus fotografías en su sitio web y en Instagram.

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Por @Alvy — 17 de Abril de 2017

Callejón sin salida [+12] es el título de un cortometraje del cineasta neoyorquino Paul Trillo que aceptó un reto casi imposible: grabar todo el cortometraje en un solo plano y con la única ayuda de un dron. Se trata de una pequeña historia de adultos que viven en los suburbios y aprovecha el efecto del callejón para darle un doble sentido a la historia, además de para conseguir unas tomas visuales preciosas.

Tal y como cuentan en las notas de producción uno de los principales objetivos fue ver hasta dónde eran capaces de llevar la tecnología. El dron debía estar los 9 minutos volando, siguiendo a los personajes de la historia y al tiempo trazando una especie de coreografía visualmente atractiva. Un reto similar a los que se plantean grabar un corto con un iPhone, una GoPro o algo así.

El hecho de que el corto es algo diferente –algo difícil de ver hoy en día– se transmite casi mediante una sensación; ese picado vertical del principio, los giros que parecen los de una persona moviendo la cabeza… Pero algo no encaja: eso no es una cámara convencional, ni un helicóptero… Tan solo algunas pistas como el aire que levanta sobre el terreno en algunos momentos delatan al dron.

En la preparación del cortometraje se trabajó en un guión muy preciso, en un modelado animático completo (Cinema4D) de los nueve minutos para practicar tanto a nivel de diálogo (con voces generadas por ordenador) como de los movimientos del dron y las posiciones de los personajes. El pilotaje no es automático: había un piloto en vivo dirigiendo al dron. Hay otro vídeo mostrando el «cómo se hizo»: Making of: At The End Of The Cul-De-Sac.

Tras tres días de pruebas y rodaje el director dio el trabajo por concluido con una de las tomas que además coincidían con una estupenda luz acorde con las ventanas de tiempo que se habían marcado para el rodaje.

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