Por @Alvy — 21 de Junio de 2017

Desde El robot de Platón nos llega este genial y aclarativo vídeo acerca de los mitos que circulan acerca de las fotos «reales» de nuestro planeta Tierra tomadas desde el espacio, principalmente las de NASA, claro. La referencia a «reales» se refiere a sin retocar, es decir más allá del ajuste de brillo y contraste y el recorte, y no al uso de técnicas como Photoshop (o similares), al montaje mediante solapamiento de varias fotos en una o al uso de colores falsos, la modificación más habitual.

Aldo recuerda algo que quizá todavía sorprende a algunas personas –y que ha mencionado en otros vídeos– y es que todas esas fotos que muestran «nuevos planetas recién descubiertos en otros sistemas solares» son en realidad interpretaciones artísticas: o bien pinturas o bien imágenes creadas por ordenador – con mucho estilo eso sí. Pero es que simplemente ningún telescopio puede captar una fotografía de un «planeta muy, muy lejano».

También explica que las fotografías de galaxias lejanas son principalmente montajes con los llamados colores extraterrestres: básicamente lo que recibimos de ellas son unos y ceros en los sensores de cámaras digitales, que luego se interpretan «para que quede bonito» y se colorean para destacar detalles interesantes. A las imágenes tradicionales en película fotográfica también se les solía aplicar todo tipo de transformaciones también –incluyendo el coloreado– además de que lógicamente tanto las digitales como las analógicas son fotografías de larga exposición, algo que jamás captarían nuestros ojos. ¡Oh, desilusión!

Blue Marble / Simmon / NASARespecto a las fotos de la Tierra incluso la famosa Canica azul (Blue Marble), una foto icónica, es un precioso montaje, tal y como explica la NASA. Robert Simmon montó mediante solapamiento 10.000 fotografías tras varios meses de observaciones de satélite hasta conseguir cubrir el planeta entero. El resultado, un precioso planeta a 43.200 × 21.600 píxeles – a lo que luego añadió nubes de otras 200 fotografías de satélites meteorológicos. Esas fotografías además no son como las convencionales: muchos satélites obtiene las imágenes «a tiras»; el satélite en cuestión estaba a unos 2.000 km y hubiera sido imposible que fotografiara todo el planeta de una sola vez. (Aunque tenemos satélites en órbitas mucho más altas que toman fotografías constantemente, ej. EPIC.)

Más «reales» en el sentido estricto las Blue Marble del Apolo 8, Apolo 10, Apolo 11 y la que se considera Auténtica Canica Azul al verse completa: la del Apolo 17. Su resolución no es tan buena como otras –al fin y al cabo tiene décadas– pero es genuina cien por cien. En resumen: la buena, buena es la que muestra África; la del montaje de Simmons, anterior, muestra América.

El vídeo también explica detalles como por qué en algunas fotos la Tierra completa se ve más grande o más pequeña (depende de la lente, obviamente) o dónde están los satélites que la orbitan: sencillamente son tan pequeños en comparación que son literalmente imperceptibles, algo que ya hemos explicado más de una vez como una cuestión de escala.

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Por @Alvy — 7 de Junio de 2017

El canal TED-ed, siempre tan educativo como interesante, añade su granito de arena –o más bien, otro clavo al ataúd– sobre las máquinas de movimiento perpetuo, de las que tantas veces hemos hablado por aquí.

¡En esta casa obedecemos las leyes de la termodinámica!

– Homer Simpson
Los Simpsons, «Tres docenas y un galgo» (S6E20)

Además de repasar algunas de las máquinas más clásicas y conocidas, como la rueda de Bhaskara (año 1150, la más antigua conocida), las rampas con imanes o el matraz de autollenado Robert Boyle –como se ve, hasta científicos con prestigio hicieron sus intentos al respecto– se concentra en explicar la razón por la que simplemente no funcionan y nunca funcionarán: las dos primeras leyes de la termodinámica.

La primera ley dice básicamente que la energía ni se crea ni se destruye, sólo se transforma. De modo que una máquina de movimiento habría de generar energía «de la nada» y eso no es posible. Fin.

Pero por rematar el asunto –incluso si por alguna algún científico loco lograra evitar esa primera ley y no necesitara ningún tipo de energía externa– la segunda dice que en la práctica la entropía siempre aumenta, de modo que al generar calor y fricción debido al movimiento esa energía original invariable iría disminuyendo, por lo que finalmente se agotaría.

En fin, Netta Schramm lo explica para TED-Ed con buenas ideas y términos sencillos, así que lo añadimos a las versiones recomendables y educativas – ideal para diez minutos de clase o hacer un repaso rápido.

Como contrapunto curioso añade un delgado halo de esperanza para los inagotables buscadores del perpetuum mobile:

No podemos descartar completamente que nunca se llegue a descubrir un mecanismo de este tipo porque hay muchas cosas que todavía desconocemos del universo. Quizá encontremos nuevas formas de materia exóticas que nos hagan tener que revisar las leyes de la termodinámica que conocemos. O quizá el movimiento perpetuo exista a escala cuántica. Lo que está claro es que lo único perpetuo de momento es… esa búsqueda.

Tener que volver a reescribir las leyes de la termodinámica sería un cambio tan gigantesco para la física actual como el que las teorías de Einstein supusieron para las Leyes de Newton. Y de descubrir nuevas formas de materia ni hablamos. Pero en fin, por plantearse retos complicados… que no quede.

