Por Nacho Palou — 20 de Julio de 2017

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El Int-Ball de la JAXA (la agencia espacial japonesa) es una especie de droide primigenio, un dron provisto de una cámara que flota libremente por la estación espacial grabando las actividades de los astronautas.

El dron, del tamaño de un pomelo no vuela como los drones de la Tierra, sino que flota en la microgravedad (en la caída libre) de la ISS por la que se mueve de manera controlada mediante giroscopios y teledirigido desde tierra. La carcasa exterior está fabricada completamente mediante impresión 3D.

La utilidad del dron Int-Ball —que se ha gestado “durante años”— es desocupar a los astronautas de la necesidad de fotografiar o grabar tareas o equipamiento que así lo requieren para valoraciones posteriores o para su supervisión desde tierra.

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Por Nacho Palou — 18 de Julio de 2017

El dron / cuadricóptero Titan Grand Prix GFD1 es rápido de narices. Supera de largo los 260 km/h, y acelera desde parado en menos tiempo que un monoplaza de Formula E. De hecho, el Titan ostenta ahora mismo el récord de velocidad de vuelo para un cacharro de estos con una velocidad registrada de 263 km/h, según The Verge.

El final del vídeo es bastante catastrófico. Al parecer alguno de los cuatro motores del Titan falló justo tras la carrera de aceleración y el dron acabó estampándose contra el suelo a gran velocidad —y con bastante espectacularidad a falta únicamente de una gran explosión de Hollywood.

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Por @Alvy — 7 de Junio de 2017

Este curioso invento de Georgia Tech al que han descrito como un pequeño «dirigible autónomo» es básicamente un globo con una góndola y unas pequeñas hélices que le permiten moverse por la habitación. Los globos tienen entre 45 y 90 cm de diámetro, un tamaño bastante manejable – y su flotabilidad en el aire viene dada por el helio de su interior más que por la propulsión, de modo que las baterías duran bastante más de lo normal.

En la góndola hay una cámara de vídeo, lo que permite al «robot volador» interactuar según dicen de forma más agradable y tranquila con los humanos: la idea es que pueda leer órdenes mediante gestos y detectar cosas como si una persona está incómoda, insegura o detalles así.

El escenario es bastante interesante: la gente a lo suyo y unos cuantos globos inteligentes de estos flotando por ahí reuniendo información y leyendo órdenes. Desde luego se ven como una opción tranquila, segura y confortable, casi como saber que hay ballenas flotando por la playa simplemente observando.

En este otro vídeo puede verse una demostración –incluyendo el punto de vista del robot– sobre cómo funciona la detección de rostros y la forma en que se realizaría la interacción humana.

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Por @Alvy — 1 de Junio de 2017

A este enjambre de cuadricópteros de la University of Southern California lo llaman cariñosamente Crazyswarm. Está compuesto de 49 pequeños drones Crazyflie 2.0, un pequeño pero poderoso ingenio volador que pesa tan solo 27 gramos y se vende por unos 180 dólares. (Así que el montaje del laboratorio son casi 9.000 dólares más los equipos de visualización y control).

La forma de mover la Crazyswarm al unísono en tan espectacular «danza» es mediante un sistema de captura de movimientos, similar a los que se utilizan para los VFX, que es capaz de guardar la posición exacta de cada cuadricóptero a cada instante. Mediante tres frecuencias de radio se envían a 100 Hz las órdenes para que los cuadricópteros realicen movimientos, aunque solo de forma «general»: cada cual debe realizar los cálculos de forma autónoma – como suelen hacer los drones para controlar sus hélices.

Para formar la pirámide o las letras del final del vídeo se utiliza un script en Python que envía los comandos a cada dron en secuencia. Los cálculos de las trayectorias incluyen desgajar las posiciones más convenientes mediante un polinomio de quinto grado para conseguir más suavidad en el movimiento.

En otra de las demos un voluntario se «enfrenta» al enjambre caminando tranquilamente; en este caso los sensores que lleva son los que indican su posición al sistema de control y éste aparta los drones convenientemente a medida que camina. Hubiera estado bien darles una orden del tipo Kill, Crazyswarm, Kill! – a ver qué pasaba. Sólo de pensarlo angustia un poco.

(Vía The Awesomer.)

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