Abril2017

Por @Wicho — 30 de Abril de 2017

Una chica al móvilDe nuevo un tribunal italiano dicta una sentencia que va contra toda la evidencia científica en cuanto al uso de móviles: Un tribunal italiano concede una pensión vitalicia a un trabajador que tuvo un tumor por usar mucho el móvil.

El Tribunal de Ivrea, en el norte de Italia, considera probado que un trabajador italiano, Roberto Romeo, de 57 años, desarrolló un tumor en el oído por tener que usar demasiado el teléfono móvil en su lugar de empleo, y ha sentenciado que sea indemnizado con una pensión vitalicia.

El demandante trabajó durante más de 15 años para la empresa de telefonía Telecom, trabajo en el que tenía que hablar por teléfono móvil más de tres horas al día, algo que el juez Luca Fadda reconoce como causa del desarrollo de un neuroma acústico por parte de Romeo. La sentencia se basa en un informe técnico en el que se indica que el uso del teléfono móvil y sus ondas fueron la causa del neuroma acústico que sufrió Romeo, aún a pesar de que todos los estudios y metaestudios realizados al respecto descartan que el uso de los teléfonos móviles sea pernicioso para la salud.

Esta sentencia, que aún es en primera instancia, se une a aquella que en 2012 reconocía a Innocente Marcolini que el tumor que había desarrollado en el nervio trigémino izquierdo era causa de haber utilizado el móvil durante unas seis horas al día prácticamente a diario durante años.

Los miembros del Tribunal Supremo italiano decidieron entonces que Marcolini «tiene derecho a una indemnización porque la suya debe de ser considerada una enfermedad laboral porque la desarrolló en el ejercicio de su profesión al hacer "un uso prolongado del teléfono móvil"».

Parece un caso claro de la falacia Post hoc ergo propter hoc, un tipo de falacia que afirma o asume que si un acontecimiento sucede después de otro el segundo es consecuencia del primero… porque pruebas, lo que se dice pruebas, no hay.

(Gracias por el chivatazo, Susana).

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Por @Wicho — 30 de Abril de 2017

Algunos números del gran final de Cassini

Dado que se está quedando sin combustible y para evitar un eventual choque contra cualquiera de sus lunas o contra los anillos la misión de la sonda Cassini terminará con su destrucción en la atmósfera de Saturno.

Pero dado que los objetivos de la misión están cumplidos con creces –de hecho ha tenido tres extensiones– los responsables de la misión han decidido arriesgar más que nunca durante la última fase de la misión, y así la sonda está pasando por el espacio de unos 2.000 kilómetros que hay entre los anillos y las capas superiores de la atmósfera del planeta. Esto permitirá observar sus anillos y su atmósfera con más detalle que nunca.

Estos son algunos de los números más relevantes de esta última fase de la misión, en la que trazará un total de 22 órbitas, la primera de las cuales ya ha terminado:

  • La velocidad máxima será de 123.608 kilómetros por hora respecto a Saturno.
  • Se acercará a un mínimo de 1.682 kilómetros de la capa de nubes.
  • Hará cinco pasadas por dentro de las capas superiores de la atmósfera de Saturno.
  • Hará cuatro pasadas por el interior del anillo D, el más próximo al planeta.

Finalmente, el próximo 15 de septiembre de 2017 a las 12:44, hora peninsular española, Cassini entrará en la atmósfera de Saturno. Estará transmitiendo datos hasta el último momento, aunque se prevé que la pérdida de contacto ocurra a las 12:45 porque al entrar en contacto con la atmósfera de Saturno se desestabilizará, lo que romperá el contacto con el control de la misión, aunque las últimas señales de Cassini no nos llegarán hasta las 14:08.

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Por @Wicho — 30 de Abril de 2017

Tenía que pasar: los vídeos en 360º llegan a la Estación Espacial Internacional, en este caso grabado por Thomas Pesquet con una cámara enviada por el CNES, el Centro Nacional de Estudios Espaciales francés.

#Proxima Visite à 360° de l'ISS avec Thomas Pesquet es demasiado corto para mi gusto, pero permite jugar bastante bien con la idea de que en el espacio no hay arriba y abajo, al menos no más allá de lo que convengamos.

En el caso de la EEI abajo es la parte de la Estación que apunta hacia la Tierra, pero al estar en caída libre puedes trabajar en cualquier orientación sin problemas; y de hecho es habitual que en el mismo módulo estén trabajando a la vez varios astronautas para los que el suelo de la tarea que están llevando a cabo no es el mismo.

Necesitarás un navegador que soporte este tipo de vídeos o un dispositivo móvil para poder verlo; mejor a pantalla completa, claro.

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Por @Alvy — 29 de Abril de 2017

Con este vídeo The Boring Company (otra de las empresas de Elon Musk) explica cómo se vería el hipotético sistema de túneles que recorrería el subsuelo de las ciudades para transportar automóviles y vehículos de transporte público compartido. Límpido y futurista.

Según cuenta la empresa, la idea surgió al imaginar cómo superar algunas las limitaciones del 2D que tienen las redes de transporte actuales de las ciudades. ¿La solución? Pasar al 3D y cavar túneles. Según dicen se podrían construir túneles de 10, 20, 30 capas o incluso más (!) a medida de las necesidades de cada ciudad.

En el vídeo los coches (que son Teslas, cómo no) circulan automáticamente en especie de pequeña plataforma individual sobre un monorail, a velocidades de hasta 200 km/h.

Para pasar del mundo de las ideas a la realidad la compañía de Musk comenzó cavando un mini-túnel de 10 metros de diámetro y 15 metros de longitud a 5 metros de profundidad, en las afueras de la oficina de SpaceX en Los Ángeles (también de Musk).

Tal y como cuentan en Inverse, los túneles de The Boring Company están diseñados con el sistema de transporte Hyperloop (también de Musk) en mente, quizá como sistema para la «última milla» o algo así – porque en el Hyperloop se viaja a 1100-1200 km/h.

Sobre otros problemas tales como los permisos, propiedad de los terrenos subterráneos, conflictos con las infraestructuras subterráneas (canalizaciones, cimientos, metro, etc.) no hay muchos detalles. Tampoco está del todo claro si la solución al problema del transporte y los excesos de coches en las ciudades es hacer que puedan circular más coches. En fin: como casi todo lo de Musk tiene buena pinta, interesante y futurista, pero de momento en este caso parece que le falta un hervor.

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