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Por @Alvy — 28 de Abril de 2017

Blue whale

Dos veces me he encontrado hoy, una en la radio, otra en un telediario con «noticias» acerca del peligroso/terrible/macabro juego de la ballena azul. Tantas son las señales de que suena todo a bulo/hoax/exageración que dediqué dos segundos a mirar qué decía el sitio de leyendas urbanas y fact checking Snopes.com, una autoridad en la materia:

El juego de la ballena azul: no está demostrado que tenga ninguna vinculación con «docenas de suicidios», ni se considera que directamente haya causado ninguna muerte.

El «juego» en cuestión es una especie de encadenado que circula por las redes sociales con una lista de retos que hay que ir superando. Los retos se van complicando y al final llegan a pedir a los jugadores que se suiciden. Fin del juego.

Una señal de que es todo una gigantesca chorrada urbana asustaviejas es que casi todos los titulares de «medios serios» matizan las «noticias» al respecto con términos como supuesto juego, que supuestamente se originó en Rusia, donde según dónde lo leas a veces ha muerto una, dos o docenas de jóvenes… En fin, la falta de rigor habitual. Otra señal es que por supuesto causa alerta social y está relacionado con todas las críticas habituales a las redes sociales, que son tan «malas» o peor de lo que podamos llegar a imaginar. Y los sitios en los que aparecen noticias suelen ser sensacionalistas y de baja calidad.

El hecho cierto es que la historia viene de viejo: ahora en abril ha llegado en España, hace pocas semanas hizo furor en Chile, en febrero de 2017 estaba noticias en sitios web en inglés… El circuito mundial. El origen parece ser un artículo del sitio web ruso Novaya Gazeta de mayo de 2016. Según Snopes allí se hablaba de suicidios «de jóvenes de la misma red social [VKontakte] entre noviembre de 2016 y abril de 2016», que es algo así como decir que en España se suicidan cientos de personas al año y todas están grupos de WhatsApp (!) VKontakte (VK.com) es allí la red social / mensajería más popular.

El caso es que La ballena azul fue un juego ficticio en una comunidad llamada f57 dentro de Sea of Whales, una iniciativa simplemente para atraer tráfico y vender publicidad. Como el suicidio entre jóvenes era un «tema de moda» alguien con muy mal gusto decidió explotarlo creando el mito de una «secta» y aprovechando para publicar sin permiso fotos y correos de una chica llamada Rina Palenkova que se había arrojado a las vías de un tren. Se borraron algunos grupos, aparecieron más, comenzó a difundirse en otros idiomas…

Como dice finalmente Snopes, aunque en todos los países (Rusia incluida) se suicida mucha gente y hay casos de grupos de culto sobre el tema del suicidio, no hay ninguna prueba que vincule a la ballena azul con muertes reales.

En Verne / El País también hay hablado de ello:

Muchos medios de origen anglosajón han hablado de este asunto, aunque en la mayor parte de los casos no se ha aportado ninguna información que sugiera que este reto es algo más que una leyenda urbana. Algunos medios británicos como The Sun, Mirror y el Daily Mail apuntaban en marzo que la policía británica había avisado de la posible existencia de grupos así en redes sociales (…) En cambio, en Bloomberg se explicaba este martes que a pesar de todo el revuelo “es muy posible que se esté luchando contra una leyenda urbana”

No sé Rick, parece falso

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Por @Alvy — 1 de Abril de 2017

Great Moon Hoax

Cuán intrincados y sorprendentes podían resultar los «animales lunares y otros objetos» descritos por el diario The Sun en agosto de 1835, atribuidos al gran astrónomo británico John Herschel… quien era totalmente ajeno a este supuesto «descubrimiento». El diario británico lo publicó como «noticia» en seis entregas, incluyendo esta preciosa ilustración: seres voladores con alas, unicornios, ciudades, ríos y preciosas cascadas. Incluso se describían cavernas, palmeras y «algún tipo de metal brillante, que lógicamente se puede concluir es oro» (sic.)

Todo esto lo explicaba un inexistente astrónomo (nadie reconoció su autoría, muy al estilo tabloide del siglo pasado) narrando cómo lo habían observado con un gran telescopio desde el Real Observatorio del Cabo de Buena Esperanza. Hay más detalles en Wikipedia, un artículo muy apropiado para hoy 1 de abril: Great Moon Hoax.

En castellano se editó como un librito en 1836, como traducción del inglés por Francisco de Carrion. Se puede leer completo aquí, bajo el magnífico título de Grandes descubrimientos astronómicos hechos recientemente por Sir John Herschel en el Cabo de Buena Esperanza, con este tremendo comienzo:

Ni el vulgo ménos instruido ignora, hace mucho tiempo, que en las faces de la Luna se ha alcanzado á ver Montañas y otros objetos de las propiedades físicas asignadas por nuestro divino Criador á aquel globo, estando en circulación y creencia algunos mapas que en él se han ido haciendo (…) debia inferirse una consecuencia bien obvia, la existencia en ellas de otros objetos tambien materiales y orgánicos que aun no han podido distinguirse (…)

¡Ah, qué tiempos en los que todavía se podía soñar con la Luna!

{Foto: Truth revealed! (CC) James Vaughan @ Flickr}

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