Por @Alvy — 9 de Marzo de 2019

Polygonia

Esta interesante herramienta llamada Polygonia Design Suite estaba originalmente pensada para crear diseños poligonales y patrones para plóteres de corte principalmente, pero también impresoras 3D. Ha ido creciendo y creciendo, hasta convertirse en un proyecto más allá del hobby. Sin duda M.C. Escher estaría encantado de poder usar algo como esto.

David, su creador, dice que su objetivo es básicamente la creación de patrones simétricos. No es demasiado intuitiva de utilizar pero se le coge el tranquillo. La parte izquierda de la pantalla permite organizar los proyectos; en la derecha están las herramientas: definir el marco, las telelaciones (tiles) y patrones, el dibujo de líneas, reglas para medir e incluso «agujeros».

Polygonia

Todo ello queda aderezado con decenas de opciones en cuanto a las formas y segmentos que se van añadiendo al mosaico: su tamaño, alineación, simetrías de varios tipos, rotación, etcétera, todo de forma casi automática. Hay extensas galerías a modo de ejemplos y muchísima más información en la web de Polygonia Designs, incluso un «libro para colorear», para quien le gusten esas cosas.

Las opciones más técnicas del programa tienen que ver con la impresión en plóter, pero si se va a usar sólo para dibujar y juguetear un poco se pueden ignorar sin problema. En la zona de archivos se pueden ver todas las opciones para exportar: SVG, DXF y PNG. Aunque todavía se considera un software «en pruebas» se puede disfrutar con sólo registrarse, para lo cual basta un email o cuenta de Google. También se pueden ver sus posibilidades en la cuenta de Polygonia Designs en Instagram o en su Twitter, @PolygoniaDsgns.

(Vía Hackaday.)

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Por @Alvy — 24 de Enero de 2019

Esta impresora 3D de resina líquida que han desarrollado en la Universidad de Michigan parece más rápida que las actuales que utilizan filamentos plástico –hasta 100 veces– aunque pese a todo lo que se ve en el vídeo está «acelerado» a velocidad ×6 para que se pueda apreciar cómo trabaja.

El material es una especie de resina líquida especial que se solidifica en los lugares adecuados utilizando dos ledes que controlan con su luz qué parte endurecer y qué parte dejar como líquido. El mecanismo va elevando el objeto 3D que surge como de la nada de forma parecida a como hemos visto muchas veces en las películas y series de ciencia ficción.

Además de la velocidad los modelos impresos parecen tener mejor resistencia estructural. El invento todavía está en fase de presentación de patentes y habría que ver si supera todo lo necesario para convertirse en un invento práctico: funcionamiento durante largos periodos de tiempo, coste, resistencia precisión y capacidad de producción a nivel industrial.

(Vía Spectrum.)

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Por @Alvy — 9 de Diciembre de 2018

El vídeo está en tiempo real. Es un invento de un equipo del MIT llamado FastFFF (Fast Fused Filament Fabrication) y tal y como cuentan en 3ders es todo un avance en impresión 3D porque trabaja a una velocidad muy superior a la de los equipos comparables tradicionales, hasta diez veces más rápido.

Las limitaciones que han solventado para alcanzar tanta velocidad incluyen por un lado la velocidad de los mecanismos, por otro la fuerza con la que se puede transferir el filamento a través de la boquilla e incluso la velocidad de solidificación (porque hasta que no se seca no se puede colocar la siguiente capa).

La forma en que han diseñado el mecanismo de impresión es realmente ingeniosa, e incluye la incorporación de un láser calentador capaz de «mantener el ritmo» calentando el filamento y un chorro de aire para el secado rápido. Además de eso utilizando mejores materiales y motores más poderosos (tanto en potencia como resistencia) hacen que sea posible fabricar el mismo tipo de objetos 3D con filamentos plásticos pero mucho más rápido.

El prototipo de la FastFFF tiene un coste de unos 15.000 dólares (pero ha superado en las pruebas a modelos de impresoras comerciales de más de 100.000 dólares) y aunque todavía le quedaría mucho camino para poderse vender como gadget de consumo al menos es un avance.

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Por @Wicho — 5 de Diciembre de 2018

Impresora en 3D trabajando – Inés Álvarez Fdez en Unsplash

Chris Anderson, conocido por haber sido durante mucho tiempo el director de Wired y por haber popularizado el concepto de la larga cola, hablaba hace unos días de cinco tecnologías que el creyó que lo iba a petar y estar en todas partes pero que no lo han hecho.

Son estas, junto a una breve explicación –a fin de cuentas lo publicó en Twitter– de por qué cree que no ha sido así:

  1. Popularización de la fabricación de sobremesa (impresión 3D, control numérico): demasiado complicado, no hay una aplicación que las justifique para la mayoría de la gente.
  2. Hardware libre: demasiado complicado para los aficionados. Y ordenadores en una sola placa como la Raspberry Pi lo hicieron básicamente innecesario.
  3. Que la Xbox iba a superar a la Playstation gracias a la capacidad de usarla desde un PC. Aún no tiene claro por qué no ha sido así.
  4. El yo cuantificado. Dice que una década después aún no saca información relevante de todos sus wearables, que no se cree que las apps aún no estén correlacionando datos automáticamente.
  5. Un cielo cubierto de drones por todas las regulaciones, los riesgos, y que aún no está claro el retorno sobre la inversión.

{Foto por Inés Álvarez Fdez en Unsplash}

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