Junio2013

Por @Wicho — 30 de Junio de 2013

Lanzados en noviembre de 1970 y en enero de 1973 los Lunojod 1 y 2 fueron dos rover soviéticos que recorrieron 10 y 37 kilómetros sobre la superficie de la Luna.

De hecho el Lunojod 2 tiene todavía, 40 años después, el récord de distancia recorrida sobre la superficie de otro astro.

El documental Lunokhod: Un Tanque en la Luna cuenta la historia de estos dos impresionantes vehículos y de quienes os crearon, y es más que recomendable para cualquier espaciotrastornado.

Si nos maravilla lo que está haciendo la NASA con Opportunity y Curiosity, lo de los Lunojod es una historia de proporciones épicas; no hay que olvidar que ocurrió hace cuarenta años.

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Por @Wicho — 30 de Junio de 2013

Impresión artística del GALEX en órbita
Impresión artística del GALEX en órbita

Lanzado el 28 de abril de 2003 por un cohete Pegasus XL, igual que el IRIS hace apenas unos días, el GALEX era un telescopio para observar galaxias en el ultravioleta.

La duración inicial prevista de su misión era de 29 meses, pero al final ha estado en servicio durante un poquito más de diez años, aunque desde 2012 era el Instituto Tecnológico de California quien lo gestionaba.

Pero finalmente la NASA ha decidido poner fin a la misión, tal y como se puede leer en NASA Decommissions Its Galaxy Hunter Spacecraft.

Durante este tiempo GALEX, el Explorador de la Evolución Galáctica, ha descubierto cosas como anillos de estrellas nuevas alrededor de viejas galaxias muertas, ha ayudado a confirmar lo que es la energía oscura, por citar algunos ejemplos, y ha permitido localizar galaxias durante su paso desde su juventud a su madurez que no se habían visto nunca antes.

En total ha observado varios cientos de millones de galaxias a través de unos 10.000 millones de años; una peculiaridad de su modo de funcionamiento era que sólo realizaba sus observaciones cuando estaba a la sombra de la Tierra, donde era de noche.

En GALEX - Image Gallery hay unas cuantas imágenes de las que ha generado, aunque los científicos aún tardarán años en acabar de analizar todos los datos conseguidos por este telescopio.

La nave en si se calcula que aun seguirá en órbita otros 65 años antes de caer a la atmósfera.

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Por @Wicho — 30 de Junio de 2013

Inyector para motor LEAP impreso en 3D
Inyector para motor LEAP impreso en 3D; cada motor llevará 19 de estos

Steve Ashley escribe en How 3D printing will rebuild reality acerca de como poco a poco la impresión 3D está produciendo avances que suenan casi a ciencia ficción en muchos campos.

Y esto incluye también la aeronáutica, en concreto con los inyectores de combustible del CFM International LEAP que se ven arriba o con abrazaderas como la de la izquierda en la imagen de abajo, que eliminan material innecesario, con el consiguiente ahorro en peso y en coste que métodos de producción tradicionales no permitirían:

Abrazaderas

Los inyectores, según GE, son 25 veces más ligeros y cinco veces más duraderos que los fabricados por métodos tradicionales.

Eso sí, las impresoras 3D que se usan para esto no son las mismas que uno se fabrica o compra para casa.

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Por @Wicho — 30 de Junio de 2013

Es de la BBC Channel 4, así que obviamente muestra los hechos desde la perspectiva británica, pero Falklands' most daring raid no deja de ser un interesante documental sobre como los Vulcan de la RAF terminaron tomando parte en la guerra de las Malvinas apenas tres meses antes de ser retirados del servicio.

Incluye intervenciones de algunos de los miembros de las tripulaciones involucradas y de los mandos de la RAF que concibieron la Operación Black Buck, y, sobre todo, montones de imágenes de este increíble y probablemente irrepetible avión.

Para más información sobre estas misiones, hay un libro, Vulcan 607, en el que de hecho está basado este documental, que las cubre en detalle, aunque de nuevo escrito desde el punto de vista británico.

(No recuerdo ni encuentro quien nos pasó el enlace, pero gracias de todas formas).

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Por @Wicho — 30 de Junio de 2013

Cabo Finisterre
El Cabo Finisterre por Grela

Como gallego siempre he oído decir que el punto más al oeste de toda Europa –o al menos de la Europa continental, ya que los récords son siempre matizables– es el Cabo Finiesterre, y hasta hace unas horas no sabía que en realidad está más al oeste el cabo de la Roca, aunque los romanos por lo visto no lo sabían y se limitaron a llamarlo Promontorium Magnum, de ahí el lío.

Aún teniendo en cuenta islas más o menos lejanas como parte del continente habría dicho que el punto más al oeste de Europa le correspondería a algún lugar de Irlanda, pero según se puede leer en Puntos extremos de Europa en realidad el punto más al oeste de Europa es el islote de Monchique, cerca de Fajã Grande, en la isla de Flores, en las Azores.

El islote de Monchique
El islote de Monchique por Dreizung

Pero incluso no incluyendo estas islas remotas resulta que el punto más al oeste de Europa es Bjargtangar, Islandia, donde hay un faro que luce una placa que dice The West, el Oeste.

Faro de Bjargtangar
Faro de Bjargtangar por Bromr

El punto más al oeste de Irlanda es la isla Tearaght, que está a unos 12,5 kilómetros al oeste de la península Dingle, que es donde está Punta Garraun, que es la parte más al oeste de Irlanda sin contar las islas que rodean a la isla principal.

Toda esta excursión por los distintos extremos oeste de Europa viene de leer Rockall, la piedra donde termina Europa, una anotación sobre un pedrusco inhóspito de 31 metros de largo por 25 de ancho y 21 de altura más o menos a medio camino entre Irlanda e Islandia cuya soberanía se disputan ahora ambas junto con Dinamarca y el Reino Unido.

Un aficionado subido a Rockall
Un aficionado subido a Rockall; hay gente «pa tó»

Aunque ya se conocía su existencia al menos desde el siglo XVI, cuando aparecen las primeras referencias escritas a él, nadie puso un pie en Rockall hasta principios del XIX y no fue hasta el 21 de septiembre de 1955 cuando alguien decidió reclamar la soberanía sobre él.

La placa que reclama la soberanía de Rockall
La placa que reclama la soberanía de Rockall para el Reino Unido, que alguien se llevó en algún momento entre 1997 y 2010

Esto fue porque el Reino Unido pensó entonces que a la Unión Sovietica se le podía ocurrir montar allí un puesto de seguimiento para obtener datos sobre las pruebas de lanzamiento de misiles nucleares desde submarinos que los británicos estaban realizando por esa zona.

Con el tiempo y el final de la guerra fría esta posibilidad pasó a ser realmente remota, más aún que Rockall, pero desde entonces son los intereses económicos por lo que pueda haber bajo la plataforma continental sobre la que se asienta el islote lo que hace que sea una cuestión a debate a quien le pertenece este.

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