Por @Alvy — 28 de Abril de 2017

Blue whale

Dos veces me he encontrado hoy, una en la radio, otra en un telediario con «noticias» acerca del peligroso/terrible/macabro juego de la ballena azul. Tantas son las señales de que suena todo a bulo/hoax/exageración que dediqué dos segundos a mirar qué decía el sitio de leyendas urbanas y fact checking Snopes.com, una autoridad en la materia:

El juego de la ballena azul: no está demostrado que tenga ninguna vinculación con «docenas de suicidios», ni se considera que directamente haya causado ninguna muerte.

El «juego» en cuestión es una especie de encadenado que circula por las redes sociales con una lista de retos que hay que ir superando. Los retos se van complicando y al final llegan a pedir a los jugadores que se suiciden. Fin del juego.

Una señal de que es todo una gigantesca chorrada urbana asustaviejas es que casi todos los titulares de «medios serios» matizan las «noticias» al respecto con términos como supuesto juego, que supuestamente se originó en Rusia, donde según dónde lo leas a veces ha muerto una, dos o docenas de jóvenes… En fin, la falta de rigor habitual. Otra señal es que por supuesto causa alerta social y está relacionado con todas las críticas habituales a las redes sociales, que son tan «malas» o peor de lo que podamos llegar a imaginar. Y los sitios en los que aparecen noticias suelen ser sensacionalistas y de baja calidad.

El hecho cierto es que la historia viene de viejo: ahora en abril ha llegado en España, hace pocas semanas hizo furor en Chile, en febrero de 2017 estaba noticias en sitios web en inglés… El circuito mundial. El origen parece ser un artículo del sitio web ruso Novaya Gazeta de mayo de 2016. Según Snopes allí se hablaba de suicidios «de jóvenes de la misma red social [VKontakte] entre noviembre de 2016 y abril de 2016», que es algo así como decir que en España se suicidan cientos de personas al año y todas están grupos de WhatsApp (!) VKontakte (VK.com) es allí la red social / mensajería más popular.

El caso es que La ballena azul fue un juego ficticio en una comunidad llamada f57 dentro de Sea of Whales, una iniciativa simplemente para atraer tráfico y vender publicidad. Como el suicidio entre jóvenes era un «tema de moda» alguien con muy mal gusto decidió explotarlo creando el mito de una «secta» y aprovechando para publicar sin permiso fotos y correos de una chica llamada Rina Palenkova que se había arrojado a las vías de un tren. Se borraron algunos grupos, aparecieron más, comenzó a difundirse en otros idiomas…

Como dice finalmente Snopes, aunque en todos los países (Rusia incluida) se suicida mucha gente y hay casos de grupos de culto sobre el tema del suicidio, no hay ninguna prueba que vincule a la ballena azul con muertes reales.

En Verne / El País también hay hablado de ello:

Muchos medios de origen anglosajón han hablado de este asunto, aunque en la mayor parte de los casos no se ha aportado ninguna información que sugiera que este reto es algo más que una leyenda urbana. Algunos medios británicos como The Sun, Mirror y el Daily Mail apuntaban en marzo que la policía británica había avisado de la posible existencia de grupos así en redes sociales (…) En cambio, en Bloomberg se explicaba este martes que a pesar de todo el revuelo “es muy posible que se esté luchando contra una leyenda urbana”

No sé Rick, parece falso

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Por @Alvy — 1 de Abril de 2017

Great Moon Hoax

Cuán intrincados y sorprendentes podían resultar los «animales lunares y otros objetos» descritos por el diario The Sun en agosto de 1835, atribuidos al gran astrónomo británico John Herschel… quien era totalmente ajeno a este supuesto «descubrimiento». El diario británico lo publicó como «noticia» en seis entregas, incluyendo esta preciosa ilustración: seres voladores con alas, unicornios, ciudades, ríos y preciosas cascadas. Incluso se describían cavernas, palmeras y «algún tipo de metal brillante, que lógicamente se puede concluir es oro» (sic.)

Todo esto lo explicaba un inexistente astrónomo (nadie reconoció su autoría, muy al estilo tabloide del siglo pasado) narrando cómo lo habían observado con un gran telescopio desde el Real Observatorio del Cabo de Buena Esperanza. Hay más detalles en Wikipedia, un artículo muy apropiado para hoy 1 de abril: Great Moon Hoax.

En castellano se editó como un librito en 1836, como traducción del inglés por Francisco de Carrion. Se puede leer completo aquí, bajo el magnífico título de Grandes descubrimientos astronómicos hechos recientemente por Sir John Herschel en el Cabo de Buena Esperanza, con este tremendo comienzo:

Ni el vulgo ménos instruido ignora, hace mucho tiempo, que en las faces de la Luna se ha alcanzado á ver Montañas y otros objetos de las propiedades físicas asignadas por nuestro divino Criador á aquel globo, estando en circulación y creencia algunos mapas que en él se han ido haciendo (…) debia inferirse una consecuencia bien obvia, la existencia en ellas de otros objetos tambien materiales y orgánicos que aun no han podido distinguirse (…)

¡Ah, qué tiempos en los que todavía se podía soñar con la Luna!

{Foto: Truth revealed! (CC) James Vaughan @ Flickr}

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Por @Alvy — 19 de Marzo de 2017

AnillosPlasticoLatas

Desde tiempos inmemoriales ha circulado una historia acerca de que no se debían tirar a la basura / reciclaje los anillos de plástico de las latas sin cortarlos en trozos pues de no hacerlo «los animalillos que viven en los vertederos (o los animales marinos, si acaso llegan al mar) podrían morir al quedar atrapados en ellos inexorablemente» – tras aumentar de tamaño con el paso del tiempo, naturalmente. El meme circulante se suele acompañar de fotos y otros aderezos llamando a la acción.

Pues bien: resulta que tal y como explica la wikipedia en inglés acerca de esos anillos de plástico en los packs de latas esto puede que tuviera cierto sentido hace muchas décadas (en la década de los 70, que es cuando se popularizaron) pero resulta que desde 1989 ya no suponen ningún problema.

La razón es que la normativa respecto a la fabricación de esos anillos –al menos en Estados Unidos, pero cabe suponer que también en Europa y en la mayor parte de otros países– obliga a se fabriquen en material fotodegradable. De modo que los famosos anillos simplemente se desintegran al cabo de unas cuantas semanas, permitiendo a los animales (si acaso alguno queda atrapado) escapar a la libertad. (De hecho esos anillos de plástico son una parte ínfima de los plásticos marinos, donde es mucho más fácil encontrar otro tipo de desechos, redes y aparejos de pesca diversos.)

Esta explicación me resulta especialmente satisfactoria porque resuelve una cuestión muy, muy antigua de este blog. Tan antigua, tan antigua, que se corresponde con la primera anotación que publiqué, allá por 2001 (en Hiperespacio, antes de la fusión) y que de hecho se conserva oficialmente como la primera de Microsiervos. De vez en cuando –si surgía el tema en alguna conversación– había echado un vistazo a ver qué se sabía nuevo al respecto, pero la verdad es que nunca encontré nada concluyente. (Para situarnos en contexto: en 2001 fue el mismo año en que nació la Wikipedia, y su página sobre los anillos de plástico data de 2007).

Así que ya sabes: si alguien te da mucho la vara con que cortes los plastiquillos en cuestión, simplemente di no, no es necesario desde hace casi 30 años.

{Foto: Six Pack Yoke (CC) Ruth Hartnup}

Actualización – A raíz de los comentarios en Twitter aclarar que lo que afirma esta leyenda urbana / meme en particular es incorrecto a día de hoy. Primero se refiere únicamente a los plásticos circulares de las latas (en ríos y océanos hay millones de otro tipo de plásticos y desechos) que es sobre lo que se solicita una acción: «cortarlos» [ejemplo]. Y segundo: está claro que anteriormente a 1990 (cuando comenzó a usarse el plástico fotodegradable) se dieron casos –y es fácil encontrar fotos– de animalitos atrapados en estos plásticos; de hecho la mayoría de las fotos que circulan suelen ser (a) de los años 90 o 2000 (con animalitos atrapados antes de 1990 tras crecer en tamaño) (b) de animales atrapados por otros objetos como redes, cuerdas, correas o similares (nada que ver con la leyenda) o (c) animales que han ingerido plásticos y otros desechos (lo cual tampoco tiene que ver con esta leyenda urbana). El problema de las basuras en los océanos es real y grave –y con visos de empeorar– pero al menos esos anillos de plástico de las latas son fotodegradables y aunque siguen contaminando (principal problema) ya no atrapan a los animalitos como afirma la leyenda urbana.

Más – Un hilo en Snopes debatiendo el tema nada concluyente pero que muestra lo difícil que es mantenerse enfocado en la cuestion origina.

Artículo al respecto en The Straight Dope:

¿Deberías cortar los anillos de plástico de los packs de latas para no asfixiar a las aves marinas? (…) «No. De hecho es menos importante que cualquier otra de las cosas que podrías hacer al respecto. El énfasis en los anillos de plástico es un ejemplo del ecoactivismo buenrollista que ejemplifica el libro de John Javna 50 cosas simples que puedes hacer para salvar la Tierra (1990) en donde se citan los anillos de plástico como «cosa número 2». No es que las 50 cosas sean inútiles, pero probablemente se conseguirían más avances concentrándose en algunas cosas no tan simples y más complejas que esas. – Cecil Adams

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Por @Wicho — 3 de Octubre de 2016

Si nos cuentan algo de viva voz es posible que desconfiemos si nos suena un poco raro. Pero ante un «lo leí en el periódico» o un «lo vi en la televisión» nuestro sentido crítico tiende a desaparecer. Y si es un bulo que circula por Internet ya ni hablamos.

Marcus Fernández habló de todo esto en su charla de TEDx Galicia 2016, titulada Díxomes: ver para non creer. Está en gallego, pero creo que se entiende sin demasiados problemas.

El resumen: un poco de sentidiño cuando te lleguen cosas que suenen un poquito raras; mucho más sentidiño si eres redactor en un medio. Que contrastes tus fuentes, vaya.

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